Lo que esta miembro de la mesa directiva general de la Sociedad de Socorro está aprendiendo sobre las verdades del sacerdocio ocultas a plena vista

Nota del editor: Esta narración es parte de una serie de Church News titulada “Mujeres del convenio”, en la que las mujeres de la Iglesia hablan de sus experiencias personales con el poder del sacerdocio y comparten lo que han aprendido al seguir el consejo del presidente Russell M. Nelson de “trabajar con el Espíritu para comprender el poder de Dios, o sea, el poder del sacerdocio” (“Tesoros espirituales”, conferencia general de octubre de 2019).

Hace varios años, mientras caminaba por Broadway en la ciudad de Nueva York con mi hijo de 4 años, vimos un camión de reparto con el logo de su compañía estacionado en la calle. Mientras esperábamos a que cambiara la luz del semáforo para poder seguir andando, mi hijo señaló la escritura del camión y dijo: “¡Mamá, mira la flecha!”.

Lori Draper, miembro de la mesa directiva general de la Sociedad de Socorro.
Lori Draper, miembro de la mesa directiva general de la Sociedad de Socorro. Credit: Intellectual Reserve, Inc.

Miré hacia donde estaba señalando y no vi una flecha, sino que vi las letras del logo de la compañía. Con toda mi sabiduría maternal, comencé a explicarle que ese era un camión que entregaba paquetes como un camión de correo. Ante mi explicación, él respondió: “Lo sé, mamá, ¡pero mira la flecha!”. 

Sintiendo la necesidad de corregirlo, le expliqué con más detalle que lo que él estaba viendo eran las letras que componían el nombre de la compañía, “F-E-D E-X”. 

Un poco exasperado conmigo, de nuevo señaló “la flecha”, ante lo cual yo deletreé de nuevo las letras del camión. No podía entender por qué estaba tan enfocado en algo que simplemente no estaba allí. Luego, con una enorme paciencia para alguien tan joven, dijo: “Mamá, mira entre la ‘E’ y la ‘x’. Hay una flecha blanca allí”. 

Con esas instrucciones esclarecedoras, miré y, para mi completo y total asombro, ¡la vi! Allí, en el espacio en blanco entre la “E” y la “x” de colores brillantes, había una clara flecha blanca, tal como él la había descrito. Había visto cientos de camiones como ese y, hasta ese momento, nunca había visto la flecha blanca, oculta claramente a plena vista. Pero, ahora que la había visto y sabía que estaba allí, no podía dejar de verla. 

Aun hoy, años después, cuando veo un camión con ese logo, veo la flecha escondida entre las letras.

A lo largo de los años, he pensado mucho acerca de esta experiencia y me he maravillado por las muchas cosas que me he perdido debido a que no estaba prestando atención o por estar enfocada en lo obvio en lugar de detenerme a buscar las cosas que podrían requerir más paciencia y observación.

Lori Draper con su hijo Isaac.
Lori Draper con su hijo Isaac. Credit: Cortesía de Lori Draper

Durante la mayoría de mi vida he visto al sacerdocio simplemente como los oficios que se ocupan dentro del Sacerdocio Aarónico y de Melquisedec, al igual que las letras del camión de reparto. Sin embargo, el presidente Russell M. Nelson ha alentado a las mujeres a “[estudiar] con espíritu de oración todas las verdades que puedan encontrar sobre el poder del sacerdocio”, prometiendo que “conforme aumente su comprensión y ejerzan fe en el Señor y en el poder de Su sacerdocio, aumentará su capacidad para recurrir a ese tesoro espiritual que el Señor ha puesto a su alcance”. 

A medida que he leído y buscado, estudiado y meditado, he sentido que el Espíritu me enseñaba con mayor claridad a ver y comprender verdades que siempre han estado allí, pero que yo no veía, debido a que, como la flecha del camión, estaban ocultas a plena vista. 

He llegado a comprender que el sacerdocio —la autoridad y poder de Dios— abarca mucho más que simplemente los oficios del sacerdocio, aunque ciertamente los incluye. No lo reconocía cuando servía como misionera de tiempo completo, pero ahora me doy cuenta de que, en ese llamamiento, actuaba con autoridad del sacerdocio. Lo mismo es cierto con respecto a cada llamamiento que he aceptado en la Iglesia. Con cada llamamiento, recibí autoridad del sacerdocio cuando se me apartó para servir por medio de alguien que poseía llaves del sacerdocio. También veo con una mayor comprensión cómo mi servicio en el templo me ha bendecido con “acceso directo al poder de Dios”, y veo cómo he sido bendecida con poder del sacerdocio cuando he suplicado por el consuelo y la guía del Señor en mi vida.

Isaac Draper frente al ángel Moroni en la ciudad de Nueva York, de visita con su madre.
Isaac Draper frente al ángel Moroni en la ciudad de Nueva York, de visita con su madre. Credit: Cortesía de Lori Draper

En este discurso, “Tesoros espirituales”, el presidente Nelson enseñó que “el Espíritu Santo será su tutor personal a medida que procuren comprender lo que el Señor quiere que sepan y hagan”. Tal como mi hijo me ayudó a ver esa flecha que estaba oculta de mi vista hace tantos años, con la guía del Espíritu Santo, ahora estoy aprendiendo a reconocer tesoros espirituales a la vez que aumenta mi comprensión del poder del sacerdocio como el don de poder que Dios siempre ha querido que tenga en mi vida.