Cómo el tener un templo en Haití hace que los jóvenes se sientan orgullosos de ser santos de los últimos días

PUERTO PRÍNCIPE, Haití — El sábado antes de lo que muchos santos de los últimos días por aquí llaman el día más importante de la historia de Haití, un apóstol de los últimos días estuvo de pie frente a cientos de jóvenes locales y expresó un solo deseo:

“Desearía que ustedes pudieran ver lo que yo veo cuando miro sus rostros”, dijo el élder David A. Bednar a la conclusión del devocional para jóvenes del sábado 31 de agosto en Puerto Príncipe. “El futuro de Haití está en este salón. Lo que ustedes saben sobre el Salvador cambiará su vida, sus familias y esta nación”.

De hecho, el domingo siguiente, 1 de septiembre, la dedicación del Templo de Puerto Príncipe Haití cambió para siempre a Haití — y a cada joven que asistió a ese devocional.

La reunión de jóvenes se llevó a cabo un sábado por la tarde, cuando las congestionadas calles de la capital estaban llenas de ruido con el estruendo de los vendedores ofreciendo sus mercancías y las motocicletas que pasaban como flechas entre el tráfico.

Pero el centro de estaca de Puerto Príncipe donde se llevó a cabo el devocional para jóvenes era un oasis espiritual. Muchos de los jóvenes llegaron temprano, vestidos con sus mejores ropas de domingo, para conseguir un buen asiento y quizás escapar del pesado calor de la tarde.

Cientos de jóvenes se amontonan en un centro de estaca de Puerto Príncipe, Haití, el 31 de agosto de 2019, previo al devocional para jóvenes en el que participó el élder David A. Bednar.
Cientos de jóvenes se amontonan en un centro de estaca de Puerto Príncipe, Haití, el 31 de agosto de 2019, previo al devocional para jóvenes en el que participó el élder David A. Bednar. Credit: Intellectual Reserve, Inc./Caribbean Area

Pasar una tarde de sábado con el élder Bednar y su esposa, la hermana Susan Bednar — junto con la presidencia del Área Caribe y sus esposas — constituyó un recuerdo inolvidable en el marco de un fin de semana caracterizado por los recuerdos.

“El consejo más importante que escuché hoy fue sobre el templo y cómo podemos hacer bautismos y ordenanzas por otros”, dijo Bea Dabacel, una joven de Puerto Príncipe. “Como mujer joven en la Iglesia, quiero enseñar a otros lo que yo sé”.

Un joven poseedor del Sacerdocio Aarónico añadió: “Sentí el Espíritu tan fuerte hoy. Este devocional me motivó a llevar a otros al templo conmigo. Como jóvenes, somos la generación del templo — y tenemos que llevar adelante esa obra”.

Los Bednar también atesoraron estar con la juventud haitiana durante su primera visita a la nación isleña.

El élder Bednar dijo que si el tiempo lo permitiera él disfrutaría de hablar con cada hombre y mujer joven de Haití individualmente. Eso, por supuesto, no es posible — así que, en lugar de eso, él y la hermana Bednar participaron en una sesión de preguntas y respuestas donde varios jóvenes representaron a sus compañeros.

El devocional comenzó con un video en el que aparecían varios jóvenes haitianos compartiendo su alegría al responder a la invitación del élder Bednar de capturar “el espíritu de Elías” y hacer la obra del templo en favor de sus ancestros y otras personas.

Luego fue momento de que los Bednar se sentaran hombro a hombro con varios jóvenes en un semicírculo de sillas que se ubicaba por debajo del estrado de la capilla.

El élder David A. Bednar y la hermana Susan Bednar disfrutan de conversar con los adolescentes durante el devocional de jóvenes en Puerto Príncipe, Haití, el 31 de agosto de 2019.
El élder David A. Bednar y la hermana Susan Bednar disfrutan de conversar con los adolescentes durante el devocional de jóvenes en Puerto Príncipe, Haití, el 31 de agosto de 2019. Credit: Intellectual Reserve, Inc./Caribbean Area

“Por favor, levanten sus manos si pudieron asistir a la casa abierta del templo”, pidió la hermana Bednar.

Cientos alzaron sus manos para que los Bednar los vieran.

“¿Cómo los hizo sentir en su corazón la casa abierta?”, preguntó ella.

“Mi testimonio del templo creció durante la casa abierta”, dijo un hombre joven que contó que había visitado el edificio con un amigo que no es miembro de la Iglesia.

“Entonces, pudiste ser un misionero cuando fuiste a la casa abierta. … Eso es maravilloso”, dijo la hermana Bednar.

El élder Bednar le preguntó a un hombre joven si visitar el templo le había cambiado la vida.

“Sí”, respondió él. “Fortaleció mi fe. Antes de visitar el templo, no me gustaba decir que era miembro de la Iglesia. Pero ahora, estoy orgulloso de decir que soy un santo de los últimos días — y me enorgullece traer a otros a la Iglesia conmigo”.

El élder Bednar compartió su propia experiencia al crecer en el norte de California y asistir a una gran secundaria en la que él era el único miembro en su clase. En ocasiones, se burlaban de sus creencias, pero encontró la fortaleza espiritual simplemente al mirar al cercano Templo de Oakland California y recordar todo lo que representaba.

“Esa experiencia que tuve cuando era hombre joven — y la experiencia que ustedes ya tuvieron en el templo — nos convierte en primos”, dijo él, provocando la risa entre la juventud.

El élder David A. Bednar disfruta de charlar con un hombre joven durante el devocional para jóvenes del 31 de agosto de 2019 en Puerto Príncipe, Haití.
El élder David A. Bednar disfruta de charlar con un hombre joven durante el devocional para jóvenes del 31 de agosto de 2019 en Puerto Príncipe, Haití. Credit: Intellectual Reserve, Inc./Caribbean Area

El élder Bednar se pudo dar cuenta del gran entusiasmo que rodeaba a la dedicación del primer templo de Haití. Pero la pregunta es: ¿Continuará ese entusiasmo cuando ya no sea una novedad? ¿Qué harán los jóvenes, preguntó el, para asegurarse de nunca dar por sentado al templo de Haití o volverse perezosos espiritualmente?

“Si nuestro espíritu está enfocado en el templo, nunca seremos perezosos”, contestó un chico.

Una mujer joven agregó que también es importante “siempre leer el Libro de Mormón y esforzarnos por fortalecer nuestra fe por medio del ayuno y la oración”.

En sus breves comentarios, el élder José L. Alonso, un setenta autoridad general que preside el Área Caribe, habló sobre la bendición de estar con los jóvenes santos de los últimos días de Haití — junto con el élder y la hermana Bednar.

“El élder Bednar es un miembro del Quórum de los Doce Apóstoles y un siervo del Señor”, testificó él.

El Salvador conoce el nombre de cada joven de Haití, sus deseos y sus desafíos, agregó.

“Mi invitación para ustedes es que asistan al templo con frecuencia. Les prometo que sentirán Su espíritu y recibirán revelación personal”.

El élder José L. Alonso aconseja a los adolescentes reunidos para un devocional de jóvenes en Puerto Príncipe, Haití, el 31 de agosto de 2019.
El élder José L. Alonso aconseja a los adolescentes reunidos para un devocional de jóvenes en Puerto Príncipe, Haití, el 31 de agosto de 2019. Credit: SANDOVAL

La hermana Bednar testificó que la juventud de Haití está “llena de luz” y son “un tesoro valioso” para su país.

“El templo”, añadió ella, “siempre ha sido una bendición para mí. Nunca he estado en el templo sin sentir la presencia del Señor”.

Luego, deleitó a los jóvenes haitianos al compartir su testimonio en francés, testificando de la veracidad del evangelio y del llamamiento profético del presidente Russell M. Nelson.

Hablando como le hablaría, quizás, a un amado hijo o hija, el élder Bednar concluyó el devocional diciendo que amaba a cada joven haitiano que estaba en ese centro de estaca y más allá de él. “Puede que no sepa sus nombres, pero los conozco — tanto como los otros líderes de la Iglesia saben quiénes son como la generación creciente”.

Eviten cualquier cosa, advirtió, que pudiera socavar su salud espiritual y su dignidad para servir en el templo.

“Nada que les pueda impedir entrar al templo … les puede traer felicidad duradera”, dijo él. “Solo las ordenanzas y convenios del templo — y su fidelidad en honrar esos convenios — puede traerles felicidad duradera”.