El élder Rasband enseña a los misioneros 9 verdades de la proclamación del bicentenario

La proclamación del bicentenario que anunció el presidente Russell M. Nelson en la conferencia general de abril “vino por revelación” y es “la mente y la voluntad del Señor”, dijo el élder Ronald A. Rasband en un devocional para misioneros de todo el mundo.

“En consejo con mis hermanos de los Cuórums de la Primera Presidencia y los Doce Apóstoles, vi la Restauración del evangelio y de la Iglesia de Jesucristo desplegarse con esta nueva proclamación”, dijo el miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles.

Al hablar desde el Edificio Conmemorativo José Smith en Salt Lake City en un devocional publicado el 4 de junio, el élder Rasband testificó de las verdades que se encuentran en la proclamación — un “recurso valioso para los misioneros” que contiene principios claros de la fe santo de los últimos días. 

“Somos muy bendecidos por las verdades desarrolladas en esta proclamación para el mundo en el bicentenario”, dijo a los misioneros. “Conózcanla, úsenla, estúdienla, oren al respecto, encuentren con ella, enséñenla, den testimonio de ella y háganla parte de su vida”. 

El élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, y su esposa, la hermana Melanie Rasband, hablan con los misioneros antes de una trasmisión misional en el Edificio Conmemorativo José Smith en Salt Lake City. El devocional se publicó el 4 de junio de 2020.
El élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, y su esposa, la hermana Melanie Rasband, hablan con los misioneros antes de una trasmisión misional en el Edificio Conmemorativo José Smith en Salt Lake City. El devocional se publicó el 4 de junio de 2020. Credit: Jeffrey D. Allred, Deseret News

El élder Rasband invitó a ocho misioneras de la audiencia, de la Misión Salt Lake City Manzana del Templo, a leer en voz alta la proclamación, párrafo por párrafo, mientras enfatizaba algunas de las muchas verdades clave. 

1. El Padre Celestial ama a Sus hijos

“Solemnemente proclamamos que Dios ama a Sus hijos en toda nación del mundo. Dios el Padre nos ha dado el nacimiento divino, la vida incomparable y el sacrificio expiatorio infinito de Su Amado Hijo, Jesucristo. Por el poder del Padre, Jesús resucitó y logró la victoria sobre la muerte. Él es nuestro Salvador, nuestro Ejemplo y nuestro Redentor”.

Junto con la Primera Presidencia y el Cuórum de los Doce Apóstoles, los misioneros declaran inequívocamente la realidad de un Padre Celestial amoroso que dio a Su Hijo Unigénito para ser el Salvador del mundo, dijo el élder Rasband. 

Video: Una mirada entre bastidores a la filmación de la proclamación del bicentenario en la Arboleda Sagrada con el presidente Nelson

El amor del Salvador se exhibe a través del poder de Su sacrifico expiatorio — una fuerza constante para el bien que permite que todos se vuelvan puros y dignos de la exaltación. “Si bien nosotros cambiamos para mejor al recurrir a la Expiación de Cristo, Él es inmutable. Él es nuestra Roca y nuestro Redentor”, dijo. 

2. El Señor dirigirá su camino

“Hace doscientos años, en una bella mañana de primavera de 1820, el joven José Smith, procurando saber a qué iglesia debía unirse, fue a orar al bosque cerca de su casa en el norte del estado de Nueva York, Estados Unidos. Él tenía preguntas en cuanto a la salvación de su alma y confiaba en que Dios lo guiaría”.

En lugar de recurrir a los ministros populares o a las publicaciones de su época, José Smith recurrió al Señor para obtener respuestas, dijo el élder Rasband. “Como misioneros, si confían en el Señor como nunca lo han hecho, Él enderezará sus veredas también” (Proverbios 3:5-6).

3. Sean humildes y ‘Escúchenlo’

“Con humildad, declaramos que, en respuesta a su oración, Dios el Padre y Su Hijo Jesucristo se aparecieron a José y dieron comienzo a la “restauración de todas las cosas” (Hechos 3:21) como se predijo en la Biblia. En esa visión, José se enteró de que después de la muerte de los apóstoles originales, la Iglesia de Cristo, de la época del Nuevo Testamento, dejó de existir en la tierra, y que él desempeñaría un papel decisivo en su restitución”.

Al deliberar en consejo con los apóstoles desde que fue llamado al Cuórum de los Doce en 2015, el élder Rasband ha sido testigo de una “completa humildad” a medida que se esfuerzan por ser dignos de recibir la voluntad del Señor. “Sean humildes en su llamamiento como misioneros”, dijo. “Estén dispuestos a escuchar a aquellos con quienes sirvan”.

Cuando se apareció a José Smith, Dios el Padre presentó a Jesucristo diciendo: “Este es mi Hijo Amado: ¡Escúchalo!”. 

Las misioneras escuchan al élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, antes de una trasmisión misional en el Edificio Conmemorativo José Smith en Salt Lake City. El devocional se publicó el 4 de junio de 2020.
Las misioneras escuchan al élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, antes de una trasmisión misional en el Edificio Conmemorativo José Smith en Salt Lake City. El devocional se publicó el 4 de junio de 2020. Credit: Jeffrey D. Allred, Deseret News

“En esa palabra ‘Escúchalo’, Dios nos da el patrón o modelo para tener éxito, felicidad y gozo en esta vida”, dijo el presidente Nelson durante la conferencia general de abril. “Al tratar de ser discípulos de Jesucristo, nuestros esfuerzos por escucharle a Él han de ser cada vez con mayor intención”.

José Smith restauró el evangelio establecido por el Salvador durante Su ministerio terrenal, dijo el élder Rasband. “Esta ‘restauración de todas las cosas’ es la razón por la que enviamos misioneros a todo el mundo”.

4. Mensajeros celestiales reestablecieron Su Iglesia

“Afirmamos que, bajo la dirección del Padre y del Hijo, vinieron mensajeros celestiales para instruir a José y restablecer la Iglesia de Jesucristo. Juan el Bautista, como ser resucitado, restauró la autoridad para bautizar por inmersión para la remisión de pecados. Tres de los doce apóstoles originales — Pedro, Santiago y Juan — restauraron el apostolado y las llaves de la autoridad del sacerdocio. También vinieron otros, entre ellos Elías el Profeta, quien restauró la autoridad para unir a las familias por siempre en relaciones eternas que trascienden la muerte”.

Los convenios y las ordenanzas están “divinamente diseñados para acercarnos a Él a fin de que seamos como Él”, dijo el élder Rasband. Los profetas de cada dispensación — incluidos Adán, Noé, Jesucristo y José Smith — poseen las llaves del sacerdocio para dirigir la obra del Salvador y enseñar el evangelio y el plan de salvación. 

5. El Libro de Mormón es un texto sagrado

“También damos testimonio de que a José Smith se le dio el don y el poder de Dios para traducir un registro antiguo: El Libro de Mormón, Otro Testamento de Jesucristo. En las páginas de este texto sagrado se halla el relato del ministerio personal de Jesucristo entre la gente del hemisferio occidental poco después de Su resurrección. El libro enseña el propósito de la vida y explica la doctrina de Cristo, que es fundamental en ese propósito. Como libro canónico que acompaña a la Biblia, el Libro de Mormón testifica que todos los seres humanos son hijos e hijas de un amoroso Padre Celestial, que Él tiene un plan divino para nuestra vida y que Su Hijo, Jesucristo, nos habla en la actualidad, así como lo hizo en los días antiguos”.

Al reflexionar sobre una experiencia en la que aprendió el significado de los capítulos de guerra en el Libro de Mormón, el élder Rasband dijo: “Élderes y hermanas, hoy en día estamos en guerra con el adversario por las almas y los corazones de los hijos de los hombres. Debemos desarrollar estrategias para proclamar el evangelio. 

“Tomen su armadura — que sería su compañero, sus escrituras, sus oraciones, su ‘Predicad Mi Evangelio’ y su testimonio — y sostengan en alto esta proclamación para que todos vean y escuchen su testimonio de que Jesucristo vive y de que Su Iglesia se ha restaurado”.

6. La autoridad del sacerdocio se ha restaurado

“Declaramos que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, organizada el 6 de abril de 1830, es la Iglesia restaurada de Cristo, de la época del Nuevo Testamento. Esta Iglesia está fundada sobre la vida perfecta de su principal piedra del ángulo, Jesucristo, y sobre Su expiación infinita y resurrección literal. Jesucristo ha llamado de nuevo a apóstoles y les ha dado la autoridad del sacerdocio. Él nos invita a todos a venir a Él y a Su Iglesia, para recibir el Espíritu Santo, las ordenanzas de salvación y para obtener gozo duradero”.

El presidente James E. Faust, presidente de estaca durante la infancia del élder Rasband, enseñó: “El velar por los demás es la esencia misma de la responsabilidad del sacerdocio; es el poder para bendecir, sanar y administrar las ordenanzas salvadoras del Evangelio”.

“Ese ‘velar por los demás’ es la esencia de la obra misional”, dijo el élder Rasband. 

7. Los misioneros llevan el mensaje de la Restauración

“Han transcurrido doscientos años desde que Dios el Padre y Su Hijo Amado, Jesucristo, dieron inicio a esta Restauración. Millones de personas en todo el mundo han aceptado el conocimiento de estos acontecimientos que fueron predichos”.

Cuando el presidente Wilford Woodruff, cuarto presidente de la Iglesia, se embarcó en su primera misión, escribió en su diario que caminó 64 kilómetros en un día con el barro y el agua hasta las rodillas.

Después de sentir un dolor agudo en la rodilla, “me arrodillé en el barro y oré, y el Señor me sanó, y continué mi camino regocijándome … [por] ser un predicador del evangelio”, escribió. 

El élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, y su esposa, la hermana Melanie Rasband, hablan con los misioneros antes de una trasmisión misional en el Edificio Conmemorativo José Smith en Salt Lake City. El devocional se publicó el 4 de junio de 2020.
El élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, y su esposa, la hermana Melanie Rasband, hablan con los misioneros antes de una trasmisión misional en el Edificio Conmemorativo José Smith en Salt Lake City. El devocional se publicó el 4 de junio de 2020. Credit: Jeffrey D. Allred, Deseret News

Al relatar esta historia a los misioneros, el élder Rasband dijo: “Quiero que cada uno de ustedes, cada día, cada hora si es necesario, cuando encuentren dificultades en su misión, las dejen atrás y sigan el ejemplo del élder Woodruff diciendo: ‘Continué mi camino regocijándome’”.

8. La Restauración está en curso

“Con alegría declaramos que la Restauración prometida avanza por medio de la revelación continua. La tierra jamás volverá a ser la misma, dado que Dios ‘reunir[á] todas las cosas en Cristo’” (Efesios 1:10).

Al concluir su ministerio en Sudamérica en octubre de 2018, el presidente Nelson dijo: “Si ustedes creen que la Iglesia ha sido completamente restaurada, sólo están viendo el comienzo. Sucederán muchas cosas más. … Tomen sus vitaminas; descansen bien. Va a ser emocionante”.

El élder Rasband destacó el noveno artículo de fe que promete que Dios “aún revelará muchos grandes e importantes asuntos pertenecientes al reino de Dios”.

9. Pueden saber por sí mismos

“Con reverencia y gratitud, en calidad de Sus apóstoles invitamos a todos a saber —como nosotros lo sabemos— que los cielos están abiertos. Afirmamos que Dios está dando a conocer Su voluntad para con Sus amados hijos e hijas. Testificamos que aquellos que estudien con espíritu de oración el mensaje de la Restauración y actúen con fe serán bendecidos para obtener su propio testimonio de la divinidad y del propósito de ella, de preparar al mundo para la Segunda Venida prometida de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo”.

El élder Rasband invitó a los misioneros a leer, estudiar y orar sobre la proclamación. “Puedo asegurarles que, al hacer estas cosas, se volverá cada vez más significativa para ustedes”.

“Conózcanla, úsenla, estúdienla, oren al respecto … y háganla parte de su vida”.

Concluyó su mensaje con una bendición: “Les dejo mi bendición para que se regocijen en su servicio a Él, para que su conocimiento del evangelio y del amor del Padre y Su Hijo aumente, para que la paz los acompañe en sus labores y que la fe llene su alma. El Señor los ama; nosotros los amamos; los necesitamos; toda la Iglesia está orando por ustedes en estos tiempos difíciles”.

Antes del discurso del élder Rasband, la hermana Melanie Rasband compartió una lección que aprendió sobre la oración cuando servía con su esposo, que presidía la Misión Nueva York Nueva York Norte. Se sentía nerviosa por la posibilidad de hablar en un seminario de liderazgo misional de toda el área y casi oró para no tener que hablar.

El Espíritu Santo le habló al corazón. Las palabras que le vinieron a la mente fueron: “¿No te he enseñado mejor que eso?”, dijo ella. Y entonces, pidió perdón. 

Citando la oración intercesora del Señor en Juan 17, la hermana Rasband dijo: “Esperamos y oramos por que sus oraciones sean significativas … para que todos podamos estar unidos como uno con el Padre y el Hijo”.