A pesar del cierre de templos, las bendiciones están fácilmente accesibles durante pandemia COVID-19, dice el élder Bednar

Tal como está registrado en el Antiguo Testamento, Jehová prometió a los hijos de Israel que, a medida que llevaran el Arca del Convenio — su símbolo religioso más sagrado — cruzarían el río Jordán sobre tierra seca.

Lo más notable de este episodio, dijo el élder David A. Bednar, es que el “agua no se abrió sino hasta que ellos se mojaron los pies”.

El momento registrado en Josué 3 es una de esas “grandes lecciones del pasado” que pueden ser de instrucción para los santos de los últimos días de la actualidad a medida que enfrentan la pandemia mundial del COVID-19, la cual se ha cobrado miles de vidas, ha dañado la economía mundial y ha aislado a las poblaciones del mundo, dijo el miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles.

En respuesta a la crisis del coronavirus, los líderes de la Iglesia hicieron muchos ajustes a fin de ser parte de la solución a la pandemia — incluido el cierre de los templos en todo el mundo.

El élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles, responde una pregunta durante una conferencia de prensa en el Centro de Visitantes del Templo de Roma de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días el lunes, 14 de enero de 2019.
El élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles, responde una pregunta durante una conferencia de prensa en el Centro de Visitantes del Templo de Roma de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días el lunes, 14 de enero de 2019. Credit: Ravell Call, Deseret News

El templo “es un punto de intersección entre el cielo y la tierra”, dijo el élder Bednar, añadiendo que las experiencias personales en el templo ayudan a las personas a ver más allá de la mortalidad.

Aún durante esta época en que la obra del templo no se está llevando a cabo, las bendiciones están disponibles para los santos de los últimos días, dijo él. Al igual que los hijos de Israel, que llevaron el Arca del Convenio por el río Jordán, sabiendo que las aguas se abrirían, los miembros deben seguir adelante con fortaleza, valor y la esperanza de que los milagros llegarán.

“Si ejercemos la fe para seguir adelante, entonces, a la manera del Señor y según Su tiempo, el agua se abrirá”, dijo el élder Bednar.

Honrar los convenios

El élder Bednar, presidente del Consejo Ejecutivo de Templo e Historia Familiar de la Iglesia, habló con Church News por videollamada semanas después de que la Primera Presidencia emitiera una declaración el 25 de marzo anunciando que se suspendía la obra del templo en todo el mundo en respuesta a la crisis del coronavirus.

Durante esta época de templos cerrados, los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días pueden enfocarse en “lo que aprendemos y el Espíritu que sentimos en el templo”, dijo el élder Bednar.

“Obviamente, el Espíritu no solo está disponible en la Casa del Señor”, dijo él. “Si estamos honrando nuestros convenios, entonces podemos tener ese mismo Espíritu siempre con nosotros”.

Sin la perspectiva del evangelio, muchos desafíos, muchas de las dificultades de la vida, “serían insoportables”, dijo el élder Bednar. “Pero, debido a que podemos reconocer el alcance de la eternidad y ver más allá de la tumba, podemos cobrar ánimo y seguir avanzando”.

Los convenios y ordenanzas administrados en los santos templos son una gran fuente de esperanza porque “se enfocan en el Salvador, Su misión y lo que Él ha hecho posible para nosotros”, dijo él. Nadie elegiría experimentar la pandemia del COVID-19, “pero nos toca vivirla”.

“Con la perspectiva eterna que brinda el evangelio restaurado y la gracia que viene de la Expiación del Salvador, podemos aprender las lecciones de la adversidad de la mortalidad que nos preparan para las bendiciones de la eternidad”, dijo él. “Debemos orar. Debemos buscar. Debemos pedir. Debemos tener ojos para ver y oídos para oír. Pero podemos ser bendecidos de formas extraordinarias para aprender las lecciones que nos bendecirán ahora y para siempre”.

Observar los modelos

El élder Bednar dijo que uno de los propósitos del templo es “observar los modelos y aprender los principios que deberían ser evidentes en nuestros propios hogares”.

El élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles, y su esposa, Susan, caminan desde el Templo de Roma, Italia hacia el Centro de Visitantes del Templo de Roma de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días el lunes, 14 de enero de 2019. Los oficiales y otros dignatarios de la Ciudad de Roma les siguen detrás.
El élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles, y su esposa, Susan, caminan desde el Templo de Roma, Italia hacia el Centro de Visitantes del Templo de Roma de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días el lunes, 14 de enero de 2019. Los oficiales y otros dignatarios de la Ciudad de Roma les siguen detrás. Credit: Ravell Call, Deseret News

Los santos de los últimos días, dijo él, seguramente van al templo y tienen experiencias espirituales magníficas. “Sin embargo, lo más importante es volver del templo a nuestra casa y traer con nosotros lo que hemos aprendido, e implementar y aplicar esas enseñanzas. Puede haber un poder espiritual equivalente en nuestros propios hogares, conforme nos esforzamos por recordar y vivir los principios y modelos que se enseñan en el templo”.

Citando al élder Neal A. Maxwell, del Cuórum de los Doce Apóstoles, el élder Bednar dijo que, aunque los santos de los últimos días “vayan al santo templo”, no pueden permanecer “impermeabilizados a la santa influencia de este”.

“En una época en que hemos suspendido temporalmente el funcionamiento de los templos, es una gran oportunidad para invitar que los convenios y ordenanzas nos permeabilicen”, dijo el apóstol. “Las lecciones aprendidas en nuestras experiencias previas en el templo no se recuerdan solo cuando estamos en el templo”. Esas enseñanzas “están en nuestra mente y ojalá estén en nuestro corazón. Y podemos tener acceso a esas lecciones y esos recuerdos en cualquier momento”.

Acudir al Señor

El élder Bednar dijo que cada persona tiene momentos en su vida en los que “las oraciones se vuelven más sinceras y significativas”. A menudo, los miembros acuden al Señor en oración en el templo.

“Esa es una experiencia poderosa”, dijo él. “Pero el Señor está al tanto de nuestras circunstancias y situaciones. Y Él no le dará menos crédito a una oración sincera ofrecida en una habitación familiar o de rodillas al lado de una cama durante este período de tiempo. Él nos mirará con gran misericordia y compasión”.

Eso incluye a cualquiera que desee entrar al templo para recibir sus propias ordenanzas — incluidos los matrimonios y sellamientos en el templo. 

“No puedo imaginar el sentimiento de desilusión e incluso de angustia”, dijo el élder Bednar. “Pero el día llegará. Esta es una interrupción temporal”.

Por medio de su propia preparación espiritual y la oración, aquellos cuyos matrimonios en el templo se han pospuesto sabrán cómo proceder. “Cada persona y cada pareja puede saber lo que necesita hacer”, dijo él. “Deben ser pacientes y esperar al Señor. Entonces, Él les susurrará por el poder de Su Espíritu de formas simples y sabrán qué hacer”.

Llevar una recomendación para el templo

Cada persona debería tener una recomendación vigente para el templo durante esta época, añadió.

“La importancia de llevar una recomendación del templo no es simplemente un elemento funcional de ser un miembro de la Iglesia Restaurada del Salvador”, dijo él. El presidente Howard W. Hunter dijo que el templo es “el gran símbolo de [nuestra] membresía” porque el templo es el “escenario supremo de [nuestros] convenios más sagrados”.

El élder Bednar dijo: “Siempre deberíamos llevar con nosotros una recomendación vigente para el templo y ser dignos de ella”.

El Templo de Salt Lake de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se ve a la luz de la mañana antes del comienzo de la Conferencia General Anual N.o 190 en Salt Lake City el sábado, 4 de abril de 2020. Debido a la propagación del COVID-19, la conferencia se transmitió sin la asistencia de los miembros de la Iglesia.
El Templo de Salt Lake de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se ve a la luz de la mañana antes del comienzo de la Conferencia General Anual N.o 190 en Salt Lake City el sábado, 4 de abril de 2020. Debido a la propagación del COVID-19, la conferencia se transmitió sin la asistencia de los miembros de la Iglesia. Credit: Spenser Heaps, Deseret News

Esta época de suspensión del funcionamiento de los templos puede ayudar a los miembros con fácil acceso a los templos a apreciar a aquellos santos de los últimos días que viajan en autobuses o barcos durante varios días para llegar al templo. Puede que algunos miembros fieles solo visiten un templo una o dos veces en su vida.

“Estas circunstancias no son algo que elegiríamos”, dijo él. “Pero, dado que nos toca vivirlas, nos ayudarán a tener ojos para ver las cosas que nunca hemos visto y oídos para oír las cosas que nunca hemos escuchado. Nuestro aprecio debería incrementar mucho, porque, a menudo, quienes viven cerca de los templos podrían volverse casuales en su asistencia”.

El élder Bednar enfatizó que esta es una época “en la que podemos centrarnos en permitir que las bendiciones de los convenios y ordenanzas del templo nos permeabilicen”.

Los miembros pueden centrarse y reflexionar en los convenios relacionados a la obediencia, el sacrificio, la consagración, el espíritu del evangelio y la pureza moral, dijo él. “Ese poderoso Espíritu no se limita a la Casa del Señor. Si estamos honrando los convenios, entonces podemos tener ese mismo Espíritu siempre con nosotros”.

Además, dijo el élder Bednar, las ordenanzas del templo “se nutren a base de nombres”.

“Para quienes llevan vidas agitadas y ajetreadas, esta es una oportunidad maravillosa para aprender más sobre la investigación de historia familiar, la indexación, y cómo preparar muchísimos nombres para el día en que las puertas del templo se abran nuevamente”, dijo él. “Así que, esta es una oportunidad para aumentar nuestra comprensión de la obra de historia familiar — y de llevar a cabo más de esa obra sagrada”.

Avanzar

El élder Bednar dijo que el Señor ha preparado a la Iglesia para tiempos como este.

“Ninguna mano impía puede detener el progreso de esta obra, así como tampoco lo hará ninguna pandemia”, dijo él. “En medio de todos los desafíos que enfrentamos ahora al lidiar con este virus, la obra sigue adelante”.

En una ocasión, el élder Bruce R. McConkie comparó a la Iglesia con un vagón de tren, dijo él. A pesar del terreno difícil y áspero y de los ríos que se deben atravesar, “la caravana sigue adelante”.

El Templo de Río de Janeiro, Brasil.
El Templo de Río de Janeiro, Brasil. Credit: Intellectual Reserve, Inc.

El élder Bednar añadió lo siguiente: “¿Existen contratiempos temporales? Sí. ¿Hay desaliento y desilusión? Sí. Pero la caravana sigue adelante”.

El mundo superará esta pandemia, dijo él. “No sabemos cuánto tempo llevará, pero lo superaremos. Y puede que no retomemos nuestro modelo de vida anterior tal y como lo conocíamos, pero muchas de esas adaptaciones y cambios serán muy positivos.

“El reino de Dios continúa avanzando, y en especial en los templos”, dijo él.

Desde que se convirtió en el presidente N.o 17 de la Iglesia, el presidente Russell M. Nelson ha enfatizado que los templos — no los edificios, sino las ordenanzas y los convenios — son el enfoque de todo lo que hacen los santos de los últimos días al venir a Cristo, dijo el élder Bednar.

Al final de la conferencia general de abril, el presidente Nelson anunció que la Iglesia construirá ocho nuevos templos en países de todo el mundo. Con estos anuncios, la Iglesia tiene 168 templos dedicados, 15 bajo construcción y otros 42 que se han anunciado.

Al recordar la invitación de que todos los santos de los últimos días tengan una recomendación vigente para el templo, oren y se acuerden de sus convenios del templo, el élder Bednar prometió a los miembros de la Iglesia que, si siguen adelante con fe, las “aguas se abrirán” y se retomará la obra del templo tanto por los vivos como por los muertos.

“En conferencias futuras, se anunciarán más templos”, dijo él. “La caravana sigue adelante”.