La presidenta Jones habla sobre lecciones de mujeres y niños pioneros: ‘Podemos hacer cosas difíciles’

La vida de la trastatarabuela de Joy D. Jones (presidenta general de la Primaria), llamada Helen Adelia Gibson Ellsworth —o “tía Nell”, como era conocida por sus familiares y amigos— comenzó en la ruta pionera. 

Helen nació en la parte trasera de una carreta, 10 días antes de que sus padres llegaran al valle del Lago Salado. Como la mayor de 10 hijos, Helen a menudo cuidaba de la familia cuando su madre —la mayor de 22 hijos— estaba débil de salud. 

“Cuando Helen tenía 15 años, ella se ocupaba del hogar”, dijo la presidenta Jones. “Ella cuidaba de sus hermanos y su querida madre minusválida. Cocinaba sobre el fuego. Cosía ropa a mano. Confeccionaba velas. Tejía.

“Me maravillo, simplemente me maravillo de las cosas que logró. Hoy me doy cuenta de que su ADN está dentro de mí. Yo también puedo hacer cosas difíciles”.

La trastatarabuela de Joy D. Jones (presidenta general de la Primaria), Helen Adelia Gibson Ellsworth, junto a su esposo, Brigham Henry Ellsworth.
La trastatarabuela de Joy D. Jones (presidenta general de la Primaria), Helen Adelia Gibson Ellsworth, junto a su esposo, Brigham Henry Ellsworth. Credit: Cortesía de Joy D. Jones

Sentada frente al Monumento a los Niños Pioneros en el Parque Patrimonial “Este es el lugar” en Salt Lake City, al acercarse el Día de los Pioneros, la presidenta Jones reflexionó sobre el legado de las mujeres y niños pioneros y la forma en que los santos de los últimos días pueden honrar su herencia pionera. 

Las mujeres y niños pioneros

Al leer historias de los primeros santos que cruzaron las llanuras, la presidenta Jones dijo que ha obtenido fortaleza de la hermandad que existía entre las mujeres pioneras —“cómo deben haber compartido sus ideas y aliento unas con otras, cómo deben haberse reído juntas, cómo deben haber llorado en los hombros las unas de las otras”.

Muchas mujeres enfrentaron desafíos difíciles, como enterrar a un hijo en el camino. Pero, al hacerlo, “se alentaron entre sí y estuvieron allí las unas para las otras”, dijo ella. Compartieron lo poco que tenían. Ayudaron a cuidar los hijos las unas de las otras. Vivieron su fe.

“Siento que ese es un gran legado para nosotras como mujeres, mirar hacia atrás y darnos cuenta del amor que compartían esas hermanas”, dijo la presidenta Jones. “Somos más fuertes juntas que por cuenta propia. Nos necesitamos mutuamente. Nos apoyamos unas a otras, nos fortalecemos mutuamente y somos mejores gracias a eso”.

La presidenta general de la Primaria, Joy D. Jones, sonríe antes de una entrevista en el Monumento a los Niños Pioneros en el Parque Patrimonial “Este es el lugar” en Salt Lake City, el lunes, 15 de junio de 2020.
La presidenta general de la Primaria, Joy D. Jones, sonríe antes de una entrevista en el Monumento a los Niños Pioneros en el Parque Patrimonial “Este es el lugar” en Salt Lake City, el lunes, 15 de junio de 2020. Credit: Scott G Winterton, Deseret News

Los niños pioneros también eran fuertes, continuó diciendo. “Qué gran don es para nuestros niños reconocer a estos preciosos pequeños que fueron día tras día siguiendo el ejemplo de sus padres, haciendo lo que se les pedía y manteniendo su fe fuerte en Jesucristo”.

Aunque los desafíos de los niños de la actualidad son diferentes a los que enfrentaron los niños pioneros, “nuestros niños pueden ver a estos niños del pasado y darse cuenta de que fue difícil para ellos. Hicieron cosas difíciles. Y nuestros niños, hoy en día, también hacen cosas difíciles”. 

La presidenta Jones alentó a los padres a enseñar a los hijos acerca de los pioneros de sus familias y cómo actuaron en base a la revelación para guiar su viaje. Los estudios han mostrado que los niños que saben más sobre sus familias son más fuertes y resistentes, dijo ella.

“Se dan cuenta de que son parte de algo más grande que ellos mismos, que pertenecen, que tienen un lugar y un papel importante que desempeñar”, dijo ella.

El presidente Ballard alienta a los santos a ‘recordar las historias de los pioneros’

Al viajar por el mundo, la presidenta Jones ha conocido a muchos niños pioneros modernos “que hacen cosas difíciles”. Aunque estos niños viven en diferentes países y hablan diferentes idiomas, tienen una cosa en común: “Siempre están sonriendo”.

Por ejemplo, “he visto a niños trabajar junto a sus padres y luego llevar sus productos al mercado. Se quedan allí todo el día hasta la noche con sus padres vendiendo los productos”, dijo la presidenta Jones. 

Una y otra vez, ha visto cómo los niños están “tan ansiosos por participar, por servir, por ayudar. … Tienen valor. Tienen fe” —al igual que los primeros niños pioneros.

Honrar la herencia pionera

Mientras estaba frente a la lápida de su trastatarabuela Miriam Angeline Works Young en Mendon, Nueva York, el verano pasado, la presidenta Jones dijo que sintió una fuerte conexión con sus antepasados. 

“Sus vidas fueron significativas. Sus vidas importaron. Sentí una profunda y tierna gratitud. Fue un momento poderoso”, dijo ella. “Sentí la delgadez del velo y me di cuenta de que todos somos parte de esta misma y única obra colectiva de ambos lados del velo”.

El Día de los Pioneros es una oportunidad de “hacer una pausa” y reflexionar sobre “el privilegio de ser parte de una familia”, dijo la presidenta Jones. “Estamos muy ocupados con el presente y siempre estamos mirando hacia el futuro, pero, a veces, nos olvidamos de mirar hacia atrás. A veces, olvidamos recordar”.

El presidente M. Russell Ballard, presidente en funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles, ofreció un consejo similar. Ya que muchas de las celebraciones tradicionales en Salt Lake City y otros lugares se cancelaron este año debido al COVID-19, el Día de los Pioneros este año ofrece una oportunidad de encontrar un momento tranquilo y reflexionar, dijo él.

“Lo más importante que las personas necesitan de vez en cuando es simplemente ‘[quedarse] tranquilos, y [saber] que yo soy Dios (Salmo 46:10)’. Es en la quietud que uno puede reflexionar sobre quién es, cuál es su propósito, y también hallar tiempo para poder leer y estudiar las historias de sus propios antepasados”.

Además de recordar y compartir historias, los santos de los últimos días pueden honrar a los pioneros al vivir los principios que ellos ejemplificaron, dijo la presidenta Jones.

El presidente M. Russell Ballard, presidente en funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (a la izquierda), y la hermana Joy D. Jones, presidenta general de la Primaria, ingresan al Monumento a los Niños Pioneros del Parque Patrimonial “Este es el lugar” en Salt Lake City, el lunes, 15 de junio de 2020.
El presidente M. Russell Ballard, presidente en funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (a la izquierda), y la hermana Joy D. Jones, presidenta general de la Primaria, ingresan al Monumento a los Niños Pioneros del Parque Patrimonial “Este es el lugar” en Salt Lake City, el lunes, 15 de junio de 2020. Credit: Scott G Winterton, Deseret News

“Como padres, abuelos, tías y tíos, podemos vivir con las características que tanto honramos y respetamos de nuestros primeros santos —valor y fe, amor, resistencia y esa fortaleza que emanaban todos los días de sus vidas”, dijo ella. “Al vivir con esas características, las compartimos con nuestros niños”.

Al servir a los demás, el espíritu pionero se vuelve personal, dijo el élder Ulisses Soares, del Cuórum de los Doce Apóstoles. 

“Creo que esa es la mejor manera de honrar la herencia pionera: sirviéndonos unos a otros, sirviendo en nuestra comunidad, siendo buenos vecinos, ayudando a los demás a sentir el mismo gozo que nosotros sentimos, aun cuando no compartan nuestras creencias. Podemos ayudarlos y bendecirlos por medio de nuestro ejemplo personal y nuestro amor”, dijo el élder Soares.

Otra forma de honrar a los primeros pioneros es aprender de sus experiencias cómo “Escucharlo”, dijo él. “Ellos escucharon la voz del Señor y la siguieron. Y nosotros podemos escuchar la voz del Señor en nuestra época, tal como lo ha estado enseñando a toda la Iglesia el presidente Russell M. Nelson. …

“Al hacerlo, creo que realmente podemos disfrutar de los milagros que experimentaron los primeros pioneros cuando estaban cruzando las llanuras e intentando encontrar su lugar en el mundo. Hay muchos milagros en sus historias, muchas cosas que ocurrieron y que podemos aplicar en nuestra vida hoy en día”.

Los pioneros de la actualidad, dijo la presidenta Jones, están “dando oído a la palabra del Señor” y avanzando con fe a medida que reciben revelación. “Estamos haciendo lo mismo que hicieron los primeros pioneros. Cada uno está experimentando su propio trayecto. Estamos atravesando nuestro propio camino. Estamos avanzando con fe en Jesucristo al igual que ellos”.