Una mirada profunda a cómo la Iglesia utiliza sus fondos para financiar esfuerzos humanitarios, templos, adoración, misioneros y educación

Al recolectar los diezmos y donaciones, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días utiliza las contribuciones de sus miembros en un sinnúmero de formas – ayudar al pobre y al necesitado, construir templos, ofrecer recursos genealógicos gratuitos, proveer lugares de adoración y de reunión, apoyar sus misiones y a los misioneros, e invertir en la educación y en instituciones de enseñanza.

“La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días utiliza los diezmos sagrados y las donaciones generosas de sus miembros en esfuerzos mundiales para amar a Dios y al prójimo”, declara un artículo en Newsroom publicado el viernes 20 de diciembre.

Titulado: “Cómo utiliza La Iglesia de Jesucristo los diezmos y las donaciones”, la declaración de la Iglesia se emitió durante una semana en que los medios hicieron publicaciones acerca de la Iglesia y sus finanzas.

“A la luz de las recientes historias de los medios que han tergiversado la metodología de la Iglesia, damos el siguiente resumen”, según se lee en el artículo, ilustrando cinco áreas de énfasis.

  • La Iglesia está comprometida a ayudar al pobre y al necesitado.
  • La Iglesia construye templos y conecta a las familias por medio de la obra genealógica.
  • La Iglesia provee lugares de adoración y de reunión para sus miembros.
  • La Iglesia apoya un programa misional mundial.
  • La Iglesia invierte en la educación.

La declaración incluye videoclips de una entrevista de 2018, en Newsroom, con el Obispado Presidente, que bajo la dirección de la Primera Presidencia administra los asuntos temporales de la Iglesia.

EL POBRE Y EL NECESITADO

La organización benéfica Latter-day Saint Charities, que es el programa global de la Iglesia, trabaja con organizaciones locales mundiales de caridad — tales como la Cruz Roja — en emergencias, desastres naturales y otras necesidades. Los esfuerzos de ayuda y socorro son primordialmente para los que no son de la Iglesia Santos de los Últimos Días.

Pacas de cobijas, envueltas en plástico, son cargadas en bandas transportadoras en la pista del aeropuerto internacional de Salt Lake. Aproximadamente 8.000 cobijas fueron incluidas en un reciente envío de ayuda humanitaria.
Pacas de cobijas, envueltas en plástico, son cargadas en bandas transportadoras en la pista del aeropuerto internacional de Salt Lake. Aproximadamente 8.000 cobijas fueron incluidas en un reciente envío de ayuda humanitaria. Credit: Fotografía por Jason Swensen

Presidente Russell M. Nelson habló en la conferencia general de octubre de 2019 acerca de los esfuerzos humanitarios de Latter-Saint Charities y de la Iglesia; los cuales son una pequeña parte de lo que la Iglesia invierte para ayudar a los necesitados.

El informe anual más reciente de la Iglesia muestra que más de $2,2 mil millones de dólares se dieron en ayuda a 197 países desde que la Iglesia creó ese cuerpo humanitario en 1985.

Asimismo, hombres, mujeres, niños y familias recibieron ayuda en comida, alojamiento y otras necesidades temporales de los líderes de la Iglesia de más de 30.000 congregaciones a través del programa de bienestar. Eso suma otros miles de millones de dólares más de ayuda que llega más allá del alcance humanitario.

TEMPLOS Y LA CONEXIÓN DE FAMILIAS

La Iglesia ayuda a conectar familias a través de generaciones mediante la obra de ordenanzas que se hace en los templos; con 217 edificios sagrados que están en funcionamiento, que están en construcción o que están planeados.

La obra del templo de los miembros requiere apoyo de FamilySearch, que es la organización de la Iglesia, no lucrativa, de historia familiar, y que ofrece recursos genealógicos gratuitos a cualquier persona.

LUGARES DE ADORACIÓN Y DE REUNIÓN

Para sus 16 millones de miembros en todo el mundo, la Iglesia financia sus 30.500 congregaciones y sus miles de centros de reunión.

Miembros de la Iglesia en Ghana cantan un himno en un servicio de adoración. Líderes de la Iglesia anunciaron en junio de 2018 que habían formado un comité para sugerir revisiones importantes a los "Himnos" y al libro "Canciones para los niños", por primera vez desde que este último fue publicado en 1985. Se espera que el nuevo proyecto se termine en algunos años.
Miembros de la Iglesia en Ghana cantan un himno en un servicio de adoración. Líderes de la Iglesia anunciaron en junio de 2018 que habían formado un comité para sugerir revisiones importantes a los «Himnos» y al libro «Canciones para los niños», por primera vez desde que este último fue publicado en 1985. Se espera que el nuevo proyecto se termine en algunos años.

Aparte de ser lugares de servicios regulares de adoración y de actividades para los Santos de los Últimos Días, los centros de reunión también sirven como lugares para educación comunitaria, búsquedas de historia familiar y centros de respuesta de emergencias.

UN PROGRAMA MISIONAL GLOBAL

Más de 65.000 voluntarios de tiempo completo de la Iglesia forman actualmente parte de su fuerza misional global que predican el evangelio de Jesucristo.

Élderes Jason Andersen y Chet Norman hacen su labor misional en Tonga el 22 de mayo de 2019.
Élderes Jason Andersen y Chet Norman hacen su labor misional en Tonga el 22 de mayo de 2019. Credit: Jeffrey D. Allred, Deseret News

Más allá de las propias contribuciones que hacen los misioneros para su servicio, la Iglesia agrega un significativo apoyo financiero para cubrir los gastos de los misioneros y de las 399 misiones; eso incluye apartamentos, autos, oficinas de misión y casas misionales.

INVERSIÓN EN LA EDUCACIÓN

Con un énfasis eterno en el aprendizaje secular, así como en el espiritual, la Iglesia provee una inversión educativa amplia, señala el artículo.

La Iglesia sostiene varias universidades — la Universidad Brigham Young, en Provo, Utah, así como las Universidades BYU-Idaho y BYU-Hawái — y un Colegio de negocios que juntos combinan 93.000 estudiantes.

Un letrero a la entrada de la Universidad Brigham Young, en Provo, Utah.
Un letrero a la entrada de la Universidad Brigham Young, en Provo, Utah. Credit: Nate Edwards, BYU

Además, el programa PathwayConnect brinda oportunidades de educación superior mundialmente, lo que incluye grados universitarios para los de recursos y oportunidades limitados para obtener dichos grados.

También, el programa de Seminario e Instituto provee instrucción religiosa diaria en clases de Seminario a cerca de 400.000 estudiantes de preparatoria y a 300.000 estudiantes de Instituto anualmente.

El artículo de Newsroom cita algunas observaciones recientes de los medios acerca de la Iglesia, sus operaciones financieras y sus principios.

  • “De hecho, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ha podido financiar el funcionamiento de sus centros de reuniones, templos, instituciones educativas y la obra misional — y a la vez tener reservas de recursos para los días difíciles que eventualmente vendrán — es un modelo que debería celebrarse e imitarse por los gobiernos y por otras instituciones en todo el mundo”, un editor escribe como opinión
  • La Iglesia sigue los mismos principios financieros sensatos que enseña a sus miembros: Evitar el endeudamiento, vivir dentro de un presupuesto y prepararse para el futuro”, menciona el fragmento de Newsroom. “No es de asombrar que en las páginas del Wall Street Journal recientemente se alabó la fuerte economía de Utah, en parte por motivo de la ‘predominante cultura Santo de los Últimos Días del estado, que enfatiza las antiguas virtudes del ahorro, de retrasar la satisfacción personal y de tener familias estables’”.
  • El erudito D. Michael Quinn, que publicó una historia de 600 páginas en el 2017 sobre las finanzas de la Iglesia, resumió sus conclusiones a un periodista como “una gran historia de promoción de la fe”, agregando que, si los Santos de los Últimos Días pudieran ver “todo el panorama”, ellos darían “un suspiro de alivio, pues verían que la Iglesia no es un negocio lucrativo”.
  • Un artículo de opinión de Deseret News decía: “Sí, la Iglesia ahorra e invierte sus centavos extras, pero eso también ayuda en gran parte a reducir la deuda de estudiantes universitarios, dona para los pobres sin importar sus antecedentes y apoya uno de los programas no gubernamentales más grandes de beneficencia en el país. Y lo más importante, todo esto se hace sin enriquecer a los de arriba”.

El artículo de Newsroom concluye: “Los fondos sagrados donados por los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días son una expresión de fe, devoción y obediencia a la ley bíblica del diezmo, y un deseo de edificar la Iglesia de Cristo por medio del vivir los dos grandes mandamientos de amar a Dios y al prójimo”.

El 17 de diciembre la Primera Presidencia emitió una declaración inicial sobre el cuidado de los diezmos y ofrendas de los que la Iglesia es responsable.

“Tomamos muy seriamente la responsabilidad del cuidado de los diezmos y las donaciones recibidas de los miembros. La gran mayoría de estos fondos se utilizan inmediatamente para cubrir las necesidades crecientes de la Iglesia, que incluye tener en todo el mundo más centros de reuniones, templos, educación, labor humanitaria y esfuerzos misionales. A lo largo de muchos años, una parte de estos fondos ha sido metódicamente preservado a través de una sabia administración financiera, y a través del establecimiento de una prudente reserva para el futuro. Esto es una doctrina sensata y un principio financiero enseñado por el Salvador en la Parábola de los Talentos, y que se vive por la Iglesia y por sus miembros. Los fondos de la Iglesia no existen sino para apoyar la misión divinamente señalada para la Iglesia.

“Los reclamos que actualmente circulan se basan en una estrecha perspectiva y en una información limitada. La Iglesia cumple con todas las leyes que gobiernan nuestras donaciones, inversiones, impuestos y reservas. Siempre daremos la bienvenida a cualquier oportunidad de trabajar con los oficiales de gobierno y contestar cualquier pregunta que tengan al respecto”.