Con el alivio de restricciones por el COVID-19, revelación personal es esencial, dice el élder Renlund

Nota del editor: Esta es la octava parte de una serie de consejos de los miembros del Cuórum de los Doce Apóstoles durante el brote de COVID-19. Lea el consejo del presidente M. Russell Ballard, el élder Jeffrey R. Holland, el élder Dieter F. Uchtdorf, el élder David A. Bednar, el élder Quentin L. Cook, el élder D. Todd Christofferson y el élder Neil L. Andersen.

Durante épocas de incertidumbre — incluida la actual pandemia del COVID-19 — los santos de los últimos días pueden recibir la guía del Espíritu Santo “que trae certeza”, dijo el élder Dale G. Renlund.

“Dios sabe que todos nosotros necesitamos revelación personal para nuestras propias circunstancias”, dijo el miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles.

Al hablar con Church News cuando los gobiernos de todo el mundo comenzaban a aliviar las restricciones provocadas por la pandemia mundial del COVID-19, el élder Renlund dijo que la revelación personal permite que los santos de los últimos días avancen sin temor.

El virus que causa el COVID-19 no discrimina, explicó él. “Es proteína y ácido ribonucleico. No tiene alma, temperamento ni personalidad”.

Afecta a las personas de formas diferentes, pero a menudo lo hace al aprovechar las debilidades individuales, tales como condiciones de salud comprometidas e incluso enfermedades subyacentes desconocidas.

Debido a esto, “es una bendición incomparable que Dios nos haya bendecido con la oportunidad de recibir revelación personal para que, en nuestras diversas circunstancias, podamos ser inspirados”.

‘Sin temor’

Si bien la pandemia ha detenido la productividad económica y la conectividad social, la obra del reino continúa avanzando. La Primera Presidencia y el Cuórum de los Doce Apóstoles “no están ociosos ni se quedan a un lado” debido a la pandemia, enfatizó él.

La Primera Presidencia y el Cuórum de los Doce han recibido revelación para la Iglesia y luego han actuado en unidad para proteger a los santos de los últimos días, no solo en la pandemia actual, sino para ayudar a la Iglesia y sus miembros en el futuro.

La revelación inspiró ‘un patrón entrelazado de fortaleza’ que ahora sostiene la Iglesia durante el COVID-19, dice el élder Cook

Debido a la revelación, los líderes de mayor antigüedad de la Iglesia nunca han expresado temor a medida que la pandemia del COVID-19 ha afectado a la población mundial, dijo el élder Renlund.

“No existe ni una pizca de temor. En lugar de ello, nos preguntamos: ‘¿Cómo podemos hacer mejor las cosas? ¿Cómo podemos mejorar? ¿Cómo podemos bendecir a nuestro pueblo?’. 

“No tenemos temor”.

Él dijo que ha sido asombroso ver a los líderes de la Iglesia “llenos de confianza plena en que el Salvador nos ayudará a superar esto. Y la única preocupación es: ‘¿Aprenderemos lo que necesitamos aprender?’”.

Aprender a escuchar

En calidad de un cardiólogo que anteriormente dedicó su carrera médica a tratar el corazón humano, el élder Renlund compara escuchar al Espíritu Santo con usar un estetoscopio.

Como doctor, el élder Renlund tuvo que aprender cómo usar un estetoscopio para escuchar el corazón. Sus mentores médicos le enseñaron a eliminar las distracciones y asegurarse de que la habitación estuviera en silencio, siguiendo patrones minuciosos y consistentes. “Pusieron de su esfuerzo y afinaron los oídos”, dijo él.

Los miembros que en verdad quieran escuchar al Espíritu Santo también “deben practicar cómo escuchar”, explicó el élder Renlund.

El élder Dale G. Renlund saluda a una mujer joven en Dominica, durante una visita al Área Caribe, el 16 de febrero de 2020.
El élder Dale G. Renlund saluda a una mujer joven en Dominica, durante una visita al Área Caribe, el 16 de febrero de 2020. Credit: Intellectual Reserve, Inc.

“No es algo que simplemente ocurre. Incluso como miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, no se me dio una línea directa con el cielo. Aún se requiere trabajo duro e individual para recibir inspiración”.

El élder Renlund reconoce que él no es tan bueno usando un estetoscopio hoy en día como cuando fue llamado a dejar su profesión de cardiólogo hace una década, y esto se debe a que no utiliza esa habilidad todos los días. De forma similar, recibir revelación requiere práctica diaria.

“Si nos volvemos casuales respecto de los actos personales de devoción privada o del arrepentimiento diario, si nos volvemos casuales respecto de nuestro estudio de las escrituras, de no querer hacerle preguntas a Dios, creo que perdemos nuestra capacidad de escuchar”.

‘Instrucciones a medida’

Tal como está registrado en el Libro de Mormón, luego de Su resurrección, el Salvador visitó a los nefitas y llamó a doce discípulos. Al día siguiente, los doce enseñaron al pueblo y oraron. “Las escrituras dicen: ‘Y oraron por lo que más deseaban; y su deseo era que les fuese dado el Espíritu Santo’ (3 Nefi 19:9)”, dijo el élder Renlund.

Para momentos de incertidumbre, el apóstol dijo que no puede pensar en un mayor regalo para él o su familia, o cualquiera de los hijos del Padre Celestial, que “poder tener un miembro de la Trinidad que nos transmita instrucciones personalizadas y a medida”.

“Espero que todos hayamos aprendido a ser autosuficientes y a asumir la responsabilidad por nuestra propia fe y progreso espiritual”.

La revelación personal, enseñó el élder Renlund, está respaldada por las escrituras y las palabras de los profetas y apóstoles vivientes, así como de los líderes locales. “Pero, dentro de ese marco, los detalles se dejan a cada individuo para que reciba revelación personal y actúe de acuerdo con ella”.

En la conferencia general de abril de 2018, el presidente Russell M. Nelson enseñó que “si de verdad recibimos al Espíritu Santo, y aprendemos a discernir y a entender Sus impresiones, seremos guiados en los asuntos grandes y pequeños”.

Los cielos se abren con una combinación de arrepentimiento diario, estudio diario de las escrituras, trabajo regular en la obra del templo y de historia familiar, y al expresar gratitud y aceptar con paciencia el tiempo del Señor, dijo el élder Renlund, citando al presidente Nelson.

Quienes viven en esta era de dudas y miedo deben aumentar su fe en el Padre Celestial y en Su Hijo para poder recibir revelación personal. “La fe aumenta cuando actuamos con fe”, dijo él.

Además, enfocarnos en las necesidades de los demás — preocuparnos por “nuestros semejantes” — estimula la revelación personal, enseñó.

‘Estudiarlo’

Hay cosas que los santos de los últimos días pueden hacer para abrir los canales de la revelación personal. “Cuando queremos revelación personal, debemos estudiar”, dijo él. “Cuando los líderes de la Iglesia buscamos revelación en medio de la pandemia del COVID-19, estudiamos. Estudiamos lo que dicen los expertos médicos e intentamos resolver cómo aplicarlo.

“Pensar que Dios simplemente revelará lo que no hemos estudiado es ingenuo y no tiene sentido”.

El élder Renlund dijo que es importante recordar que José Smith no podía traducir el Libro de Mormón cuando su mente permanecía demasiado enfocada en las cosas terrenales. “Nunca obtengo revelación personal si estoy enojado, frustrado en exceso, o incluso demasiado ansioso”.

Recibir revelación personal requiere que el receptor esté en paz, dijo él.

El élder Renlund dijo que el presidente Nelson ha suplicado a los santos de los últimos días que hagan el trabajo espiritual que se necesita para disfrutar del don del Espíritu Santo y oír la voz del Espíritu con mayor frecuencia y claridad. “En los días futuros, no será posible sobrevivir espiritualmente sin la influencia guiadora, orientadora, consoladora y constante del Espíritu Santo”, dijo el profeta en abril de 2018.

El presidente Nelson repitió esa súplica durante la conferencia general hace un mes, pidiendo a los santos de los últimos días que “[refinemos] nuestra capacidad de reconocer los susurros del Espíritu Santo” y añadiendo que “nunca ha sido más necesario que en este momento, saber cómo el Espíritu Santo les habla”.

La responsabilidad personal

Las restricciones por el COVID-19 han dejado en claro que “cada uno de nosotros es responsable de su propia espiritualidad”, dijo el élder Renlund. “Cada uno de nosotros es responsable de su propia salvación y fe”.

Por ejemplo, recientemente, un joven misionero le preguntó al élder Renlund cómo aplicar la Expiación sin participar semanalmente de la Santa Cena. “Ese misionero en realidad estaba limitando la Expiación infinita de nuestro Salvador y su capacidad de alcanzar cualquier lugar del mundo”, explicó.

Las bendiciones llegan cuando los miembros de la Iglesia guardan los convenios asociados a la ordenanza de la Santa Cena. “Si lo hacemos, si guardamos esos convenios, el poder de la divinidad puede manifestarse en nuestra vida”.

El élder Dale G. Renlund, del Cuórum de los Doce Apóstoles, saluda a un joven santo de los últimos días durante la ceremonia de la piedra angular del Templo de Kinshasa, República Democrática del Congo, el domingo, 14 de abril de 2019.
El élder Dale G. Renlund, del Cuórum de los Doce Apóstoles, saluda a un joven santo de los últimos días durante la ceremonia de la piedra angular del Templo de Kinshasa, República Democrática del Congo, el domingo, 14 de abril de 2019. Credit: Intellectual Reserve, Inc.

Los miembros también deberían tomar precauciones razonables y seguir todas las políticas prudentes de la salud pública. “De esa forma, nuestras oraciones por seguridad y salud no son insinceras”, dijo.

Además, todos pueden tener la seguridad de que esta incertidumbre es temporal, dijo el élder Renlund. “En verdad sabemos cuál es el resultado final — que podremos vivir en un estado de felicidad interminable con nuestro Padre Celestial, Jesucristo y nuestra familia”.

Tener una perspectiva eterna es una gran bendición.

“Sabemos que Dios nos ama, que podemos confiar en Él, y que Él tendrá en cuenta lo que es mejor para nosotros”.

¿Qué hemos aprendido?

El élder Renlund dijo que espera que, durante la pandemia del COVID-19, los miembros de la Iglesia hayan aprendido que “Dios vive y que Él escucha las oraciones, que Él escucha nuestras peticiones cuando el profeta nos pide que ayunemos y oremos.

“Espero que todos hayamos aprendido que la Iglesia centrada en el hogar puede ser espiritualmente enriquecedora.

“Espero que todos hayamos aprendido a ser autosuficientes y a asumir la responsabilidad por nuestra propia fe y progreso espiritual.

“Y espero que hayamos aprendido que los mensajes del Espíritu Santo son suaves, claros y sencillos — y que esto contrasta en gran manera con los mensajes del mundo, que son estruendosos, confusos y temerarios”.

El Espíritu Santo se comunica de diferentes formas a cada persona, dijo él. “Pero cualquier miembro de la Iglesia puede procurar sabiduría, conocimiento y comprensión al buscar un lugar tranquilo para comunicarse con Dios. … El Espíritu Santo nos enseñará las cosas como realmente son y como realmente han de ser, y nos consolará”.

El élder Renlund dijo que cuanto más nos enfoquemos los santos de los últimos días “en Jesucristo y en el gozo que Él puede traer, menos nos molestarán las circunstancias individuales”.

“Podemos experimentar aflicciones … pero pueden ser consumidas en el gozo de Cristo”.

Con la perspectiva correcta, dijo él, “esta época será una bendición para nosotros, no solo en el futuro, sino ahora mismo”.