Cómo el presidente Ballard aprendió a #Eschucharlo como joven misionero

A lo largo de su vida, el presidente M. Russell Ballard, presidente en funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles, ha procurado escuchar y entender la voz del Señor. En un nuevo video, como parte de la serie de video #Escúchalo de la Iglesia, el presidente Ballard detalla un momento definitorio de su vida cuando era un joven misionero en Inglaterra.

“Considero ese momento como una de las primeras veces que me sentí muy, muy cerca del cielo”, escribió en una publicación de Facebook el 19 de julio junto con el nuevo video.

Cuando caminaba junto al río Trent en Nottingham, Inglaterra, como un misionero con 20 años, él quería la guía y confirmación del Señor de que estaba haciendo lo que el Señor quería que hiciera.

“No escuché una voz ni vi ángeles, pero recibí un impacto en mi pecho, dentro de mi corazón, que nunca se ha apartado de mí”, escribió en una publicación de blog del 17 de julio. “Aprendí una lección de esa experiencia: la mayoría de lo que escuchamos que proviene del cielo, lo sentimos fundamentalmente en el corazón. … He aprendido que debemos permanecer tranquilos para escuchar la voz del Señor”.

La tecnología puede ser una bendición y una distracción. “Me he dado cuenta de que no puedo conectarme con el cielo cuando me hallo en desorden”, escribió el presidente Ballard. “Es necesario que encuentren esos momentos de quietud en sus vidas, en los que puedan contemplar las cosas del Espíritu”.

El conocimiento espiritual profundo puede llegar al leer y escuchar el evangelio enseñado por aquellos que son testigos del Señor, Jesucristo, prosiguió. “Al escuchar sus palabras, he sentido cosas que han marcado una gran diferencia en mi conversión espiritual”.

Cuando visita con misioneros en todo el mundo, el presidente Ballard les recuerda que “la conversión, la reactivación e incluso el permanecer activos en la Iglesia de Jesucristo siempre comienzan con lo que las personas sienten más que con lo que saben”.

En la actualidad, 71 años después de su experiencia impactante como un joven misionero, el presidente Ballard dijo: “Puedo testificar osadamente, que es un privilegio para nosotros el poder “escucharlo” en nuestro mundo moderno”.