Conozca al presidente M. Russell Ballard, presidente en funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles

Su tatarabuelo, Hyrum Smith, fue martirizado en Carthage con el profeta José. Su abuelo, el élder Melvin J. Ballard, del Cuórum de los Doce Apóstoles, narró un sueño en el que el Salvador se le apareció en una habitación del Templo de Salt Lake y lo abrazó.

El presidente M. Russell Ballard tiene un rico legado familiar; y lo ha ampliado con su propio ministerio que abarca 42 años como autoridad general, 32 de ellos como miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles.

Hoy, lidera ese cuórum, habiendo sido designado presidente en funciones por motivo de la reciente reorganización de la Primera Presidencia.

“Cuando era un joven misionero en Hucknell, Inglaterra y leí el testimonio de mi abuelo, lloré”, relató en una entrevista con Church News en 1986. “Me invadió un espíritu que me confirmó que su testimonio era verdadero. Desde entonces siento que he conocido al Señor muy íntimamente a través de la experiencia de mi abuelo”.

Fue mientras estaba en esa misión en Inglaterra en 1950, que el élder Ballard visitó al editor del periódico Newbury Weekly News. Su historia familiar incluía un relato del élder Melvin J. Ballard, quien era un niño de 11 años en Logan, Utah, cuando dos desconocidos ancianos se acercaron a sus hermanas, le entregaron un periódico a la mayor y le dijeron que se lo llevara a su padre rápidamente. El periódico contenía un artículo que incluía información valiosa sobre la historia familiar de los Ballard.

Ese número de periódico se había impreso el 15 de mayo de 1884 y, milagrosamente, en esos días antes de los viajes aéreos, fue entregado a la familia Ballard solo tres días después.

Más tarde, como misionero en Inglaterra, el élder M. Russell Ballard quiso ver una copia de ese número de periódico. Después de cierta persuasión, el editor lo llevó a la “morgue” del periódico y le permitió tomar una foto con su propia cámara de esa edición del periódico. Todavía tiene esa foto en su poder.

M. Russell Ballard cuando era niño. Nació en Salt Lake City el 8 de octubre de 1928, de Melvin Russell y Geraldine Smith Ballard.
M. Russell Ballard cuando era niño. Nació en Salt Lake City el 8 de octubre de 1928, de Melvin Russell y Geraldine Smith Ballard. Credit: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

M. Russell Ballard nació el 9 de octubre de 1928 de Melvin R. y Geraldine Smith Ballard, en Salt Lake City, donde asistió a la East High School y se matriculó en la Universidad de Utah en 1946.

Allí fue donde conoció a Barbara Bowen después de regresar de su misión en 1950. En una experiencia similar a la del presidente Thomas S. Monson y la hermana Frances Monson, la conoció en un baile llamado “Hello Day Dance”.

“Un amigo mío pensó que yo debería conocerla, así que se puso a bailar con ella, bailó hasta donde yo estaba, me presentó y bailé con ella 30 segundos antes de que también me reemplazaran”, recordó él más tarde. “Ese fue el inicio de un noviazgo de 11 meses”.

Se casaron en el Templo de Salt Lake el 28 de agosto de 1951, y poco después fue llamado a servir en el obispado del Barrio Monument Park 13, en Salt Lake City.

Más tarde, sería el obispo de ese barrio, y fue después de ese servicio cuando se convirtió en asesor del cuórum de presbíteros a principios de la década de 1970.

“Él era simplemente maravilloso”, recordó uno de los presbíteros, Steve Holbrook, en una reunión con el presidente Ballard en enero de 2004. “Nos llevaba a almorzar a cada uno de nosotros cuando recibíamos nuestros llamamientos misionales. Era en Fred’s Burger Chalet, que estaba justo al lado de su oficina”.

Como un obispo joven, M. Russell Ballard es visto aquí sirviendo junto a sus consejeros, su secretario ejecutivo y sus secretarios de barrio.
Como un obispo joven, M. Russell Ballard es visto aquí sirviendo junto a sus consejeros, su secretario ejecutivo y sus secretarios de barrio. Credit: Intellectual Reserve, Inc.

El ex asesor de los exploradores, Chip Smith, recordó en la reunión que si el presidente Ballard llegaba a clase el domingo y descubría que algunos de sus presbíteros estaban ausentes, “hablaba por teléfono en el pasillo y llamaba a cada uno de esos chicos para que vinieran”.

Poco después, fue llamado a presidir la Misión Canadá Toronto, de 1974 a 1977. Fue durante ese servicio que fue sostenido en el Primer Cuórum de los Setenta, el 3 de abril de 1976, y continuó con sus deberes como presidente de misión hasta que terminó su período de servicio.

El 21 de febrero de 1980, fue llamado como miembro de la presidencia de los setenta, donde sirvió hasta su llamado como apóstol el 6 de octubre de 1985.

Durante su ministerio como apóstol, el presidente Ballard ha llegado a ser conocido por sus enseñanzas y eventos memorables.

Ha sido, por ejemplo, un enérgico defensor del sistema de consejos en la Iglesia desde octubre de 1993, cuando habló sobre ese tema en la conferencia general por primera vez.

Un discurso de la conferencia general de abril de 1994 se amplió a un libro titulado Counseling with Our Councils (En consejo con nuestros consejos), publicado en 1997 y revisado en 2010.

Quizás debido en parte a su herencia ancestral y su relación familiar con el profeta José Smith, el presidente Ballard ha defendido la preservación y conmemoración de la historia de la Iglesia.

El élder M. Russell Ballard saluda a Lester Card, uno de los veteranos militares de Canadá que fueron honrados durante un programa cultural que se llevó a cabo el sábado, 27 de octubre de 2012 por la noche, como celebración de la dedicación del Templo de Calgary, Alberta.
El élder M. Russell Ballard saluda a Lester Card, uno de los veteranos militares de Canadá que fueron honrados durante un programa cultural que se llevó a cabo el sábado, 27 de octubre de 2012 por la noche, como celebración de la dedicación del Templo de Calgary, Alberta. Credit: Gerry Avant

Él presidió el consejo que organizó el Sesquicentenario pionero mundial de la Iglesia de 1996-97, cuya atracción principal fue un grupo de carretas y una caminata en carros de mano desde Nauvoo, Illinois, hasta Winter Quarters, Nebraska, y terminaron en la desembocadura del cañón Emigration en Salt Lake City, el lugar desde donde el presidente Brigham Young y los pioneros mormones de 1847 miraron y descendieron al valle de Salt Lake.

Ese cañón fue el escenario de una celebración de gala en julio de 1997 para dar la bienvenida al grupo de carretas conmemorativas; y se llevó a cabo en el Parque Patrimonial Este es el lugar, en Salt Lake City, y que atrajo a unos 50.000 espectadores.

El parque, que conmemora la llegada de los pioneros en 1847 e incluye un pueblo de historia viva entre sus atracciones, ha sido una institución favorita del presidente Ballard a lo largo de los años.

En 2007, la Fundación de Sitios Históricos Mormones otorgó su Premio Junius F. Wells al presidente Ballard por sus contribuciones a la conmemoración de la historia de la Iglesia.

El presidente M. Russell Ballard, presidente en funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, trabajando en su oficina en Salt Lake City el martes, 13 de marzo de 2018.
El presidente M. Russell Ballard, presidente en funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, trabajando en su oficina en Salt Lake City el martes, 13 de marzo de 2018. Credit: Ravell Call, Deseret News

Basado en parte en experiencias de su ministerio, el presidente Ballard escribió un artículo compasivo, informativo y esperanzador, “Suicidio: Algunas cosas que sabemos y otras que no”, publicado en la revista Ensign de octubre de 1987.

“Creo que el Señor considerará cada caso por separado y juzgará las circunstancias de cada persona”, escribió él en ese artículo. “Sinceramente, he buscado la dirección de nuestro Padre Celestial para que me ayude a comprender la naturaleza del suicidio. Y he llegado a saber, así como cualquier otra cosa que sé de Dios, que estas personas tienen un lugar en el reino de nuestro Padre, y no es uno de oscuridad o desesperación, sino uno donde pueden recibir consuelo y experimentar serenidad”.

El presidente Ballard ha sido muy consciente del desarrollo de la tecnología y su impacto potencial en la vida de los santos de los últimos días, para bien o para mal.

En discursos de 2007 y 2008 dados a estudiantes que se graduaban de BYU-Hawaii y BYU-Idaho, los instó a participar en la conversación mundial sobre la Iglesia que se estaba produciendo a través de Internet.

A medida que las redes sociales se volvieron cada vez más omnipresentes, amonestó a los jóvenes a que hicieran que estas fueran sus sirvientes y no sus amos. Hablando en una transmisión satelital mundial en mayo de 2014, desde San Diego, California, y para miembros de la Iglesia en edad universitaria, expresó su preocupación por los mensajes excesivos de texto y el uso de las redes sociales que suplantan el hablar directamente entre sí y el hablar en oración con Dios.

“Con demasiada frecuencia, los jóvenes se encuentran en la misma habitación con familiares o amigos, pero se comunican afanosamente con alguien que no está presente, por lo que pierden la oportunidad de estar con los que están cerca”, observó él.

El bienestar espiritual de los santos de los últimos días ha sido una preocupación constante del presidente Ballard durante su ministerio.

El élder M. Russell Ballard y su esposa, la hermana Barbara Ballard, estuvieron entre los asistentes a la dedicación del Templo de Oquirrh Mountain, Utah, el domingo por la tarde del 23 de agosto de 2009, en South Jordan, Utah.
El élder M. Russell Ballard y su esposa, la hermana Barbara Ballard, estuvieron entre los asistentes a la dedicación del Templo de Oquirrh Mountain, Utah, el domingo por la tarde del 23 de agosto de 2009, en South Jordan, Utah. Credit: Gerry Avant

En un memorable discurso de la conferencia general de octubre de 2014, habló de los desafíos que a veces enfrentan ellos, incluidos “problemas de salud física y mental, la muerte de un ser querido, sueños y esperanzas destruidos y, para algunos, incluso una crisis de fe al afrontar los problemas, interrogantes y dudas de la vida”.

Empleó una metáfora utilizada por el presidente Brigham Young, “el Barco Seguro de Sion”, para representar a la Iglesia de Jesucristo.

“Dados los desafíos a los que todos nos enfrentamos hoy día, ¿cómo permanecemos en el Barco Seguro de Sion?”, preguntó el presidente Ballard. “¡De esta manera!: Tenemos que aumentar nuestra fe en Jesucristo y nuestra fidelidad a Su evangelio a lo largo de nuestra vida para experimentar una conversión constante, no sólo una vez, sino con regularidad”.

“¡Permanezcan en el bote y sujétense!” sería un lema al que volvería repetidamente en los siguientes años.

Las oportunidades y responsabilidades de los maestros para ayudar a los jóvenes a hacer eso se enfatizaron en su discurso del 26 de febrero de 2016, en el Tabernáculo de Salt Lake, a los educadores religiosos del Sistema Educativo de la Iglesia:

“Atrás quedaron los días en que un estudiante hacía una pregunta honesta y un maestro respondía: ‘¡No te preocupes por eso!’”, comentó él. “Atrás quedaron los días en que un estudiante expresaba una preocupación sincera y un maestro daba su testimonio como una respuesta destinada a evitar el problema. Atrás quedaron los días en que los estudiantes estaban protegidos de las personas que atacaban a la Iglesia”.

Ante los desafíos del siglo XXI, los maestros del SEI deben “amar al Señor, a Su Iglesia y a sus alumnos”, amonestó él. “Ustedes también deben dar un testimonio puro con sinceridad y con frecuencia. Además, más que en cualquier otro momento de nuestra historia, sus alumnos también deben ser bendecidos al aprender contenido y contexto doctrinal, o histórico, mediante el estudio y la fe, acompañados de un testimonio puro para que puedan experimentar una conversión madura y duradera al evangelio y un compromiso de por vida para con Jesucristo. La conversión madura y duradera significa que ‘permanecerán en el barco y se sostendrán’ durante toda su vida”.