La hermana Craig habla sobre las mujeres y el sacerdocio — ¿Qué llevarás contigo?

Nota del editor: Esta narración es parte de una serie de Church News titulada “Mujeres del convenio”, en la que las mujeres de la Iglesia hablan de sus experiencias personales con el poder del sacerdocio y comparten lo que han aprendido al seguir el consejo del presidente Russell M. Nelson de “trabajar con el Espíritu para comprender el poder de Dios, o sea, el poder del sacerdocio” (“Tesoros espirituales”, conferencia general de octubre de 2019).

Hace años, cuando mi sobrino McKay era joven, mi hermano lo estaba alentando a recoger sus juguetes — sin mucho éxito. Había mucho juego, pero poca limpieza. Al final, un poco exasperado, mi hermano le pidió que se detuviera por un momento y se preguntara: “¿Qué es lo correcto?”. 

McKay respondió: “Papá, escucha… Es el Espíritu Santo y me está diciendo: ‘McKay, ¡no hagas nada!’”.

La hermana Michelle D. Craig, primera consejera en la presidencia general de las Mujeres Jóvenes, habla con un grupo de mujeres jóvenes luego de un devocional para jóvenes en Miri, Malasia, durante una visita al Área Asia de la Iglesia del 17 al 24 de agosto de 2019.
La hermana Michelle D. Craig, primera consejera en la presidencia general de las Mujeres Jóvenes, habla con un grupo de mujeres jóvenes luego de un devocional para jóvenes en Miri, Malasia, durante una visita al Área Asia de la Iglesia del 17 al 24 de agosto de 2019. Credit: Intellectual Reserve, Inc.

Ahora, comprendo que habrá ocasiones en las que el Espíritu Santo nos refrene, pero, si preguntamos y luego escuchamos, el Espíritu Santo casi siempre nos indicará que hagamos algo.

En su discurso reciente dirigido a las mujeres de la Iglesia, el presidente Nelson nos dio algo que hacer para traer el poder del Salvador a nuestra vida. Él dijo que deberíamos buscar el Espíritu Santo, que “las guiará en cuanto a lo que ya no se necesita, lo que ya no es digno de su tiempo y energía”. El presidente Nelson dijo que “ese esfuerzo requerirá que dejen de lado muchas de las cosas de este mundo”, pero que hacerlo puede traer la ayuda del cielo.

Estas palabras de nuestro profeta se hacen eco de las palabras dadas a Emma Smith en la sección 25 de Doctrina y Convenios (una sección que el presidente Nelson alentó a las mujeres de la Iglesia a estudiar, entre otras, para comprender el poder del sacerdocio). Este consejo para Emma también era un consejo “[para] todos” (D. y C. 25:16). Se le alentó a “[desechar] las cosas de este mundo y [buscar] las de uno mejor”. ¿Acaso no queremos eso todas nosotras?

Además de desechar algunas cosas de este mundo, a Emma se le mandó “buscar” — este es un verbo de acción. El Diccionario de Webster de 1828 definía la palabra “seek” (“buscar” en inglés) como: “Ir en búsqueda de algo; procurarlo”.

Me gusta la idea de que estoy en una búsqueda de las cosas de un mundo mejor. Puedo ir en esta búsqueda con confianza porque tengo la ayuda del Espíritu Santo. También tengo mis convenios, que traen poder del sacerdocio a mi vida.

La hermana Michelle D. Craig, primera consejera en la presidencia general de las Mujeres Jóvenes, saluda a los miembros en Kuala Lumpur, Malasia, durante una visita al Área Asia de la Iglesia del 17 al 24 de agosto de 2019.
La hermana Michelle D. Craig, primera consejera en la presidencia general de las Mujeres Jóvenes, saluda a los miembros en Kuala Lumpur, Malasia, durante una visita al Área Asia de la Iglesia del 17 al 24 de agosto de 2019. Credit: Intellectual Reserve, Inc.

Para ser completamente honesta, he pasado la mayor parte de mi vida sin comprender o apreciar que los convenios que he hecho — el bautismo y los convenios del templo, así como los que renuevo mediante la Santa Cena — me brindan el poder de Dios. El presidente Nelson nos enseñó: “Toda mujer y todo hombre que hace convenios con Dios y los guarda, y que participa dignamente en las ordenanzas del sacerdocio, tiene acceso directo al poder de Dios”.

Me encanta la forma en la que se le aconsejó a Emma que viera sus convenios — debía “[adherirse] a los convenios” que había hecho. Adherirse es otro verbo de acción y significa “apegarse; unirse; asirse”. Nuestros convenios nos ayudan a apegarnos o unirnos al Señor, y eso me brinda el poder del sacerdocio que necesito cada día. 

Nuestra estaca participó de la recreación de un recorrido pionero a pie (trek) hace varios años. Nuestro lema era: “¿Qué llevarás contigo? ¿Qué dejarás atrás?” Estas palabras han permanecido en mi corazón durante años.

Cada uno de nosotros está en un recorrido. Puede que no estemos caminando arduamente con un carro de mano a través de las llanuras de Wyoming; sin embargo, estamos caminando. Recorremos días y largas noches de problemas de salud, ayudar con la tarea y trabajar para llegar a fin de mes. Recorremos desafíos en nuestras relaciones, desafíos financieros y desafíos de la salud mental y física. Recorremos asignaciones abrumadoras y nuestra lista diaria de quehaceres. Puede que algunos de nosotros estemos recorriendo aflicción, o incluso soledad o aburrimiento. Nuestros desafíos son diferentes, pero todos los tenemos.

La hermana Bonnie H. Cordon, presidenta general de las Mujeres Jóvenes, y sus consejeras — la hermana Michelle D. Craig, primera consejera, y la hermana Rebecca Lyn Craven, segunda consejera — posan para una fotografía en la Manzana del Templo.
La hermana Bonnie H. Cordon, presidenta general de las Mujeres Jóvenes, y sus consejeras — la hermana Michelle D. Craig, primera consejera, y la hermana Rebecca Lyn Craven, segunda consejera — posan para una fotografía en la Manzana del Templo. Credit: Intellectual Reserve, Inc.

Guardar nuestros convenios no significa que estos desafíos se nos quitarán, pero sí significa que el Señor promete estar con nosotros.

La pregunta para todos nosotros es: ¿qué nos llevamos y qué dejamos atrás? Quiero llenar mi carro y mi vida con las cosas más importantes — y mis convenios definitivamente entran en esa categoría. Para hacerlo, hay algunas cosas que deberé desechar.

A fin de invitar el poder del Salvador, ¿qué desecharán? ¿A qué necesitan aferrarse con un poco más de fuerza?