‘Los esfuerzos de cada persona importan’, dice élder Christofferson a misioneros en CCM en el hogar

El esfuerzo individual de cada misionero santo de los últimos días hace una diferencia en el avance de la obra del Señor en esta última y gran dispensación, dijo el élder D. Todd Christofferson en una reciente transmisión misional.

“Siempre ha sido cierto, en especial con los misioneros, que los esfuerzos de cada persona importan”, dijo el miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles. “Nosotros somos relativamente pocos y una parte muy significativa del mundo aún necesita escuchar el evangelio de Jesucristo. Si incluso uno solo de nosotros se cansa de hacer el bien, la obra se retrasa. Y cada persona diligente afecta la obra de formas positivas de las que puede que él o ella no se den cuenta o siquiera lleguen a ver”.

Desde una oficina que utilizó Brigham Young a fines de 1800 en el centro de Salt Lake City, el élder Christofferson habló a los misioneros que reciben capacitación del CCM en línea acerca del tema “Por medio de cosas pequeñas y sencillas”.

Debido a la pandemia del COVID-19, los misioneros actualmente reciben capacitación por medio de la tecnología desde “centros de capacitación misional” en los hogares.

El élder D. Todd Christofferson habla, por medio de la tecnología a los misioneros que participan del CCM en sus hogares, desde la oficina de Brigham Young en la Beehive House (Casa de la colmena) en Salt Lake City. El devocional se hizo público el 14 de mayo de 2020.
El élder D. Todd Christofferson habla, por medio de la tecnología a los misioneros que participan del CCM en sus hogares, desde la oficina de Brigham Young en la Beehive House (Casa de la colmena) en Salt Lake City. El devocional se hizo público el 14 de mayo de 2020. Credit: Sarah Jane Weaver

Los presidentes de la Iglesia que le siguieron –– John Taylor, Wilford Woodruff, Lorenzo Snow y Joseph F. Smith –– también utilizaron la misma oficina que Brigham Young. Durante más de 60 años, la oficina y otra oficina adyacente fueron la sede administrativa de la Iglesia.

“Al conmemorar el bicentenario de la Primera Visión y el comienzo de la Restauración, se puede ver que la Iglesia Restaurada se ha fortalecido a partir de comienzos muy humildes”, dijo el élder Christofferson. “Los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días de las generaciones pasadas hicieron todo lo que pudieron con números pequeños y pocos recursos para establecer y extender el reino de Dios en los últimos días. El progreso fue lento y, a veces, la persecución era intensa, pero ellos fueron diligentes. 

“Hicieron su parte en su época tal como nosotros esperamos hacer la nuestra ahora”.

Para 1947, el centenario de la llegada de los pioneros al valle de Salt Lake, la membresía acababa de llegar a 1 millón. De los casi 20 millones de personas que se han bautizado a la fecha en esta dispensación, cerca del 85 % están vivas en la actualidad. 

“Se ha logrado mucho desde los días en que el presidente Brigham Young presidió la Iglesia desde esta pequeña oficina, pero aún queda mucho por alcanzar antes de que la Restauración se complete y todas las cosas estén preparadas para el regreso del Señor”, dijo el élder Christofferson.

“Por un lado, ‘este Evangelio del Reino [debe ser] predicado en todo el mundo, por testimonio a todas las naciones’ (José Smith-Mateo 1:31) antes de que venga el fin.  Esto no se logrará con un grandioso evento sino por las contribuciones pequeñas y sencillas que todos hagamos”.

Citando al presidente M. Russell Ballard, el élder Christofferson habló de la obra que logran las abejas en una colmena; a fin de producir solo 450 gramos de miel, la colmena promedio de 20.000 a 60.000 abejas debe visitar de forma colectiva millones de flores y viajar el equivalente a dos vueltas alrededor del mundo.

“Pueden ver fácilmente cómo se aplica esta analogía a nosotros”, dijo el élder Christofferson. “Es interesante que el tamaño de una colmena grande es de aproximadamente 60.000 abejas, que es casi la misma cantidad de misioneros de tiempo completo que sirven en la actualidad”.

El producto de nuestra “colmena misional”, al igual que la miel, es dulce –– la dulce redención y salvación.

El élder D. Todd Christofferson y su esposa, la hermana Kathy Christofferson, se preparan para una transmisión misional desde la oficina de Brigham Young en la Beehive House (Casa de la colmena) en Salt Lake City. El devocional se hizo público el 14 de mayo de 2020.
El élder D. Todd Christofferson y su esposa, la hermana Kathy Christofferson, se preparan para una transmisión misional desde la oficina de Brigham Young en la Beehive House (Casa de la colmena) en Salt Lake City. El devocional se hizo público el 14 de mayo de 2020. Credit: Sarah Jane Weaver

“Sin embargo, a medida que observan el mundo que los rodea en este momento, podrían preguntarse cómo pueden hacer alguna diferencia real”, dijo él. “Las regulaciones gubernamentales para contrarrestar la pandemia del COVID-19 restringen mucho de lo que hemos hecho tradicionalmente como misioneros. … Pero los líderes de misión y los misioneros están hallando nuevas maneras de ‘recolectar néctar y hacer miel’, por así decirlo”.

Esta es la obra del Señor y Él está haciéndola, dijo él. “Gracias a Su poder, incluso nuestros [pequeños esfuerzos] serán suficientes para lograr Sus propósitos al llevar el evangelio restaurado a toda nación”. 

Cuando Brigham Young usaba su oficina en el centro de Salt Lake City, los santos estaban luchando para sobrevivir y establecer el reino de Dios en la tierra en un desierto aislado. Sin embargo, la Iglesia estaba enviando hombres solteros, casados y algunas parejas con hijos como misioneros a otras partes de los Estados Unidos, las Islas del Pacífico, México, Sudamérica y a algunas partes de Europa.

“Desde esa época hasta ahora, los esfuerzos pequeños y alegres de millones de miembros de la Iglesia, magnificados por el Señor, han logrado grandes cosas”, dijo él. “Brigham Young hizo su parte, al igual que otros miles de hombres y mujeres en esa época y desde entonces. La sede de la Iglesia se ha expandido de manera tremenda, pero, lo que es más importante, la obra de recoger y preparar un pueblo del convenio se ha expandido exponencialmente”. 

El pasado septiembre, el élder Christofferson pasó parte de un día en el centro de visitantes de la Iglesia en el sitio de la restauración del sacerdocio, en lo que solía conocerse como Harmony, Pensilvania. El lugar incluye una recreación (sobre los fundamentos originales) de la pequeña casa de José y Emma donde el profeta, con la ayuda de Oliver Cowdery como escriba, tradujo más del 70 % del Libro de Mormón.

“Mientras estaba en esta habitación meditando en lo que había ocurrido allí … tuve un profundo sentimiento de que el Señor hace Su obra y realiza grandes cosas por medios pequeños y sencillos …”, dijo él. “De esta solitaria empresa ha salido el testimonio escrito más poderoso del Señor Jesucristo que existe. El Libro de Mormón es un apoyo convincente de la Santa Biblia y es el instrumento designado por Dios para el largamente profetizado recogimiento de Israel en estos últimos días”.

Es solo con el Libro de Mormón que los misioneros podrán llevar el evangelio a todas las naciones de la tierra.

“Desde 1830 hasta ahora, miles de miles de misioneros, ahora ustedes incluidos, se han unido a las filas de los que son llamados a servir”. 

El élder D. Todd Christofferson y su esposa, la hermana Kathy Christofferson, salen de la Beehive House (Casa de la colmena) después de una transmisión misional desde la oficina de Brigham Young. El devocional se hizo público el 14 de mayo de 2020.
El élder D. Todd Christofferson y su esposa, la hermana Kathy Christofferson, salen de la Beehive House (Casa de la colmena) después de una transmisión misional desde la oficina de Brigham Young. El devocional se hizo público el 14 de mayo de 2020. Credit: Sarah Jane Weaver

El élder Christofferson sugirió varias “cosas pequeñas y sencillas” que darán como resultado una gran misión:

  • Levantarse a horario. “Su misión tiene un horario diario prescrito que incluye levantarse cada mañana a una determinada hora, usualmente a las 6:30”, dijo él. “Esta es una parte pequeña pero importante de la disciplina misional porque hace posible que puedan ordenar su día y lograr su propósito cada día a fin de que, al final, lleguen a tener una misión llena de días en los que sirvieron al Señor y no simplemente pasaron el tiempo”.
  • Volverse estudiantes serios de las escrituras. “Los tiempos de estudio individual y en compañerismo están programados en su horario diario, pero lo que ustedes obtengan de ese tiempo depende de si son estudiantes serios e intencionales del Libro de Mormón y otras obras estándar”, dijo él. “Estudien para comprender, para responder sus propias preguntas”.
  • Estar en armonía con sus compañeros. “Un compañerismo unido es una fuerza real para el bien”, dijo él. “La unidad no se logra sin esfuerzo ya que dos personas siempre tienen opiniones, expectativas y formas de hacer las cosas diferentes, pero el respeto y el amor fraternal pueden vencer las diferencias”.
  • Abrir la boca. “El Señor ama a los misioneros que no se avergüenzan de hablar sobre Él”, dijo el élder Christofferson. “Hablar a amigos y desconocidos sobre el evangelio es la obra misional en su forma más sencilla y pura. A medida que abran su boca, incluso si tienen miedo o ansiedad sobre lo que pensarán las personas o cómo reaccionarán, sentirán la aprobación del Salvador”.
  • Orar por aquellos a quienes enseñen. “Quizás no hace falta decir esto, pero al orar por aquellos a quienes enseñan su amor por ellos crecerá y llegará la inspiración divina sobre cómo enseñarles y hermanarlos mejor”, dijo él. “Oren para sentir lo que siente el Padre Celestial por ellos y para saber lo que Él sabe sobre ellos, lo cual los ayudará a ministrarlos de las maneras más apropiadas”.
  • Orar por ustedes mismos. “Su Padre Celestial desea escucharlos y, a medida que oren a Él en el nombre de Jesucristo, Él los escuchará”, dijo él. “Ustedes son los emisarios del Salvador, están haciendo Su obra y Él desea bendecirlos”.
  • Ser constantes. “Trabajen de forma constante a un ritmo demandante pero sostenible y no se preocupen por quién reconoce o aprecia sus contribuciones”, enseñó. “Al final, es algo entre ustedes y el Señor”.
  • Testificar con frecuencia. “En el servicio misional, a menudo y de forma natural surgen oportunidades de dar testimonio del plan de felicidad de nuestro Padre Celestial, del Salvador y Su Expiación, de la Restauración y el profeta José Smith, y de la veracidad del Libro de Mormón”, dijo él. “Aprovechen al máximo esas oportunidades”.
  • Buscar los dones espirituales. “Habiendo recibido el don del Espíritu Santo, ustedes tienen derecho a recibir dones espirituales específicos por medio de Él, de acuerdo con la voluntad y sabiduría de Dios”, dijo el élder Christofferson. “Siempre pueden orar al Señor para que les otorgue aquellos dones que necesitan para hacer Su obra día a día y momento tras momento”.

Habrá otras cosas en las que se les ocurra enfocarse, “que se aplican específicamente a ustedes y su misión”, dijo él. “El Señor los guiará. Simplemente sean intencionales al hacer lo que puedan con gozo cada día de su misión”.

Es verdad que, por sí solas, las personas son débiles, dijo él. “No somos nada especial, pero Jesucristo sí lo es”, explicó. “Ustedes llevan Su nombre. Son llamados por la autoridad del santo apostolado. Son asignados a misiones por Sus apóstoles, y son apartados por medio de la autoridad apostólica delegada. Dan el mismo testimonio de Jesucristo y Su Expiación que dan los apóstoles. Ustedes son nuestros compañeros para cumplir la gran comisión de ‘hace[r] discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo’ (Mateo 28:19)”.