La Primera Presidencia suspende reuniones de la Iglesia en todo el mundo en respuesta al coronavirus

A medida que la rápida propagación del COVID-19 continúa en todo el mundo, la Primera Presidencia y el Cuórum de los Doce Apóstoles anunciaron el jueves por la tarde que todas las reuniones de la Iglesia — incluidos los servicios de adoración pública y las reuniones sacramentales, conferencias de estaca, conferencias de liderazgo y actividades de estaca, de rama o de barrio — se suspenderán de inmediato. El anuncio no incluyó ninguna fecha definida para la reanudación de actividades y reuniones.

“Hemos considerado el consejo de los líderes locales de la Iglesia, funcionarios gubernamentales y profesionales médicos, y hemos buscado la guía del Señor en estos asuntos”, según la declaración de la Primera Presidencia.

“Siempre que sea posible, realicen cualquier reunión de liderazgo esencial a través de la tecnología. Preguntas específicas pueden ser referidas a los líderes locales del sacerdocio. Se proporcionarán más instrucciones relacionadas con otros asuntos”.

El brote de coronavirus, una enfermedad respiratoria con síntomas similares a la gripe, ha sido el centro de atención de los medios y de los gobiernos de todo el mundo desde principios de febrero.

Los obispos, bajo el consejo de su presidente de estaca, deberán determinar cómo hacer disponibles los sacramentos a los miembros al menos una vez al mes.

“Alentamos a los miembros en sus esfuerzos de ministración para que se cuiden unos a otros,” de acuerdo con el comunicado. “Deberíamos seguir el ejemplo del Salvador para bendecir y levantar a otros”.

“Damos nuestro testimonio del amor del Señor durante este tiempo de incertidumbre. Él te bendecirá para que encuentres alegría mientras haces tu mejor esfuerzo para vivir el evangelio de Jesucristo en cada circunstancia”.

Estos cambios les siguen a los importantes ajustes anunciados el 11 de marzo en tres cartas firmadas por la Primera Presidencia y el Cuórum de los Doce Apóstoles. Los cambios incluyeron:

  • El público no será admitido en el Centro de Conferencias en el centro de Salt Lake City para la conferencia general de abril de 2020 de la Iglesia.
  • Los misioneros programados para ingresar a los centros de capacitación misional en Provo, Utah o Preston, Inglaterra, recibirán capacitación remota por videoconferencia. Otros centros de capacitación misional continuarán funcionando como de costumbre, pero no recibirán ningún misionero de las regiones donde los funcionarios del gobierno están restringiendo la actividad.
  • Se pospondrán conferencias de estaca y de liderazgo y otras reuniones masivas en las áreas de la Iglesia en las que la enfermedad provocada por el COVID-19 es un desafío — incluyendo Asia, Europa y Norteamérica.

“Estamos profundamente preocupados por la propagación mundial de enfermedades causadas por el COVID-19″, escribieron los líderes en la carta.

Además, más temprano hoy, el gobernador de Utah pidió que se limitara el número de personas que se congregan a menos de 100 personas e instó a las iglesias, compañías y organizaciones a seguir las pautas sugeridas.