BYU continúa con su plan estratégico —que incluye un aumento de 3.000 matrículas— a pesar del COVID-19

A pesar de su cierre temporal del 12 de marzo debido a la pandemia global del COVID-19 y los continuos ajustes preventivos desde entonces, la Universidad de Brigham Young continúa con su plan estratégico de cinco años y tres partes, que incluye el aumento de 3.000 matrículas.

Eso dijo Kevin J Worthen, presidente de BYU, en su mensaje anual de la Conferencia Universitaria el lunes, 24 de agosto —transmitido en línea desde el Marriott Center, debido a esas continuas precauciones, en lugar de una reunión presencial en las instalaciones para 19.000 personas. El élder Quentin L. Cook, del Cuórum de los Doce Apóstoles, pronunció el discurso de apertura.

Los esfuerzos en BYU deben estar impulsados por un ‘enfoque láser’ para ayudar a edificar la fe, dijo el élder Cook

Las observaciones del presidente Worthen incluyeron la mención de la pandemia y sus impactos en BYU y destacaron los logros de la universidad y de los estudiantes en los dos períodos a los que él refirió como AC y DC —»Antes» y «Después» del COVID-19.

Sin embargo, advirtió en contra de poner demasiado énfasis en la división antes/después, lo que podría hacer que algunos ignoren erróneamente el presente, esperando que desaparezca rápidamente, o que ignoren el pasado, esperando que nunca regrese.

“Creo que, si nos comprometemos, procesamos y recordamos plenamente las experiencias de este mundo pandémico actual, podemos unir el pasado y el presente para hacer un futuro mejor. Espero que no solo sobrevivamos a esta experiencia inusual, sino que nos apoyemos en ella de una manera que reconfirme los componentes esenciales de nuestros objetivos básicos anteriores y también acelere nuestro progreso hacia ellos”, dijo él.

“Es cierto que es una aspiración muy ambiciosa, audaz y, algunos dirían, poco realista. Pero creo que estamos mejor posicionados que cualquier otra universidad para hacer esto, que fuimos hechos para esto”.

El presidente de BYU, Kevin J. Worthen, habla al profesorado y al personal de BYU durante la Conferencia de la Universidad anual el 24 de agosto de 2020.
El presidente de BYU, Kevin J. Worthen, habla al profesorado y al personal de BYU durante la Conferencia de la Universidad anual el 24 de agosto de 2020. Credit: Jaren Wilkey, BYU

El aumento de las matrículas en la universidad de 33.511 estudiantes es uno de los aspectos de los continuos elementos del plan estratégico desarrollado por el Consejo del presidente, dijo él, agregando que será un enfoque continuo en los próximos años, “a pesar de la pandemia”.

El plan incluye tres objetivos principales, alineados con la declaración de la misión de la universidad y los “Objetivos de una educación en BYU”. La declaración de la misión de la universidad es “…ayudar a los individuos en su búsqueda por la perfección y la vida eterna. Esa ayuda debería proporcionar un periodo de aprendizaje intensivo en un ambiente estimulante donde un compromiso a la excelencia se exige y la plena realización del potencial humano se persigue”.

Los tres objetivos del plan son: asegurar el alineamiento con la misión de la universidad, mejorar la experiencia educativa de los estudiantes y aumentar las matrículas, haciendo que la educación mejorada y alineada con la misión de BYU esté disponible a más estudiantes.

El presidente Worthen dijo que BYU ya ha comenzado el aumento de admisiones a un ritmo más alto que las proyecciones iniciales —en parte debido a la entrada anticipada de muchos misioneros de tiempo completo cuya permanencia en el servicio fue interrumpida o alterada por la pandemia.

La universidad está programada para comenzar su semestre de otoño, ofreciendo clases híbridas —parcialmente en el salón de clase y parcialmente en línea, dijo él, agregando un compromiso de hacer ajustes cuando sea necesario.

El presidente de BYU, Kevin J. Worthen, habla al profesorado y al personal de BYU durante la Conferencia de la Universidad anual el 24 de agosto de 2020.
El presidente de BYU, Kevin J. Worthen, habla al profesorado y al personal de BYU durante la Conferencia de la Universidad anual el 24 de agosto de 2020. Credit: Jaren Wilkey, BYU

“Debo reconocer que por más duro que trabajemos, NO saldrá todo según lo planeado. Tendremos que adaptarnos. Es posible que tengamos que volver repentinamente a la enseñanza a distancia, y tal vez a principios del semestre”, dijo el presidente de BYU.

“Pero continuaremos enfocándonos en lo esencial descrito en nuestra declaración de la misión, confiando que estamos poniendo los cimientos de una gran obra y que si actuamos con rectitud aún cuando se actúe sobre nosotros, con la ayuda de Dios, tendremos éxito porque esto es parte de Su obra, la cual no fallará”.