Cómo el élder Rasband superó desilusión sobre su llamamiento misional y lo que significa para misioneros hoy

TEMPE, Arizona — Reilly Ward, de 22 años, sintió que el élder Ronald A. Rasband la miraba directamente cuando invitó a los jóvenes santos de los últimos días a asistir a las clases de Instituto durante un devocional el domingo por la noche, en el Instituto de Religión de Tempe, aunque estaba sentada en la última fila del gimnasio con más de 1.700 personas que se interponían entre ella y el apóstol que discursaba en el púlpito.

“Quiero prometerles, en el nombre del Señor, que, si incluyen a Instituto en sus ocupadas vidas, serán bendecidos en todos los demás aspectos de sus vidas”, dijo el élder Rasband. “En sus actividades educativas, en sus carreras ocupacionales, serán bendecidos y prosperarán al aceptar la invitación del Señor de asistir a instituto”.

Además, contó que su último ex jefe, Jon Huntsman Sr., frecuentemente le hacía la misma pregunta sobre las fábricas que visitaba como parte de su trabajo como líder para Huntsman Chemical: “¿Están funcionando al máximo de su capacidad?”

“Necesitamos hacer funcionar a este Instituto al máximo de su capacidad”, dijo el élder Rasband.

Ward, una alumna de la Escuela Avalon de Cosmetología en Mesa, se inscribió en una clase de Instituto este otoño, pero todavía no había asistido nunca. Ella dijo que la invitación la conmovió.

“Voy a ir esta semana”, agregó. “Estaré allí. Con alguien más”.

Jóvenes adultos asisten a un devocional dado por el élder Ronald A. Rasband en el Instituto de Religión de Tempe Arizona, el 20 de octubre.
Jóvenes adultos asisten a un devocional dado por el élder Ronald A. Rasband en el Instituto de Religión de Tempe Arizona, el 20 de octubre. Credit: Nick Carducci, Intellectual Reserve, Inc.

El élder Rasband hizo una segunda invitación al decir que este es el momento para que los jóvenes adultos creen patrones y fundamentos en sus vidas.

Los guio a través de un estudio de escrituras en las que los profetas advertían sobre los últimos días con palabras como “peligrosos”, “ira”, y “calamidad”.

“Bienvenidos a nuestra época”, dijo él. “Todo lo que deben hacer, y lo hacen mejor que nadie, es mirar sus teléfonos inteligentes o móviles. Se ven bombardeados por estas y muchas otras palabras semejantes. El adversario verdaderamente está furioso en nuestros días”.

“Las escrituras”, añadió, “también nos hablan de las maneras en que podemos hallar refugio y renovación en estos tiempos”.

Además, instó a los estudiantes a permanecer en lugares santos, incluidos sus hogares, apartamentos, capillas y templos.

“Esta es mi segunda invitación de esta noche: Para aquellos de ustedes que se están preparando para irse a la misión, y para aquellos que han regresado de sus misiones, quiero invitarlos a servir como obreros de las ordenanzas del templo, según sus circunstancias lo permitan”.

El élder Ronald A. Rasband saluda a los miembros luego de un devocional en el Instituto de Religión de Tempe Arizona, el 20 de octubre.
El élder Ronald A. Rasband saluda a los miembros luego de un devocional en el Instituto de Religión de Tempe Arizona, el 20 de octubre. Credit: Nick Carducci, Intellectual Reserve, Inc.

Su esposa, la hermana Melanie Rasband, apoyó su mensaje, instando a los alumnos a tomar buenas decisiones respecto del matrimonio y más.

“Cuán agradecida estoy”, dijo ella, “de saber que nuestro Salvador y nuestro Padre Celestial nos conocen a cada uno de nosotros, nos aman y están ansiosos de que regresemos a su hogar envueltos de forma segura por los convenios del templo”.

Los amigos de Ward, Matt Anderson, 24 años, estudiante de la Universidad Estatal Politécnica de Arizona (ASU), y Dallan Larson, 22 años, especialista de la cadena de suministro en la ASU, se unieron al mensaje del élder Rasband.

“Esas dos invitaciones son tan importantes en nuestras vidas en este momento”, dijo Larson. “Hacer esas cosas me ayuda a pensar con más claridad y facilita el proceso de tomar decisiones”.

El élder Rasband también dio un mensaje para la Misión Arizona Tempe en el edificio del Instituto, el sábado 19 de octubre, con el élder Paul B. Pieper, setenta autoridad general, y el obispo presidente Gérald Caussé. Les dijo a los misioneros que, cuando era joven, quería servir una misión en Alemania tal como su padre, hermano y cuñado. Cuando sacó su llamamiento misional del buzón del correo de su hogar, se desilusionó al enterarse que había sido llamado a la Misión de los Estados del Este. Él no quería mostrar su desilusión ante sus padres, así que se fue adentro y abrió las escrituras antes de que ellos llegaran a casa.

Leyó Doctrina y Convenios 100:2-4. Él dijo que así es como recibió su primera revelación por medio de las escrituras.

“Hecho”, dijo. “Lo sabía. Tuve una impresión. “El Señor quiere que yo vaya a la Misión de los Estados del Este. Allí es donde se supone que debo ir”, y nunca he mirado hacia atrás”.

El élder Ronald A. Rasband habla en un devocional en el Instituto de Religión de Tempe Arizona, el 20 de octubre.
El élder Ronald A. Rasband habla en un devocional en el Instituto de Religión de Tempe Arizona, el 20 de octubre. Credit: Nick Carducci, Intellectual Reserve, Inc.

El élder Rasband alentó a los misioneros a leer su discurso de abril de 2010, “El llamamiento divino de un misionero”, y habló más sobre cómo hacen los apóstoles para asignar los llamamientos misionales.

“El Señor los llamó por medio de Su profeta”, dijo él. “Un miembro del Cuórum de los Doce los asignó a esta misión”.

“Les digo esto como alguien que cuestionó su propio llamamiento y recibió un testimonio: ustedes están aquí porque es exactamente donde el Señor quiere que estén. Quiten los cuestionamientos de su corazón, quítenlos de su mente para siempre, y sepan que este es el lugar correcto en el que deben estar”.

También dijo que la misma inspiración se aplica para los compañeros de misión y las áreas asignadas, y contó una historia de cuando sirvió como presidente de la Misión Nueva York, Nueva York Norte. Contó que se le rompió el corazón cuando un misionero le dijo, al final de su servicio, que su misión había sido perfecta hasta el final, cuestionando la asignación del entonces presidente Rasband de servir en el área Norwalk en Nueva York.

El élder Rasband dijo que no ha vuelto a ver al misionero, pero ansía hacerlo, ya que 18 meses luego de que el misionero volvió a casa, una mujer llamó al apartamento de los misioneros de Norwalk preguntando por él. Ella dijo que ese élder le había dado un Libro de Mormón y que, hacía un mes, en medio de la desesperación, lo vio sobre el estante y lo tomó. Los misioneros se ofrecieron a enseñarle y, más tarde, ella y sus hijos se bautizaron. 

El élder Rasband dijo que espera ver a ese misionero para poder decirle: “Élder, usted no tiene idea de las consecuencias que tuvieron su misión y su servicio”.

“Y ustedes tampoco”, les dijo a los misioneros de Tempe. “Cada buena obra que hacen, cada cosa útil, cada dulce testimonio que comparten, cada acto de servicio planta una semilla. Algunos de ustedes tendrán la oportunidad de cosechar esas semillas. Algunos de ustedes serán transferidos antes de que ocurra un bautismo. ¿Alguna vez les sucedió? Y algunos de ustedes serán transferidos a un lugar donde haya un bautismo programado. Todo es parte de la misma obra. Es la cosecha del Señor. Algunos plantan semillas; algunos nutren las semillas; y algunos cosechan los frutos; pero todo es parte de la misma obra. Cuando alguien en esta misión tenga un bautismo, toda la misión debería celebrarlo”.

El élder Rasband dejó tres mensajes: todos los misioneros están donde están por revelación, el presidente de misión continúa recibiendo revelación en su nombre y cada cosa buena que hacen se registra en los cielos.

“Y ustedes no verán la cosecha de algunas o muchas de las cosas que hagan en esta misión”, añadió.

También les dijo que se reunió con el presidente Russell M. Nelson el jueves en el templo, le dio un apretón de manos y recibió directamente un mensaje para los misioneros.

El presidente Nelson le pidió que les diga a los misioneros que él los ama; que está agradecido por su servicio al Señor Jesucristo y que son necesarios.

“Los amamos, les agradecemos y los necesitamos, a cada uno de ustedes”, dijo el élder Rasband.

La hermana Olfa Haji, 20 años, de Bucarest, Rumania, estaba agradecida de que el élder Rasband saludó a cada misionero. Él le dijo que había estado en Bucarest. Ella dijo que cuando recibió su llamamiento misional, “supe con certeza que Dios sabía dónde me estaba enviando”.

El élder Pieper dijo a los misioneros que están llevando la Restauración a las personas una por una, para que el evangelio que amaron en la vida premortal pueda restaurarse en sus vidas mortales.

Jóvenes adultos se reúnen para un devocional dado por el élder Ronald A. Rasband en el Instituto de Religión de Tempe Arizona, el 20 de octubre.
Jóvenes adultos se reúnen para un devocional dado por el élder Ronald A. Rasband en el Instituto de Religión de Tempe Arizona, el 20 de octubre. Credit: Nick Carducci, Intellectual Reserve, Inc.

“La conversión es restaurar el evangelio en la vida de alguien”, dijo él.

También les aconsejó a los misioneros siempre hacer la siguiente pregunta a las personas a las que enseñan: “¿Hay alguna pregunta que le gustaría que contestemos hoy?”

“Cuando les respondan, esto les dará una pista sobre qué parte de sus corazones está abierta”, dijo el élder Pieper.

Además, les dijo a los misioneros que siempre pregunten: “¿Qué cosas ha tenido en la mente desde la última vez que nos reunimos? ¿En qué ha estado pensando?”

También dijo que los misioneros siempre deberían responder por medio de las escrituras. Igualmente, dijo que deberían ayudar a las personas a descargar la aplicación de la Biblioteca del Evangelio tan pronto como fuera posible. Luego de leer juntos una escritura, deberían preguntar: “¿Qué le enseña esto?” Y luego: “¿Qué cree que debería hacer?”

De ese modo, dijo él, “Están restaurando el evangelio un principio a la vez”.

La hermana Riley Merritt, de 19 años, de Star Valley, Wyoming, lloró luego de la reunión al describir el Espíritu que sintió cuando el élder Rasband habló sobre la inspiración detrás de su llamamiento misional, invocó una bendición apostólica sobre ella y los demás misioneros, y compartió el mensaje de amor por los misioneros de parte del presidente Nelson.

Sin embargo, sonrió al hablar sobre las preguntas que sugirió el élder Pieper, diciendo que son herramientas prácticas espirituales y que ella sabe que serán útiles en su obra misional.

“Lo pusimos en práctica en una lección hace poco tiempo”, dijo con entusiasmo. “Preguntamos: ‘¿Qué debe hacer ahora?’ La mujer respondió: ‘Debo ir a la iglesia’”.

El obispo Caussé dirigió a los misioneros a considerar cómo responderán a la invitación del presidente Nelson de prepararse para el año bicentenario de los comienzos de la Restauración en 2020.

Lea más: 2020 un ‘año bicentenario’, la conferencia de abril será ‘diferente a cualquier conferencia anterior’

“En verdad soy un producto de la restauración”, dijo el obispo Caussé. “La Restauración ha marcado una gran diferencia en mi vida y la de mi familia. Si debo responder a esa pregunta, de cómo la Restauración ha marcado una diferencia, ha marcado toda la diferencia”.

También dijo que la Restauración, aunque sigue en proceso, originalmente consistió en tres conjuntos de eventos: la Primera Visión, la traducción del Libro de Mormón, y la restauración de las llaves del sacerdocio. El obispo Caussé pidió a los misioneros que mediten en cómo esos tres eventos marcan una diferencia en sus vidas a fin de poder testificar sobre ellos con más poder.

Los mensajes fueron específicos y necesarios, dijo el presidente de la Misión Tempe, Mark Goaslind, que ahora vive en el mismo hogar en el que vivía de adolescente, cuando su fallecido padre, el élder Jack H. Goaslind, era presidente de la Misión Tempe.

“Ha sido fabulosa. Elevadora”, dijo el presidente Goaslind sobre la reunión. “Creo que fue un momento de sanación para los misioneros por medio de la Expiación de Jesucristo”.