Estudiantes de Seminario e Instituto hallan fortaleza y refugio espiritual en clases en línea durante pandemia del coronavirus

Las madrugadas de la hermana Patience Mastny, una maestra de seminario en el Medio Oriente, solían implicar reuniones alrededor de la mesa de su comedor con 12 estudiantes y sus escrituras. Sin embargo, hoy en día, a raíz de las prácticas de distanciamiento social y aislamiento debido a la pandemia del coronavirus, la hermana Mastny comienza su día enviando el documento de la lección a sus estudiantes por correo electrónico, y luego espera sus respuestas individuales a través de mensajes de texto o voz de WhatsApp.

“Mi país no permite las videoconferencias en tiempo real”, dijo la hermana Mastny. “Y no tener contacto cara a cara con mis alumnos es difícil”.

Sin embargo, las bendiciones compensadoras se pueden encontrar aun en tiempos difíciles, explicó la hermana Mastny.

“La respuesta de mis alumnos a medida que comparten sus testimonios y perspectivas de la doctrina y las escrituras que estudiamos ha sido tan increíble”, dijo ella. “Este espacio virtual se ha convertido en un refugio espiritual para todos”.

Incluso sus estudiantes que eran reacios a compartir sus ideas y participar en conversaciones cara a cara están abriendo la boca e involucrando al Espíritu, explicó, y los estudiantes están buscando más profundo para realmente aprender del Espíritu.

Dulce de Alarcón, de Guyana, continúa enseñando su clase de instituto en su hogar por medio de videoconferencias con sus estudiantes.
Dulce de Alarcón, de Guyana, continúa enseñando su clase de instituto en su hogar por medio de videoconferencias con sus estudiantes. Credit: Cortesía de Seminarios e Institutos, División de Servicios Estudiantiles

“En última instancia, están hallando consuelo en su nuevo mejor amigo, el Espíritu Santo, mientras navegan el mundo aislante del COVID-19”, dijo ella. “Ha sido una gran bendición y el crecimiento espiritual de estos jóvenes es exponencial. Es como sobrecargar al ejército de Dios en esta parte del mundo”.

La experiencia de la hermana Mastny con la transición al aprendizaje de seminario en línea ahora es familiar para muchos santos de los últimos días en todo el mundo.

A medida que el aislamiento y las órdenes de refugiarse en el hogar comienzan su tercera y cuarta semana en muchas partes del mundo, algunos han comenzado a sentir la presión emocional del distanciamiento social y el aislamiento. Sin embargo, a medida que la pandemia del COVID-19 continúa impactando la economía, la salud y la vida de muchas personas, los estudiantes, padres y maestros de Seminario e Instituto han seguido apoyándose unos a otros en el estudio del evangelio a través de las aulas y reuniones en línea. 

Incluso con la nueva modalidad de pantallas de celulares y computadoras en lugar de las reuniones cara a cara, el objetivo y propósito de las clases de Seminario e Instituto es el mismo de siempre, y los ejemplos dedicados de quienes continúan participando demuestran que la obra del Señor continúa a pesar de las difíciles circunstancias actuales.

La hermana Amparito Oliva, una maestra de seminario de Quito, Ecuador, le enseña a su hijo en su hogar mientras otro alumno se une a su íntima clase por medio de videoconferencia.

De forma similar, la hermana Dulce de Alarcón, una maestra de seminario en Guyana, compartió cuánto le habían impresionado los alumnos y padres al seguir apoyando al programa y los maestros de seminario desde su hogar. 

“Se supone que esta sea una época difícil llena de preocupaciones, pero yo me siento optimista”, dijo ella. “Es un tiempo que nos ayudará a fortalecer nuestra autosuficiencia espiritual y a ver los milagros de esta obra maravillosa. Siento, más que nunca, el amor de mi Padre Celestial por los jóvenes de mi clase porque siento un impulso de ser más diligente y asegurarme de que cada uno sea parte de la clase”.

La División de Servicios Estudiantiles de Seminarios e Institutos ha recopilado las respuestas de alumnos en todo el mundo sobre la manera en que han lidiado con la transición al aprendizaje en línea durante las últimas semanas y cómo la tecnología y la posibilidad de seguir aprendiendo en línea han bendecido su vida durante este momento difícil.

Aquí hay algunos ejemplos de lo que los alumnos dicen acerca de la transición. Estas respuestas han sido editadas por motivos de extensión y claridad:

Claudia Ruiz, del Barrio Los Pinos, Estaca Barquisimeto Venezuela, estudia seminario desde su hogar utilizando Canvas.
Claudia Ruiz, del Barrio Los Pinos, Estaca Barquisimeto Venezuela, estudia seminario desde su hogar utilizando Canvas. Credit: Cortesía de Seminarios e Institutos, División de Servicios Estudiantiles

Claudia Ruiz (Venezuela):

“[El seminario en línea] ha sido una buena experiencia. Esta plataforma tiene más recursos, videos y más interacción con otros jóvenes que me ayudan a fortalecer mi testimonio”.

Jenna Reidhead (Estados Unidos):

“Me encanta que el seminario en el hogar nos está permitiendo mantenernos espiritualmente saludables, a pesar de todos los problemas de salud que nos rodean en la actualidad. Me está dando la oportunidad de escoger aprender más sobre Cristo, y le da a Él la oportunidad de ver si lo elegiré a Él”.

Amelia Tuha (Estados Unidos):

“Me siento agradecida y bendecida de hacer el seminario en línea. Me da la oportunidad de aprender más acerca de Jesús, acercarme a Él y conversar sobre Su evangelio con mis compañeros. Me da esperanza el hecho de que Él esté ayudando a las personas a nuestro alrededor a encontrar soluciones a los desafíos que todos estamos enfrentando. 

“Tener el seminario en mi hogar me trae paz, porque puedo desconectarme del mundo y enfocarme más en Jesús. Cada lección tiene un propósito divino de enseñarnos y llegar a cada uno de nosotros”.

Gabriel Ramos (Brasil): 

“El Señor creó el instituto para los jóvenes adultos. El instituto fue hecho para mí. Estoy muy agradecido por poder ver que el evangelio avanza aun cuando estamos en medio de calamidades y pruebas”.

Aubrey Larsen (Estados Unidos):

“Tener este aprendizaje espiritual en línea ha continuado ayudándome a ponerme metas para acercarme más a mi Padre Celestial y desarrollar mi testimonio. Nunca he sabido realmente cómo estudiar las escrituras, y al hacer esto, verdaderamente las estoy estudiando de forma personal, pero a la vez con una clase. … Todo esto en verdad ha sido una gran experiencia, en especial durante esta época atemorizante del COVID-19”.

Roberto Xavier (Brasil):

“El Señor en Su misericordia nos ha bendecido con la tecnología que, en tiempos difíciles, nos mantiene conectados. ¡Cuán maravilloso es!

Jineth Rodríguez, del Barrio Manaure, Estaca Coro Venezuela, le enseña a su hija en su hogar durante la cuarentena.
Jineth Rodríguez, del Barrio Manaure, Estaca Coro Venezuela, le enseña a su hija en su hogar durante la cuarentena. Credit: Cortesía de Seminarios e Institutos, División de Servicios Estudiantiles

“Me da gozo saber que soy un hijo de Dios, que vivo en esta gran dispensación en que los cielos están abiertos y la revelación fluye e inspira a los profetas como el presidente [Russell M.] Nelson, quien nos prepara por diferentes medios para que podamos enfrentar las pruebas que son parte de la mortalidad”.

Rebeca Castro Alves (Brasil):

“Las clases en línea me han ayudado a tener momentos sagrados en mi hogar, ¡con mi familia! Me están ayudando a aumentar mi testimonio de que la obra del Señor seguirá adelante sin importar lo que pase. Nuestros planes pueden frustrarse, pero los del Señor no. Sus planes siempre se cumplirán a Su propia manera, y eso es lo que ha estado ocurriendo con las clases de instituto”.

Rafael Sanz Nascimento (Brasil): “Estoy agradecido porque, aun en medio de pruebas, puedo tener contacto con esta porción semanal del Espíritu, y por poder ver a mis amigos y hablar con ellos. Podremos estar separados, pero estamos juntos en propósito”.