La presidenta Bingham habla sobre las mujeres y el sacerdocio — El Señor nos está guiando suavemente

Nota del editor: Esta narración es parte de una serie de Church News titulada “Mujeres del convenio”, en las que las mujeres de la Iglesia hablan de sus experiencias personales con el poder del sacerdocio y comparten lo que han aprendido al seguir el consejo del presidente Russell M. Nelson de “trabajar con el Espíritu para comprender el poder de Dios, o sea, el poder del sacerdocio” (“Tesoros espirituales”, conferencia general, octubre de 2019).

Cuando las mujeres lleguemos a comprender en verdad los privilegios y el poder que tenemos debido al sacerdocio, nos regocijaremos.

Durante su discurso en la conferencia general de octubre de 2019, el presidente Russell M. Nelson enseñó que los cielos están abiertos tanto para las mujeres que han sido investidas con el poder de Dios que emana de sus convenios del sacerdocio como para los hombres que son poseedores de dicho sacerdocio.

“Ruego que esa verdad se grabe en el corazón de cada una de ustedes, porque creo que les cambiará la vida”, dijo él. “Me gustaría dejarles una bendición, de que puedan comprender el poder del sacerdocio con el que han sido investidas y que aumenten ese poder ejercitando su fe en el Señor y en Su poder”.

El presidente Nelson invitó a las mujeres de la Iglesia a “estudiar con espíritu de oración” acerca del poder del sacerdocio y “descubrir lo que el Espíritu Santo [nos] enseñará”. Me encanta que nuestro profeta viviente nos haya invitado a cada una de nosotras, como mujeres, a aprender y a recibir nuestra propia revelación para mejor “[entender] y [usar] el poder con el que [hemos] sido investidas”.

La presidenta Jean B. Bingham, presidenta general de la Sociedad del Socorro, y el presidente Russell M. Nelson hablan sobre el papel de mujeres en la restauración de la autoridad del sacerdocio en un video que so mostró durante la sesión del sábado por la noche de la Conferencia General Anual N.o 190 el 4 de abril de 2020.
La presidenta Jean B. Bingham, presidenta general de la Sociedad del Socorro, y el presidente Russell M. Nelson hablan sobre el papel de mujeres en la restauración de la autoridad del sacerdocio en un video que so mostró durante la sesión del sábado por la noche de la Conferencia General Anual N.o 190 el 4 de abril de 2020. Credit: Captura de pantalla, ChurchofJesusChrist.org

Muchas veces a lo largo de mi vida, he experimentado las bendiciones prometidas que vienen de seguir el consejo de los profetas. Esta invitación no fue diferente. Al pensar en la invitación del presidente Nelson, mi mente se dirigió inmediatamente al templo — el lugar en el que fui investida con el poder del sacerdocio — y la dádiva que ese poder ha sido durante toda mi vida. Me ha llevado años reconocer cómo se manifiesta ese poder en mi vida.

El poder del sacerdocio, al igual que el don del Espíritu Santo, proviene de nuestro amoroso Padre Celestial y de nuestra rectitud personal. Al guardar nuestros convenios con el Señor, tenemos la oportunidad de recibir revelación sobre nuestra vida, sobre nuestras familias, los empleos, la escuela — todo para lo cual buscamos orientación. Podemos recibir revelación sobre esas cosas, porque no hay nada que sea importante para nosotras que no sea importante para el Señor. Y cuando invitamos al Espíritu a estar con nosotras, podemos llegar a una mayor comprensión del poder del sacerdocio a través de la guía del Espíritu Santo.

Nueva serie de Church News destaca a mujeres y el poder del sacerdocio

Cuanto más he aprendido sobre el poder del sacerdocio a través del estudio personal y la experiencia, más entiendo lo relevante que es para todas las facetas de nuestra vida. El poder del sacerdocio nos ayuda a recibir revelación para nuestros desafíos diarios.

En mis llamamientos, ha habido numerosas ocasiones en las que se me han dado pensamientos o palabras que son justo lo que una mujer joven, o una hermana de la Sociedad de Socorro o un niño de la Primaria necesitaban escuchar. Sé que esas palabras surgieron debido a la autoridad del sacerdocio que me fue dada cuando fui apartada para ese llamamiento. 

“El poder del sacerdocio nos ayuda a recibir revelación para nuestros desafíos diarios”.

En el matrimonio, como en cualquier otra relación, las personas pasan por etapas y fases de aprendizaje y progreso. He aprendido que cuando recuerdo quién es mi esposo, quién soy yo y lo que se supone que debemos hacer juntos como hijos de Dios, eso me ha cambiado el corazón. Estar sellados por medio de la autoridad del sacerdocio nos ha fortalecido y motivado a unirnos más. Cuando el Salvador dijo: ‘si no sois uno, no sois míos’, no solo se refería a un entorno de la Iglesia. Él quiere decir que en nuestras relaciones familiares también.

Y como madre, recuerdo haberme preocupado por un hijo que era joven adulto y que estaba haciendo cosas que yo sabía que no lo iban a hacer feliz. Habíamos acordado hablar sobre esa preocupación y habíamos establecido un tiempo para analizarlo. Antes de la hora señalada para nuestra llamada telefónica, tenía listo mi sermón; sabía exactamente lo que le iba a decir. Antes de hablar, oré para tener el Espíritu conmigo. Lo que salió de mi boca desde el comienzo de nuestra conversación, y durante toda la llamada, fue completamente diferente de lo que había planeado decir. Pero era exactamente lo que ese hijo necesitaba. El don del Espíritu Santo posibilitó que se ablandaran los corazones y que se encontrara una mejor solución. Esa es una demostración de cómo funciona el poder del sacerdocio en nuestra vida.

La hermana Jean B. Bingham revisa algunos de los materiales del programa piloto de Alfabetización del Evangelio con miembros de Sierra Leona mientras se encuentra de visita a fin de observar la implementación del programa de Alfabetización del Evangelio. La hermana Bingham, presidenta general de la Sociedad de Socorro, visitó el país de África Occidental desde el 5 hasta el 16 de junio de 2019.
La hermana Jean B. Bingham revisa algunos de los materiales del programa piloto de Alfabetización del Evangelio con miembros de Sierra Leona mientras se encuentra de visita a fin de observar la implementación del programa de Alfabetización del Evangelio. La hermana Bingham, presidenta general de la Sociedad de Socorro, visitó el país de África Occidental desde el 5 hasta el 16 de junio de 2019. Credit: Intellectual Reserve, Inc.

Con demasiada frecuencia, las mujeres tienden a compararse con las demás. Pero nadie se siente bien cuando nos comparamos con los demás. Cada mujer tiene una combinación única de habilidades y talentos y todos son dones dados por Dios. El hecho de que usted y yo no seamos iguales — o que muchas mujeres no sean iguales — no nos hace ni menos ni más. Necesitamos encontrar nuestros dones y desarrollarlos, recordando quién nos los dio, y luego usarlos para Sus propósitos. A medida que compartimos nuestros dones para bendecir a otros, estamos experimentando el poder del sacerdocio en nuestra vida.

He tenido el privilegio de conocer a tantas mujeres sobresalientes que demuestran fe y poder a través de sus acciones. Las mujeres aportan sus talentos y habilidades de maneras increíbles y diversas. Marcan una gran diferencia en la vida de todos los que las rodean — en sus familias, en sus lugares de trabajo, en la iglesia, en la escuela o en cualquier otra cosa en la que usen su tiempo. 

Una de las cosas que he aprendido sobre el sacerdocio es que lo hacemos mejor cuando trabajamos de manera complementaria. Así lo diseñó el Señor; ese es el modelo divino. No necesitamos competir porque se necesiten todos esos dones, talentos y habilidades diferentes — tanto de hombres como de mujeres. El Señor nos está guiando suavemente por ese camino para que todos podamos entender mejor cómo trabajar juntos y cómo valorar las contribuciones de los demás. Realmente es la mejor manera de llevar a cabo Su obra.

Las mujeres no necesitan esperar a que alguien les diga qué hacer con sus dones, talentos y poder. Tenemos la capacidad de recibir revelación para nosotras mismas. No debemos esperar a que se actúe sobre nosotras; necesitamos tener el valor de actuar según la revelación que recibamos.

La hermana Jean Barrus Bingham, presidenta general de la Sociedad de Socorro, lee las escrituras en su oficina en el Edificio de la Sociedad de Socorro en Salt Lake City el miércoles, 19 de febrero de 2020.
La hermana Jean Barrus Bingham, presidenta general de la Sociedad de Socorro, lee las escrituras en su oficina en el Edificio de la Sociedad de Socorro en Salt Lake City el miércoles, 19 de febrero de 2020. Credit: Laura Seitz, Deseret News

Tal como enseñó el presidente Nelson: “¿Qué podría ser más emocionante que trabajar con el Espíritu para comprender el poder de Dios, o sea, el poder del sacerdocio?”. Él prometió: “Conforme aumente su comprensión y ejerzan fe en el Señor y en el poder de Su sacerdocio, aumentará su capacidad para recurrir a ese tesoro espiritual que el Señor ha puesto a su alcance”. Y sé que estas promesas del profeta viviente son seguras.