El élder Cook hace poderosa promesa a misioneros que se sientan rechazados y desalentados

BATON ROUGE, Luisiana — Se hizo el silencio entre la multitud de unos 200 jóvenes misioneros, parados en ordenadas filas al fondo del salón cultural del centro de estaca, en Baton Rouge, Luisiana. Momentos antes, alguien había dicho: “Está viniendo”, y casi de inmediato reinó la calma en el salón.

Momentos después, el élder Quentin L. Cook, del Cuórum de los Doce Apóstoles, y su esposa, la hermana Mary Cook, entraron al salón y vieron al gran grupo de misioneros sonrientes.

“Se ven maravillosos”, les dijo el élder Cook a los misioneros.

El grupo se rio y se relajó un poco mientras el élder Cook se acercaba a ellos para tomarse algunas fotos con el fin de capturar la memorable ocasión en que toda la Misión Luisiana Baton Rouge — que abarca la mayoría de Luisiana y Misisipi — se reunía para un devocional con el apóstol durante el fin de semana de la rededicación del Templo de Baton Rouge Luisiana. Luego, el élder y la hermana Cook se tomaron el tiempo de saludar con la mano a cada misionero a medida que entraban a la capilla.

El élder Quentin L. Cook, del Cuórum de los Doce Apóstoles, dirige la palabra a los misioneros de la Misión Luisiana Baton Rouge durante un devocional, el sábado 16 de noviembre de 2019, en Baton Rouge, Luisiana.
El élder Quentin L. Cook, del Cuórum de los Doce Apóstoles, dirige la palabra a los misioneros de la Misión Luisiana Baton Rouge durante un devocional, el sábado 16 de noviembre de 2019, en Baton Rouge, Luisiana. Credit: Aubrey Eyre

La última vez en que el élder Cook había visitado esa misma capilla fue en 2005, tan solo unos pocos días después de que el huracán Katrina hubiera arrasado las zonas costeras del estado sureño, dejando una destrucción total a su paso. En ese momento, al élder Cook — que acompañaba en el área al presidente Boyd K. Packer, al entonces élder M. Russell Ballard, al élder D. Todd Christofferson y a otros líderes generales de la Iglesia — no lo habían recibido las caras sonrientes de los misioneros sino una habitación llena de catres y otros suministros de respuesta de emergencias junto con un grupo de sobrevivientes a la tormenta cansados pero resilientes.

“Me impresionó tanto la resiliencia de las personas”, les dijo el élder Cook a los misioneros, recordando su última visita. “Ellos no estaban destruidos, aunque las cosas a su alrededor sí lo estuvieran”.

Indicando que un fundamento de fe en el Señor Jesucristo puede ayudar a animar a las personas, incluso en momentos de tragedia y dificultad, el élder Cook dijo que no le sorprende que las personas de Luisiana y Misisipi hayan mostrado resiliencia una y otra vez a medida que se han enfrentado a desastres naturales a lo largo de los años. La fe es parte de la cultura del sur, explicó él, haciendo eco de las palabras del élder Kevin R. Duncan, un setenta autoridad general que también habló durante el devocional.

El élder James B. Martino, setenta autoridad general y presidente del Área Norteamérica Sureste; su esposa, la hermana Jennie B. Martino; la hermana Nancy S. Duncan, esposa del élder Duncan; y la hermana Cook también dirigieron la palabra a los misioneros durante el devocional del sábado a la mañana.

Tal como explicó el élder Duncan, Luisiana y Misisipi son conocidos como dos de los estados más religiosos de los Estados Unidos, de acuerdo con un estudio reciente hecho por el Pew Research Center (Centro de Investigaciones Pew). Además, de entre esas poblaciones altamente religiosas, la gran mayoría son cristianos. Estas estadísticas, observó él, deberían dar alivio a los misioneros en el sur porque les dan la oportunidad de construir sobre la base de los testimonios del Salvador que ya están presentes en muchas de las personas a las que enseñan.

 Los misioneros de la Misión Luisiana Baton Rouge toman notas durante un devocional con el élder Quentin L. Cook, del Cuórum de los Doce Apóstoles, el sábado 16 de noviembre de 2019, en Baton Rouge, Luisiana.
Los misioneros de la Misión Luisiana Baton Rouge toman notas durante un devocional con el élder Quentin L. Cook, del Cuórum de los Doce Apóstoles, el sábado 16 de noviembre de 2019, en Baton Rouge, Luisiana. Credit: Aubrey Eyre

El mundo actual presenta muchos desafíos para los misioneros, dijo el élder Cook, añadiendo que los misioneros en muchas áreas enfrentan más rechazo en la actualidad del que han enfrentado en el pasado. Sin embargo, a pesar de las dificultades o el sentimiento de fracaso que a menudo pueden acompañar a tal rechazo, la obra de los misioneros puede bendecir a las personas y a las familias de muchas formas impensadas, dijo él.

“Vendrá el tiempo en que se darán cuenta de que lo que están haciendo … bendice a todos los que aman”, dijo él.

Luego de escuchar esa promesa de parte de un apóstol, la hermana Lisa Parkinson, una joven misionera de tiempo completo que se acerca al final de sus 18 meses de servicio misional, dijo que pudo sentir el amor de Dios por ella a través del élder Cook.

“Ceo que hubo mucho poder en la última promesa que nos dejó”, dijo ella.

La hermana Parkinson dijo que a menudo se ha sentido desalentada luego de ser rechazada de forma constante. Algunas veces, se ha preguntado si sus esfuerzos se hubieran empleado mejor en su hogar en lugar de en una misión. Sin embargo, luego de recibir una bendición y promesa de parte del élder Cook, de que su obra como misionera ha bendecido y seguirá bendiciendo a todos los que ama, dijo que eso le reafirmó la importancia de la obra que está haciendo.

Al hablar de la importancia de representar al Señor como discípulos, no solo como misioneros de tiempo completo, sino también como miembros de la Iglesia, la hermana Duncan señaló que, mientras que algunas religiones usan símbolos como la cruz para demostrar que Cristo es el centro de sus creencias, la Iglesia de Jesucristo se simboliza mejor a través de sus miembros.

La hermana Mary Cook, esposa del élder Quentin L. Cook, dirige un himno para los misioneros de la Misión Luisiana Baton Rouge durante un devocional con el élder Quentin L. Cook, del Cuórum de los Doce Apóstoles, el sábado 16 de noviembre de 2019, en Baton Rouge, Luisiana.
La hermana Mary Cook, esposa del élder Quentin L. Cook, dirige un himno para los misioneros de la Misión Luisiana Baton Rouge durante un devocional con el élder Quentin L. Cook, del Cuórum de los Doce Apóstoles, el sábado 16 de noviembre de 2019, en Baton Rouge, Luisiana. Credit: Aubrey Eyre

“Las personas desearán ser como nosotros si representamos al Salvador y Su luz”, dijo la hermana Duncan, explicando que no hay símbolo más fuerte de Cristo que un verdadero discípulo que se involucra en Su obra. “Estamos embarcados en una obra maravillosa”, dijo ella.

Al resaltar algunos de los cambios que se hicieron con la publicación del nuevo manual misional, el élder Martino señaló que este hace un mayor énfasis en la importancia de realmente “volverse” como Cristo.

El nuevo manual misional es más que simples reglas a seguir — se trata de convertirse en discípulo

“No se trata solo de lo que hacemos, sino de la actitud con la que lo hacemos”, dijo él.

Al comparar las experiencias de Nefi y su hermano Laman en el Libro de Mormón, el élder Martino explicó que, aunque los dos hermanos tomaron muchas de las mismas decisiones, la diferencia en sus actitudes llevó a Nefi y a Lamán a “volverse” dos personas muy diferentes.

El proceso de “volverse” como Cristo dura toda la vida, dijo la hermana Cook. Además, aunque puede que las personas no sean perfectas hoy ni en ningún momento de esta vida, pueden esforzarse por hacer cosas perfectas cada día y tomar decisiones que las guíen a volverse más como Cristo.

Eso es lo maravilloso de la Expiación, dijo el élder Cook en sus palabras finales. A través del poder de la Expiación de Cristo, todos pueden volverse mejores. Todos pueden vencer el pecado, recibir la salvación y la exaltación y volver a vivir con Dios el Padre y Jesucristo.

Cerrando con un poderoso testimonio de su papel como testigo especial del Señor Jesucristo y Su obra continuada en la tierra a través de Su Iglesia, el élder Cook concluyó el devocional con las palabras: “Soy un testigo seguro de la divinidad de Jesucristo. Él vive y guía la Iglesia”.