5 reflexiones de líderes Santos de los Últimos Días sobre el significado de la gratitud

Cierta vez, para una fiesta del Día de Acción de Gracias a mediados de la década de 1990, el presidente Russell M. Nelson y su esposa recibieron a 63 personas en su hogar.

Al hablar en un devocional de BYU en 1995, el entonces élder Nelson, del Cuórum de los Doce Apóstoles, contó como su esposa, la hermana Dantzel Nelson, repartió un trozo de papel a cada persona con el título: “Este año, estoy agradecido por…” y a cada uno se le indicó que debía completar el pensamiento con palabras o con un dibujo.

A medida que recolectaban y leían cada papel, el presidente Nelson dijo que observó un patrón.

“Generalmente, los niños estaban agradecidos por el alimento, la vestimenta, el refugio, la familia (y, ocasionalmente, las mascotas). Sus dibujos eran preciosos, aunque probablemente no fueran para exhibir en una galería de arte”, dijo el presidente Nelson. “Nuestros jóvenes ampliaron sus expresiones para incluir la gratitud por su país, su libertad y su Iglesia. Los adultos agradecieron la mayoría de estas cosas, pero también mencionaron el templo, su amor por el Señor y su aprecio por Su Expiación. Sus esperanzas se combinaban con la gratitud.” 

El presidente Russell M. Nelson, de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, gesticula a los participantes en un evento en el State Farm Stadium en Phoenix, Arizona, el domingo 10 de febrero de 2019.
El presidente Russell M. Nelson, de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, gesticula a los participantes en un evento en el State Farm Stadium en Phoenix, Arizona, el domingo 10 de febrero de 2019. Credit: Jeffrey D. Allred, Deseret News

“Contar las bendiciones”, concluyó él, “es mejor que contar problemas.”

Al brindar un discurso en una conferencia general, en abril de 2012, el presidente Nelson compartió sus ideas sobre el asunto de la gratitud.

“¡Cuánto mejor sería si todos pudiéramos ser más conscientes de la providencia y del amor de Dios y expresáramos esa gratitud hacia Él!”, dijo el presidente Nelson. “Ammón enseñó: ‘Demos gracias a (Dios), porque él obra rectitud para siempre’ (Alma 26:8). Nuestro nivel de gratitud es una medida de nuestro amor por Él.”

A medida que nuestras mentes se preparan para contar bendiciones durante esta temporada de Acción de Gracias, aquí hay algunas reflexiones adicionales de líderes de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días sobre el significado de la gratitud y el agradecimiento.

¿Qué es la gratitud?

En su libro, “Standing for Something: 10 Neglected Virtues That Will Heal Our Hearts and Homes (En defensa de algo: 10 virtudes descuidadas que sanarán nuestros corazones y hogares)”, el presidente Gordon B. Hinckley dedicó un capítulo entero al tema de la gratitud. Los siguientes son cuatro extractos de ese libro:

“La gratitud es una señal de madurez. Es un indicador de humildad sincera. Es un sello distintivo de civilidad. Y, sobre todo, es un principio divino. Dudo que exista algo en lo que ofendamos más al Todopoderoso que en nuestra tendencia a olvidar sus misericordias y ser desagradecidos por lo que nos ha dado.

“La gratitud es el comienzo de la civilidad, la decencia y la bondad, del reconocimiento de que no podemos permitirnos ser arrogantes. Deberíamos andar con el conocimiento de que necesitaremos ayuda en cada paso del camino.

El presidente Gordon B. Hinckley dirige la palabra a la congregación en la ceremonia de la palada inicial del Templo de Oquirrh Mountain Utah, en South Jordan, Utah, el sábado 16 de diciembre de 2006.
El presidente Gordon B. Hinckley dirige la palabra a la congregación en la ceremonia de la palada inicial del Templo de Oquirrh Mountain Utah, en South Jordan, Utah, el sábado 16 de diciembre de 2006. Credit: August Miller, Deseret News, August Miller/ Deseret Morning News

“Cuando andamos con gratitud, no andamos con arrogancia, vanidad ni egoísmo, sino con un espíritu de acción de gracias que nos convierte a nosotros y bendecirá nuestras vidas. Todos deberíamos ser agradecidos para con el Todopoderoso por Sus maravillosas bendiciones que derrama sobre nosotros. Tenemos todo lo que esta maravillosa era tiene para ofrecer en el mundo. ¿Cuán afortunados podemos ser, en verdad? Debemos ser agradecidos, tener gratitud, caminar con aprecio y respeto por las bendiciones de la vida y la felicidad de las que disfrutamos.

“La gratitud es la esencia misma de la adoración — dar gracias al Dios del Cielo, quien nos ha dado todo lo bueno que tenemos.”

La gratitud en las escrituras

En su discurso de octubre de 2010, “El divino don de la gratitud”, el presidente Thomas S. Monson recurrió a las escrituras para enseñar principios sobre la gratitud.

Cuando Jesús sanó a los 10 leprosos, pero solo uno volvió a darle las gracias (Lucas 17:11-19).

El presidente Thomas Monson saluda a la congregación luego de una sesión de conferencia general de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, el 6 de abril de 2007, en Salt Lake City.
El presidente Thomas Monson saluda a la congregación luego de una sesión de conferencia general de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, el 6 de abril de 2007, en Salt Lake City. Credit: Foto tomada por Jeffrey D. Allred, Deseret News

Cuando Jesús se valió de siete panes y unos pocos pececillos para alimentar a más de 4000 personas (Mateo 15:32-38).

Doctrina y Convenios 59: 7, 21 y Alma 34:38 les recuerdan a los santos de los últimos días que deben dar gracias al Señor “en todas las cosas” y “vivir cada día en acción de gracias.”

“Pese a nuestras circunstancias”, dijo el presidente Monson, “cada uno de nosotros tiene mucho por lo que debe estar agradecido si tan sólo nos detenemos y contemplamos nuestras bendiciones.”

El presidente Monson continuó: “Podemos elevarnos a nosotros mismos y a los demás también si nos negamos a permanecer en la esfera del pensamiento negativo y cultivamos en nuestro corazón una actitud de gratitud. Si se cuenta la ingratitud entre los pecados más graves, entonces la gratitud toma su lugar entre las virtudes más nobles.”

Luego, concluyó con esta reflexión:

“Mis hermanos y hermanas, el expresar gratitud es cortés y honorable; el actuar con gratitud es generoso y noble; pero el vivir siempre con gratitud en el corazón es tocar el cielo”, dijo él.

La gratitud sincera

En su discurso de octubre de 2008, “Ora siempre”, el élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles, enseñó que la oración se vuelve más ferviente cuando expresamos “gratitud sincera.”

El élder Bednar contó una experiencia en la que él y su esposa se arrodillaron en oración con un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles. Un amigo de la familia había fallecido ese día y aunque los Bednar querían orar por la esposa y la familia que el hermano había dejado atrás, el líder de la Iglesia les había sugerido que solo expresaran “agradecimiento por las bendiciones recibidas y no pidieran nada.”

El élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, y su esposa, la hermana Susan Bednar, hablan en una charla fogonera en BYU Idaho, en Rexburg, Idaho, el domingo 22 de septiembre de 2019.
El élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, y su esposa, la hermana Susan Bednar, hablan en una charla fogonera en BYU Idaho, en Rexburg, Idaho, el domingo 22 de septiembre de 2019. Credit: Jeffrey D. Allred, Deseret News

La hermana Susan Bednar siguió este consejo y agradeció al Señor “por las experiencias valiosas e inolvidables que habían pasado con este querido amigo”, y expresó sincera gratitud por el Espíritu Santo como consolador y el plan de salvación.

Los Bednar aprendieron una lección valiosa de esa experiencia, sobre “el poder del agradecimiento en la oración ferviente”, dijo el élder Bednar.

“Aprendimos que nuestra gratitud por el plan de felicidad y por la misión salvadora del Señor proporcionó el consuelo necesario y fortaleció nuestra confianza de que todo saldría bien con nuestros queridos amigos. También recibimos perspectiva en cuanto a las cosas por las que debíamos orar y pedir apropiadamente con fe”, dijo el élder Bednar. “Las oraciones más fervientes y espirituales que he experimentado contenían muchas expresiones de agradecimiento y pocas peticiones o ninguna.”