BYU retomará las clases presenciales este otoño con varios ajustes

El martes, 23 de junio, la Universidad de Brigham Young anunció sus planes de retomar las clases presenciales para el semestre de otoño de 2020 (que comienza a finales de agosto). 

En un mensaje publicado en el sitio web de la universidad de la Iglesia, el presidente de BYU, Kevin J. Worthen, compartió detalles del esperado regreso al campus de Provo, Utah, luego de meses de enseñanza en línea en todo el campus debido a la pandemia del COVID-19.

La decisión de regresar al estudio presencial, señaló él, “está sujeta a modificaciones que dependerán de las tendencias en la prevalencia de la enfermedad y la orientación de los gobiernos estatales y locales”.

El semestre de otoño de BYU implicará una amplia gama de adaptaciones, incluidas las siguientes:

  • Un regreso gradual para los estudiantes que se alojan en el campus de BYU.
  • Clases híbridas que combinan el aprendizaje presencial y remoto.
  • Una cantidad mayor de cursos de BYU en línea.
  • Pruebas de laboratorio de COVID-19 para quienes estén enfermos y algunas pruebas para quienes sean asintomáticos.
  • Rastreo de contactos en asociación con el Departamento de Salud del Condado de Utah.
  • Un enfoque gradual para reincorporar las actividades y eventos.
  • Uso obligatorio de mascarillas por parte de los estudiantes, profesores, personal y visitantes.
  • Un cambio a la enseñanza y exámenes remotos luego del Día de Acción de Gracias (a finales de noviembre).

Se publicarán actualizaciones más detalladas antes del comienzo del semestre de otoño.

A comienzos de este mes, BYU-Hawaii anunció que sus cursos del semestre de otoño se llevarán a cabo únicamente en línea. Mientras tanto, este otoño, algunos estudiantes regresarán al campus del LDS Business College (que pronto pasará a llamarse Ensign College) en Salt Lake City, el cual ofrecerá un formato híbrido.

BYU-Idaho continúa investigando sus opciones de estudio. Se espera que la toma de decisiones finalice para fines de junio o comienzos de julio, dijo un portavoz de la universidad.

Cada persona vinculada con el campus de BYU “desempeñará un papel” para que el regreso planificado a la enseñanza presencial tenga éxito, señaló el presidente Worthen:

“La declaración de misión de BYU dice que todas las relaciones dentro de la comunidad de BYU deben reflejar ‘una preocupación amorosa y genuina por el bienestar de nuestro prójimo’. Ciertamente, esa puede ser nuestra motivación para usar una mascarilla, lavarnos las manos con frecuencia y permanecer en casa cuando estemos enfermos. 

“Podemos reaccionar con empatía cuando alguien que conocemos dé positivo a la prueba de COVID-19. Podemos luchar contra el virus del desprecio con bondad incluso a medida que debatimos cómo responder de mejor manera a la pandemia como sociedad”.

El presidente de la universidad también agradeció al profesorado, personal y cuerpo estudiantil de BYU por su “innovación y determinación” luego del cambio al curso remoto a comienzos de este año.

“Actuar con rapidez ayudó a ralentizar el impacto inmediato de la pandemia en la comunidad de nuestro campus y nos permitió seguir adelante como universidad”.

El pasado marzo, el presidente Worthen habló con Church News sobre el continuo compromiso de la universidad de seguir siendo una “comunidad del convenio” aun cuando la pandemia obligó a los estudiantes de BYU a dispersarse por todo el mundo.

“Cuando esto termine, habremos aprendido las cosas que se pueden hacer de forma remota”, dijo el presidente Worthen en ese momento. “Pero sigo convencido de que aún hay una razón para reunirnos aquí en Provo y espero con ansias ese día. Sin embargo, podemos mantener nuestra comunidad a través de los medios disponibles, en la medida en que podamos, en este momento”.