Lidiar con ansiedad y depresión: Cómo puede ayudar el hacer historia familiar

Nota del editor: Esta es la primera parte de una serie de artículos acerca de las bendiciones de sanación de la historia familiar, basada en el discurso del élder Dale G. Renlund de la conferencia general de abril de 2018, titulado “La obra del templo y de historia familiar: Sellamiento y Sanación”. Aunque muchas personas con ansiedad y depresión hayan hallado fuerza al hacer la historia familiar, esto no debe sustituir la ayuda profesional que pueda tratar la salud mental. Para más recursos, por favor visite mentalhealth.ChurchofJesusChrist.org o hable con un proveedor médico.   

Luego de sobrevivir a su primer año enseñando en el norte de Texas, tras graduarse de la universidad, Christie Blair decidió hacer un viaje. Los primeros meses de enseñanza siempre son duros, pero lidiar con la ansiedad los hizo aún más difíciles, dijo ella. 

Sin embargo, estas no eran unas vacaciones relajantes en Hawái, las Bahamas o México. Este viaje le daría energía de una forma distinta.

Blair empacó sus archivos de historia familiar, arrojó una carpa dentro del coche y se marchó en su pequeño Ford Escort para manejar desde Texas hasta el Medio Oeste a fin de ver los lugares donde habían vivido sus ancestros.

“Tomar fotografías de tumbas, encontrar documentos escritos a mano en pequeñas bibliotecas y simplemente ver por mí misma esos lugares que había visto en los microfilms … todo eso me energizaba el alma, día tras día”, recuerda Blair, una santo de los últimos días de 44 años que vive con su esposo e hijos en McAllen, Texas. 

Ella les da crédito a los momentos fortalecedores de ese viaje, así como a un viaje de historia familiar que hizo dos veranos después, por ayudarla a manejar la ansiedad y “ampliar mi mundo, en lugar de permitirlo contraerse y sofocarme”.

Christie Blair visita un cementerio en Easton, Bristol, Massachusetts durante un viaje de historia familiar en junio de 2003.
Christie Blair visita un cementerio en Easton, Bristol, Massachusetts durante un viaje de historia familiar en junio de 2003. Credit: Cortesía de Christie Blair

Alrededor del 30 porciento de los adultos en los Estados Unidos serán afectados por un trastorno de ansiedad en algún momento de sus vidas, según la Asociación Estadounidense de Psiquiatría. Además, según la La Asociación Estadounidense de Ansiedad y Depresión, cerca de la mitad de las personas diagnosticadas con depresión también se les diagnostica un trastorno de ansiedad.

Los investigadores de la Universidad Emory descubrieron que los adolescentes que participan en historia familiar “tienen niveles mayores de bienestar emocional”, debido a que las historias familiares ayudan a brindar un sentido de identidad y mostrarles su papel en el mundo.

Los líderes de la Iglesia han prometido bendiciones similares a los santos de los últimos días a medida que busquen a sus ancestros, recopilen historias familiares y realicen las ordenanzas en el templo.

“La obra del templo e historia familiar no es solo para los muertos, sino que también bendice a los vivos”, dijo el élder Dale G. Renlund, del Cuórum de los Doce Apóstoles, durante la conferencia general de abril de 2018. Al participar en historia familiar, “también nos hacemos merecedores de las bendiciones de ‘sanación’ prometidas por los profetas y apóstoles”.

Entre esas bendiciones, se incluyen una comprensión mayor del Salvador y Su Expiación; mayor gozo y capacidad de sentir el amor del Señor; mayor amor por nuestros ancestros y familiares vivos, “lo que hace que ya no nos sintamos solos”; y “mayor ayuda a la hora de aliviar corazones atribulados, quebrantados o angustiados y que las personas heridas sanen”, dijo el élder Renlund. 

Muchos santos de los últimos días que enfrentan desafíos de salud mental han hallado estas bendiciones y más a medida que descubren, reúnen y conectan a sus familias. 

Ponernos en el contexto de algo más grande

Matt Millican es un consejero profesional licenciado y miembro de la Iglesia que vive en Ontario, Oregón. Él dijo que participar en historia familiar puede ser una herramienta útil para aquellos que luchan con la depresión y la ansiedad, ya que puede brindar una forma de que las personas se sientan productivas y se enfoquen en algo más que su depresión y ansiedad.

Al hacer historia familiar, “podemos salir de nuestros propios pensamientos y vernos en el contexto de algo mucho más grande”, dijo él. 

Millican dijo que también existe un aspecto de la historia familiar que tiene que ver con “salir y actuar” y es beneficioso para quienes enfrentan desafíos de salud mental. “Hay mucho más por hacer que simplemente investigar en línea”, dijo él. Por ejemplo, las personas pueden visitar lugares donde ocurrieron eventos familiares importantes o tomar fotografías de las lápidas de las tumbas de sus familiares — tal como hizo Blair ese verano. 

“Las actividades como esas brindan la oportunidad de probar algo diferente o ir a un lugar nuevo que puede tener significado en nuestras vidas y, a la vez, no existe ninguna presión de lograr algo en específico, más que ir y vivir esa experiencia”, dijo él. 

Christie Blair posa para una fotografía en la Plantación Plimoth durante un viaje de historia familiar en junio de 2003.
Christie Blair posa para una fotografía en la Plantación Plimoth durante un viaje de historia familiar en junio de 2003. Credit: Cortesía de Christie Blair

Blair dijo que los recuerdos de esos viajes veraniegos la ayudaron a pasar por días difíciles de “vajilla sucia, pañales y no poder salir de casa” cuando era una madre joven con tres hijos de 0 a 3 años. También recuerda amamantar sentada en la computadora mientras indexaba y trabajaba en historia familiar porque eso hacía una diferencia muy grande para ella.

La historia familiar sigue siendo algo a lo que Blair recurre en días difíciles. “Todavía lucho con la ansiedad y, a veces, me limita en mis interacciones con otras personas”, dijo ella. “Pero sé que esta es una forma en la que puedo servir a otros aun cuando siento que no puedo decir ni ‘hola’”.

Un sentido de propósito y valor

Amelie Bleakley, una miembro de la Iglesia de 41 años que vive en Keynsham, Inglaterra, ha sufrido depresión y ansiedad durante muchos años. Durante un período de depresión, ella recordó un consejo de su bendición patriarcal de buscar a sus antepasados. Sus familiares le habían dicho que estaban estancados y no había más trabajo por hacer. Sin embargo, con confianza en el Señor y en su bendición, decidió intentarlo. 

Amelie Bleakley, 41 años, de Keynsham, Inglaterra, frente a Los Inválidos en París, Francia donde uno de sus antepasados pasó parte de su vida como veterano de las guerras napoleónicas.
Amelie Bleakley, 41 años, de Keynsham, Inglaterra, frente a Los Inválidos en París, Francia donde uno de sus antepasados pasó parte de su vida como veterano de las guerras napoleónicas. Credit: Cortesía de Amelie Bleakley

Mientras batallaba con sentimientos de inutilidad, “pensaba que, si al menos podía encontrar una pista, un registro, eso me ayudaría a sentirme útil, porque habría encontrado una persona por la cual hacer la obra en el templo”, dijo ella. 

Bleakley encontró propósito a medida que probaba los límites de sus capacidades y se sumergía más profundamente en la investigación. Su familia estaba emocionada cuando ella rompió las barreras que habían estado allí durante años. 

“Fue un sentimiento tan fantástico el echar un vistazo a las vidas de las personas del pasado, me sentí humilde, emocionada. … Me reí y lloré”, recuerda ella. “Me sentía viva, lo que no siempre era el caso cuando estaba muy deprimida. … Me ayudó a vencer ese sentimiento de que era inútil y no tenía valor”.

Lisa Coffey, una madre de cuatro hijos y conversa a la Iglesia que vive en Meridian, Idaho, también ha sentido las bendiciones de sanación provenientes de la obra de historia familiar, ya que sufre de ansiedad crónica. 

Una noche, durante un momento particularmente difícil — que ella describió como “uno de los puntos más bajos que puedo recordar en mi vida” — estaba llorando sobre su ordenador portátil luego de horas de búsqueda. De repente, se encontró con el acta original de nacimiento de su padre en 1922 en México. Esto la condujo a muchos ancestros de los que nunca había escuchado. 

Lisa Coffey, una madre de cuatro hijos que vive en Meridian, Idaho, ha experimentado muchas bendiciones de sanación provenientes de la historia familiar.
Lisa Coffey, una madre de cuatro hijos que vive en Meridian, Idaho, ha experimentado muchas bendiciones de sanación provenientes de la historia familiar. Credit: Cortesía de Lisa Coffey

De esa experiencia, Coffey dijo: “Aprendí que definitivamente aquellos que han fallecido nos ven y nos cuidan”. Sentí su influencia y sentí que me estaban protegiendo a mí y a mi familia, lo que alivió las cargas que llevaba. Fue un momento maravilloso de revelación para mí en medio de una época oscura”. 

Uno de los problemas de la ansiedad, dijo ella, es la incapacidad de concentrarse y tomar decisiones simples debido a que la mente se mueve tan rápido. Los pensamientos negativos son continuos. Sin embargo, la historia familiar endereza sus pensamientos y la mantiene concentrada. 

“La exactitud y el proceso detallado de usar FamilySearch (agregar nombres, documentos, combinar) fue un don que comenzó a crecer en otras áreas de mi vida cuanto más participaba”, dijo ella. “Ir al templo se convirtió en algo alegre y con el tiempo, cambió los persistentes pensamientos negativos”.

Obtener fortaleza del pasado

Hubo una época en la vida de Jeff Westover cuando tuvo una crisis en su carrera, su madre tuvo un ataque al corazón, se enteró de que uno de sus hijos adolescentes estaba en problemas y una de sus hijas estaba volviendo a casa luego de servir una misión de tiempo completo — todo ello en el lapso de una semana. 

“De algún modo, todo llegó a un punto crítico al mismo tiempo, lo que dio comienzo a un período más difícil en mi vida en el que creo que la depresión fue impulsada por las circunstancias”, dijo Westover, un padre de siete hijos y abuelo de (pronto) siete nietos que vive en Smithfield, Utah.

No mucho tiempo después, Westover y su familia se mudaron a Cache Valley, y a él y su esposa se les pidió participar en un trek pionero — una actividad en la que los jóvenes recrean las experiencias que edificaron la fe de los pioneros que viajaron al Valle del Lago Salado a mediados del siglo XIX. Parte de la asignación de Westover incluía llevar historias de sus ancestros que habían cruzado las llanuras. 

“La experiencia completa de ir a un trek y verme obligado a hacer algo de historia familiar … me abrió mucho las puertas”, dijo Westover. 

Fue la historia familiar, dijo él, la que lo ayudó a atravesar ese momento crítico de su vida. 

De izquierda a derecha: Jeff Westover, su hija Maggie, y su esposa Sandy sonríen en el sitio histórico de Independence Rock en Wyoming, el primer día de Trek en junio de 2013.
De izquierda a derecha: Jeff Westover, su hija Maggie, y su esposa Sandy sonríen en el sitio histórico de Independence Rock en Wyoming, el primer día de Trek en junio de 2013. Credit: Cortesía Jeff Westover

Investigar su historia familiar también lo ha ayudado a entender la ansiedad que ve en sus hijos. “Mis hijos sufren de ansiedad en formas que yo no experimenté cuando era más joven. Luché durante mucho tiempo para comprenderlo”, dijo él. “Sin embargo, a media que hemos investigado a la familia de mi esposa, he podido verlo. Veo patrones genéticos de ello dentro de la familia”.

La mejor forma de que sus hijos se enfrenten a la ansiedad, dijo él, “es hacer la historia familiar y comprender que no son los primeros en pasar por eso”.

Amy Harris, una profesora asociada en la Universidad de Brigham Young y la directora del programa de la especialización en historia familiar, dijo que muchos estudiantes han hablado sobre cómo la historia familiar los ha ayudado a comprender los desafíos de salud mental propios o de sus familiares. 

“No es una píldora mágica que tomas y de repente ya no tienes ningún problema”, dijo Harris acerca de hacer la investigación de historia familiar. “Pero simplemente ayuda a darles contexto y a que no se sientan solos”.

En un mundo en el que la ansiedad y la depresión a menudo son “exacerbados por el perfeccionismo”, aprender sobre los obstáculos y pruebas que enfrentaron los familiares “puede darle un poco de gracia para con usted mismo … para saber que no tiene que hacerlo todo y serlo todo”, dijo ella. 

Christina Herzog-Garcia, 50 años, de Meridian, Idaho, ha encontrado un consuelo similar dado que ella y su esposo nunca pudieron tener hijos ni adoptar. “Pasamos muchos años de tristeza y enojo”, dijo ella. 

Pero luego se sumergió en la historia familiar y descubrió a alguien con quien podía conectarse. 

“Solo saber que la hermana de mi bisabuelo se casó y nunca pudo tener hijos, tal como yo, me dio el consuelo de saber que alguien de mi familia pasó exactamente por lo mismo que yo estoy pasando ahora”, dijo Herzog-Garcia. 

Historia familiar simplificada: 7 ideas de menos de 5 minutos

Para ver más ideas, visite familysearch.org/blog/es/genealogia-se-facilita/