Por qué el ‘consejo de barrio para la juventud’ no es solo un nombre diferente — es parte de un cambio de cultura

En la conferencia general de octubre, el élder Quentin L. Cook, del Cuórum de los Doce Apóstoles, bajo la dirección del presidente Russell M. Nelson, anunció que un consejo de barrio para la juventud reemplazará al comité de obispado para la juventud.

Este consejo es otra herramienta diseñada para ayudar al obispo y al barrio, a la vez que ayuda a los jóvenes a convertirse en líderes, dijo el hermano Stephen W. Owen, presidente general de los Hombres Jóvenes.

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“Este cambio, del comité de obispado para la juventud al consejo de barrio para la juventud, no es solo un cambio de nombre. Implica una transformación”, dijo él. “En lugar de ser una reunión de calendario, esta es una reunión de liderazgo. Es para que los jóvenes den un paso al frente y tengan oportunidades de liderar”.

Bajo la dirección del obispo, el consejo de barrio para la juventud se centra en la obra de salvación y en traer a otros a Jesucristo. Está compuesta por el obispado, un asistente del cuórum de presbíteros, los presidentes de los cuórums de maestros y diáconos, las presidentas de clases de las Mujeres Jóvenes y la presidenta de las Mujeres Jóvenes.

El obispo camina y conversa con un hombre joven. Tal como enfatizó el presidente Russell M. Nelson en la conferencia general de octubre, la responsabilidad principal de un obispo es cuidar de la juventud.
El obispo camina y conversa con un hombre joven. Tal como enfatizó el presidente Russell M. Nelson en la conferencia general de octubre, la responsabilidad principal de un obispo es cuidar de la juventud. Credit: Intellectual Reserve, Inc

La hermana Bonnie H. Cordon, presidenta general de las Mujeres Jóvenes, dijo que este “consejo revitalizado” es el lugar en donde los hombres y mujeres jóvenes pueden deliberar en consejo y coordinar sus esfuerzos en la obra de salvación, tal como ocurre en el consejo de barrio. “También es un lugar de aprendizaje donde pueden desarrollar sus habilidades de liderazgo y ser incluso mejores instrumentos en las manos del Señor”, dijo ella.

“Esta es una gran oportunidad para preguntarles a los jóvenes: ‘¿Cuáles son las necesidades de nuestro barrio?’ Los jóvenes tendrán ideas maravillosas y brindarán una perspectiva fresca para los asuntos que el barrio esté enfrentando. Ellos pueden ser una gran ayuda para fortalecer a las familias del barrio”.

La hermana Cordon ilustró este principio con una historia que compartió recientemente con ella una presidenta de Mujeres Jóvenes de barrio. Las mujeres jóvenes de este barrio en particular reconocieron que existía la necesidad de crear un espíritu de unidad los domingos. Así que, decidieron comenzar a pararse en la puerta del edificio de la Iglesia, así como del salón sacramental, para mantener abiertas las puertas y dar la bienvenida a las personas a medida que llegaban.

Unas mujeres jóvenes conversan mientras caminan.
Unas mujeres jóvenes conversan mientras caminan. Credit: Intellectual Reserve, Inc

“Qué maravilloso ejemplo de ayudar al obispo a crear un sentimiento de unidad y pertenencia en el barrio”, dijo la hermana Cordon. “Al obispo le encantaría estar parado en la puerta para saludar a cada persona individualmente, pero no puede hacerlo. Así que, permitió que la juventud brindara esas manos adicionales para crear una atmósfera amorosa y centrada en Cristo”. 

Esta será una época emocionante para los obispos, a medida que los jóvenes traigan su energía para resolver los problemas del barrio, dijo ella. “Si deseamos cambiar la cultura de la Iglesia, permitamos que los jóvenes sean parte de ello”.