¿Cómo están conduciendo su vida?, preguntan el élder y la hermana Gay a jóvenes adultos en devocional mundial

Unos pocos años antes de casarse, el élder Robert C. Gay condujo desde Provo, Utah, hasta Rexburg, Idaho, para visitar a la hermana Lynette Gay.

Al salir de su apartamento, la hermana Gay le preguntó al élder Gay si podía conducir su automóvil. Ella no tenía uno, y hacía tiempo que no manejaba. “¡Claro!”, dijo él. 

Casi a mitad de la bajada de una colina cercana a su apartamento, la hermana Gay le preguntó si había una señal de pare al final de la calle. Había, de hecho, una señal de pare. “¿Por qué no la puedes ver?”, preguntó el élder Gay. 

La hermana Gay respondió: “Porque no tengo puestos mis lentes y no puedo ver mucho sin ellos”. 

Una imagen mostrada durante el discurso del élder Robert C. Gay en un devocional mundial para jóvenes adultos el 3 de mayo de 2020 muestra una señal de pare. “¿Están conduciendo su vida con los lentes necesarios para ver la realidad de la vida con claridad?”, preguntó él.
Una imagen mostrada durante el discurso del élder Robert C. Gay en un devocional mundial para jóvenes adultos el 3 de mayo de 2020 muestra una señal de pare. “¿Están conduciendo su vida con los lentes necesarios para ver la realidad de la vida con claridad?”, preguntó él. Credit: Captura de pantalla, ChurchofJesusChrist.org

Al contar esta experiencia en un devocional mundial para jóvenes adultos el domingo, 3 de mayo, el élder Gay, de la presidencia de los setenta, preguntó: “¿Cómo están conduciendo su vida? ¿Están conduciéndola con los lentes necesarios para ver la realidad de la vida con claridad?”. 

Los santos de la antigua ciudad de Laodicea no tenían pecados “visibles”, pero eran “tibios” en su discipulado, explicó el élder Gay. El Señor les dijo: “Unge tus ojos … para que veas” (Apocalipsis 3:18).

A fin de combatir al adversario, el cual tiene la intención de impedir que los hijos de Dios vean las cosas como realmente son, uno debe “ver” con los ojos de las verdades, los mandamientos y los convenios de Dios, dijo él.  

La hermana Gay compartió un consejo similar. “Puede que no veamos o comprendamos completamente lo que pueda estar arremolinándose hacia nosotros, por encima o detrás de nosotros”, dijo ella, “pero podemos tener confianza en nuestra travesía diaria si ‘Lo escuchamos’”.

“Dónde y en qué ponen el deseo de su corazón determinará cómo recibirán poder tanto para transitar esta vida como para prevalecer en ella”, dijo el élder Gay. “Esta noche, les invito a escoger enmarcar su vida en el deseo general de convertirse y fortalecer a otros”.

Ver claramente a través de la confusión del mundo

Convertirse significa vivir de acuerdo con las prioridades de Dios, dijo el élder Gay. Él aprendió esta importante lección cuando uno de los miembros de mayor antigüedad del Cuórum de los Doce Apóstoles lo entrevistó para servir como presidente de misión. 

En esa época, el élder y la hermana Gay tenían dinámicas familiares desafiantes y estaban muy involucrados en grandes esfuerzos humanitarios. Él también era socio gerente de alto rango de un negocio de inversión global. Ellos llegaron a la conclusión de que ese no sería el mejor momento para servir. 

Sin dudarlo, el apóstol le dijo al élder Gay: “Usted en verdad no entiende. El Señor lo está llamando para salvar su vida. Usted puede vivir su vida por convenio o por conveniencia. Nunca hay un momento conveniente para servir”. 

El élder Gay quedó sorprendido. Él y la hermana Gay fueron a casa y consideraron en oración cómo vivir su vida.

“Rápidamente tomamos la decisión de servir y vivir nuestra vida por convenio, haciendo todo lo que el Señor nos pidiera”, dijo el élder Gay. “Desde entonces, nuestra vida no ha sido igual”.

Quienes viven por convenio recuerdan al Salvador Jesucristo — no una vez cada tanto, sino siempre, dijo él. “A medida que Lo recuerden, siempre tendrán el poder del cielo para acompañarlos, para ayudarles a diario en toda tarea pequeña y en los retos enormes que enfrenten — sin importar cuán sujetos estén por ellos.

“Así que, mediten ahora qué puede ser lo más importante que deben hacer para recordarlo a Él más plenamente, y actúen en consecuencia”. 

Algunos pueden considerar el vivir el evangelio igual que las señales de límite de velocidad — evaluando a cuántos kilómetros pueden ir por encima del límite expresado sin recibir una multa, dijo él. “En el evangelio, nunca debemos pensar en qué medida podemos abrazar al mundo sin cruzar la línea. …

“Solo cuando tomen sobre ustedes los convenios de Dios, tendrán ojos que les permitan ver claramente a través de la confusión de este mundo”. 

Una imagen mostrada durante el discurso del élder Robert C. Gay en un devocional mundial para jóvenes adultos el 3 de mayo de 2020 muestra un auto conduciendo por encima de la velocidad máxima. El élder Gay dijo que no debemos pensar en qué medida podemos abrazar al mundo sin cruzar la línea del evangelio.
Una imagen mostrada durante el discurso del élder Robert C. Gay en un devocional mundial para jóvenes adultos el 3 de mayo de 2020 muestra un auto conduciendo por encima de la velocidad máxima. El élder Gay dijo que no debemos pensar en qué medida podemos abrazar al mundo sin cruzar la línea del evangelio. Credit: Captura de pantalla, ChurchofJesusChrist.org

Ser un discípulo de Cristo significa someternos a cualquier cosa que el Señor nos pueda pedir, sin importar cuán difícil o injusta sea. Los desafíos de las pruebas de la vida nunca descenderán por debajo del alcance de la Expiación de Jesucristo. 

“Nunca duden de que el Señor tiene la capacidad para abrir efectivamente toda puerta, tranquilizarlos aun en medio de sus dudas y ayudarles a conseguir empleo, una formación académica y fortaleza para vivir en rectitud, así como cualquier otra cosa que necesiten para alcanzar su máximo potencial. … No hay error o dificultad que no pueda sanarse por medio de Él”.

Además de someterse a la voluntad de Dios, los discípulos de Jesucristo se fortalecen unos a otros. “Mis queridos amigos, nada es más vivificante que compartir la Luz de Cristo y la luz de Su evangelio”, dijo el élder Gay. “Nada más que el evangelio de Cristo puede traer paz a las naciones, salvar al mundo de la pobreza o elevar a otros hacia una felicidad sostenida”.

Escuchar la voz del Espíritu 

Durante la conferencia general más reciente, el presidente Russell M. Nelson dijo: “Nunca ha sido más necesario que en este momento, saber cómo el Espíritu Santo les habla. … Reitero mi súplica de que hagan lo que sea necesario para elevar su capacidad espiritual para recibir revelación personal”.

A fin de ayudar a Sus hijos a “ver” a través de las tormentas de la vida, el Señor ha proporcionado el don del Espíritu Santo y la revelación personal, dijo la hermana Gay.

La hermana Lynette Gay habla el domingo, 3 de mayo de 2020, en un devocional para jóvenes adultos santos de los últimos días de todo el mundo. La transmisión se realizó desde el auditorio del Edificio de las Oficinas de la Iglesia en la Manzana del Templo en Salt Lake City.
La hermana Lynette Gay habla el domingo, 3 de mayo de 2020, en un devocional para jóvenes adultos santos de los últimos días de todo el mundo. La transmisión se realizó desde el auditorio del Edificio de las Oficinas de la Iglesia en la Manzana del Templo en Salt Lake City. Credit: Intellectual Reserve, Inc.

Las impresiones del Espíritu Santo pueden venir en forma de un suave impulso, un pensamiento recurrente, una instrucción clara o incluso el nombre de una persona. Al procurar comprender y seguir el idioma del Espíritu, “serán guiados, protegidos y elevados de todas las formas necesarias”. 

“Les insto con amor a mirar hacia el Salvador cada día — y no hacia el otro lado”, dijo la hermana Gay. “No permitan que sus dudas, sus miedos o las cosas que les quitan el sueño los alejen de la protección y el poder del Espíritu Santo y las promesas de nuestro Salvador, Jesucristo”.

La conversión y el vivir por convenio es un proceso, no un evento, dijo el élder Gay. El arrepentimiento diario, por medio de la Expiación de Jesucristo, fortalece la fe. 

Sin importar el desafío o la prueba, recuerden: “No he llegado hasta aquí solo para llegar hasta aquí” — palabras que el élder Gay escuchó de una misionera retornada mientras acompañaba al élder Jeffrey R. Holland en Johannesburgo, Sudáfrica.

“Solo en la medida que tomen sobre ustedes los convenios de Dios, tendrán ojos que les permitan ver claramente a través de la confusión de este mundo”.

“Creo que son la mejor generación de jóvenes adultos en la historia de esta Iglesia. Puede que también sean la generación que enfrente los mayores desafíos”, dijo el élder Gay. “El Espíritu los puede ayudar a cultivar sus deseos, pero solo ustedes pueden elegir lo que desean, y solo ustedes son responsables ante Dios por esa elección”.

El élder Gay concluyó su discurso con una promesa: “Conforme deseen esforzarse de todo corazón por llegar a convertirse, vivir por convenio y no por conveniencia, y se sometan a la voluntad de Dios a la vez que fortalecen a otros, hallarán toda bendición y milagro que necesiten para triunfar en esta vida, poder volver a casa a su Padre Celestial y recibir gozo eterno”. 

El devocional se transmitió desde un auditorio casi vacío en el Edificio de las Oficinas de la Iglesia en Salt Lake City, Utah. La música para el devocional fue pregrabada.