Presidente Nelson en el Seminario de Liderazgo Misional: Cómo recibir instrucción divina al igual que el profeta José Smith

Durante el año en el que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días celebra el bicentenario del comienzo de la Restauración, el presidente Russell M. Nelson detalló la forma en la que le fue enseñado a un muchacho de 14 años a ser un profeta.

“¿Por qué he decidido hablar extensamente con ustedes sobre la instrucción divina del profeta José Smith?”, preguntó el presidente Nelson al dirigirse a los nuevos líderes de misión el 26 de junio.

“Lo he hecho por dos motivos: primero, para tranquilizarlos y darles mi testimonio personal de que esta obra en verdad es divina. Es la obra del Señor Jesucristo, y José Smith es Su profeta de esta última dispensación.

“Segundo, para declarar que ustedes también pueden ser y serán guiados por el cielo en su obra a medida que busquen dirección, guía e inspiración de lo alto”.

El presidente Nelson ofreció sus comentarios durante el Seminario de Liderazgo Misional 2020, llevado a cabo el viernes y sábado, 26 y 27 de junio, por medio de la tecnología. Los nuevos presidentes de misión y sus compañeras —135 parejas reunidas en 17 países— servirán en 79 naciones.

El presidente Russell M. Nelson y sus consejeros en la Primera Presidencia participan del Seminario de Liderazgo Misional 2020, transmitido a todo el mundo por medio de la tecnología el 26 de junio de 2020.
El presidente Russell M. Nelson y sus consejeros en la Primera Presidencia participan del Seminario de Liderazgo Misional 2020, transmitido a todo el mundo por medio de la tecnología el 26 de junio de 2020. Credit: Intellectual Reserve, Inc.

Esta es una época “única y emocionante” en la que el evangelio continúa avanzando a pesar de que “toda la tierra [está] en conmoción” (Doctrina y Convenios 45:26), dijo él. “No puedo resaltar lo suficiente el papel que tuvo el profeta José Smith en dar inicio a esta, ‘la dispensación del cumplimiento de los tiempos’ (Doctrina y Convenios 128:18).

“Ustedes y yo en verdad nos maravillamos de cómo José pudo lograr todo lo que logró. Solo fue posible por medio del milagroso e inigualable poder de Dios, el Señor Jesucristo y otros seres celestiales”.

Instrucción divina

El presidente Nelson dijo que la instrucción divina de José comenzó en 1820 en respuesta a sus preguntas con respecto de su condición ante Dios y su confusión en cuanto a qué iglesia debía unirse. 

“En respuesta, el Padre Celestial y Su Hijo Jesucristo se le aparecieron a José en gloria y majestad y le dijeron que no se uniera a ninguna de las iglesias, ‘[prometiendo…] que en algún momento futuro se le daría a conocer la plenitud del evangelio’.

En al menos otras ocho ocasiones —además de la Primera Visión— José vio al Padre o al Hijo, dijo el presidente Nelson, que contó con la ayuda de Brandon Metcalf, del Departamento de Historia de la Iglesia, a fin de recolectar y confirmar los datos para su discurso. Cuatro de estas visiones incluyeron tanto al Padre como al Hijo, mientras que el Salvador se le apareció por sí solo otras cuatro veces.

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Además de estas experiencias extraordinarias con el Padre y el Hijo, la instrucción de José también incluyó a muchos otros seres celestiales, continuó diciendo el presidente Nelson. Entre la Primera Visión en 1820 y la muerte del profeta en 1844, José recibió la visita o vio en visión a “decenas de profetas antiguos y ángeles”.

“Estas visitas le brindaron una educación espiritual como ninguna otra”, dijo el presidente Nelson. “José interactuó personalmente con ‘diversos ángeles’ desde Adán ‘hasta el tiempo actual, todos ellos declarando su dispensación, sus derechos, sus llaves, sus honores, su majestad y gloria, y el poder de su sacerdocio’ (Doctrina y Convenios 128:21)”.

José llegó a comprender que “el conocimiento secular está gravemente limitado en comparación con el conocimiento celestial”, dijo él, añadiendo que “cualquier cosa que a José le faltara en cuanto a oportunidades de educación secular le fue compensada de formas extraordinarias por medio de la instrucción divina de lo alto”.

El ángel Moroni, dijo el presidente Nelson, fue una parte prominente de la instrucción temprana de José, ya que lo visitó al menos 20 veces en la década de 1820. “La cuidadosa tutela de Moroni le infundió a José confianza y educación, a la vez que lo preparaba para comunicaciones futuras con una hueste de seres celestiales”.

Las escrituras

El presidente Nelson dijo que mucho del precioso canon de escrituras de la Iglesia fue revelado por medio del profeta José Smith. “Por medio de él, hemos recibido más páginas de escrituras de las que hemos recibido de cualquier otro profeta”, señaló.

Él tradujo el Libro de Mormón completo de un idioma desconocido al idioma inglés “en aproximadamente 60 —seis-cero— días de trabajo. Esto significa que tradujo a un ritmo asombroso de seis a ocho páginas manuscritas por día”, dijo el presidente Nelson. “Lo hizo sin la ventaja de ninguna tecnología moderna, en un solo borrador, con extraordinariamente pocas apariciones de tachaduras o ediciones”.

El presidente Nelson dijo que ha examinado las páginas sobrevivientes del manuscrito original, que fue escrito por la mano de Oliver Cowdery utilizando una pluma de pavo.

“El Libro de Mormón es evidencia tangible e irrefutable de la designación preordenada de José Smith como el profeta de esta dispensación”, dijo él. “Es otro testamento de Jesucristo. Enseña más acerca del Salvador y Su Expiación infinita que cualquier otro libro. Es el instrumento que el cielo ha puesto en nuestras manos para ayudarnos en nuestro privilegio de participar del prometido recogimiento de Israel”.

Además, continuó diciendo el presidente Nelson, José recibió por revelación todas las 138 secciones de Doctrina y Convenios, con excepción de tres, a menudo mientras enfrentaba una adversidad y persecución extremas. “Esta compilación sagrada de revelaciones del Señor proclama la doctrina, establece la estructura administrativa de la Iglesia, y explica las llaves, la autoridad y el poder del sacerdocio con más detalle que cualquier otro libro de escrituras. Brinda consejo y corrección necesarios y testifica con poder acerca de Jesucristo”.

El presidente Russell M. Nelson habla durante el Seminario de Liderazgo Misional 2020 el 26 de junio de 2020.
El presidente Russell M. Nelson habla durante el Seminario de Liderazgo Misional 2020 el 26 de junio de 2020. Credit: Intellectual Reserve, Inc.

Asimismo, poco después de que la Iglesia se organizara formalmente, a José se le mandó comenzar a trabajar en la Traducción de José Smith de la Biblia. “Él consideraba a esta traducción o revelación como parte de su llamamiento como profeta, vidente y revelador. Su misión era restaurar las ‘muchas cosas claras y preciosas que se han quitado [de la Biblia]’ (1 Nefi 13:28). Sus esfuerzos enriquecieron, aclararon y expandieron cientos de versículos bíblicos”.

La Perla de Gran Precio incluye los libros de Moisés y Abraham, dijo el presidente Nelson. “Estos también se dieron por revelación. Piensen en las verdades sagradas que enseñaron estos dos profetas, quienes también dirigieron dispensaciones, que están disponibles para nosotros solamente por medio de estos libros de escrituras”.

Por medio de José Smith, el Señor sacó a la luz escrituras que “Él sabía que era necesario que Sus discípulos comprendieran”, dijo el presidente Nelson. “Ellas enseñan sobre el eterno plan de felicidad de Dios y la senda de los convenios hacia la gloria eterna”.

Otros mentores celestiales

El presidente John Taylor informó que José “aprendió por medio de la comunicación con los cielos … acerca de los grandes eventos que ocurrirían en los últimos días” y “comprendió las cosas pasadas, las varias dispensaciones, y los designios de esas dispensaciones”, dijo el presidente Nelson.

“El presidente Taylor enseñó además que ‘[José] estaba familiarizado con quienes oficiaron como líderes de esas dispensaciones, y de varios de ellos recibió autoridad, llaves, sacerdocio y poder para llevar a cabo los grandes propósitos del Señor en los últimos días, y que ellos fueron enviados y comisionados especialmente por el Todopoderoso para conferir sobre [José] esas llaves y autoridad’”.

Las entrevistas y visiones recurrentes de José incluyeron instrucción por parte de una multitud de profetas y apóstoles antiguos, dijo él.

“Ustedes también pueden ser y serán guiados por el cielo en su obra a medida que busquen dirección, guía e inspiración de lo alto”.

“Muchas de estas experiencias no están capturadas en las escrituras, pero varios relatos indican que José vio en visión o recibió la visita de aproximadamente 60 ángeles durante el curso de su vida”, dijo el presidente Nelson. “Cada uno vino, según el Señor lo mandó, para cumplir varios propósitos”. Juan el Bautista, así como Pedro, Santiago y Juan, restauraron la autoridad del sacerdocio. Otros, como Moisés, Elías, y Elías el profeta, confirieron llaves del sacerdocio. Moroni entregó las planchas de oro para su traducción y le impartió instrucción e inteligencia a José.

“Aunque sabemos poco sobre los detalles y propósitos de muchas de las otras visitas angelicales, su impacto acumulativo le brindó a José una perspectiva extraordinaria de las dispensaciones pasadas, así como la capacidad de restaurar y renovar cosas claras y preciosas”.

El presidente Nelson dijo que, dos años antes de morir, el profeta José Smith escribió que había “recibido muchas visitas de los ángeles de Dios que le revelaban la majestad y gloria de los eventos que ocurrirían en los últimos días”.

La ayuda del cielo para los líderes de misión

El presidente Nelson les dijo a los líderes de misión que “los ángeles también los rodearán, inspirarán, protegerán y acompañarán”.

Más allá del conocimiento que obtuvo durante sus muchas visitas celestiales, José también “hallaba fortaleza en su íntima relación con quienes estaban del otro lado del velo”, dijo él. “Cuando José fue traicionado repetidas veces por personas cercanas, o acusado falsamente, o apresado injustamente, nunca estuvo solo. Él confiaba en el Señor y en ‘diversos ángeles’ familiares que había llegado a conocer a lo largo de muchos años”.

Del mismo modo, “ustedes nunca estarán solos”, les dijo el presidente Nelson a los líderes. “La experiencia del profeta José también puede ser la suya a medida que busquen y se preparen para recibir la ayuda del cielo. Les prometo que esto es verdad.

“Les dejo mi testimonio del llamamiento divino del profeta José Smith. Él fue preordenado e instruido divinamente a fin de inaugurar la Restauración. Esa restauración continúa desarrollándose en nuestros días”.