Cómo BYU-Pathway Worldwide se está convirtiendo en una de las oportunidades educativas más valiosas para misioneros retornados

Cuando Isidora Oyanedel se enteró en marzo de que regresaría a su casa en Chile de su misión en Brasil antes de lo planeado debido al COVID-19, no estaba segura de qué hacer a continuación. 

No había planeado con tanta anticipación lo que haría cuando llegara a casa. ¿Debería inscribirse en la universidad? ¿Estaría funcionando la universidad con los cambios provocados por la pandemia? ¿Sería capaz de mantener los buenos hábitos y las habilidades lingüísticas que había aprendido y practicado en su misión?

“Estaba preocupada”, dijo. “No quería esperar demasiado y no hacer nada en casa”.

Después de compartir sus preocupaciones con una amistad que estaba estudiando en BYU-Idaho, a Oyanedel se le recordó que todavía tenía un día para inscribirse al programa PathwayConnect de BYU-Pathway Worldwide. 

“Sabía de BYU-Pathway desde antes de mi misión. Tengo muchos amigos que lo han hecho”, dijo Oyanedel. “Y, en mi misión, había recibido una carta sobre las becas y las posibilidades para misioneros retornados”.

El domingo, 19 de abril, Oyanedel se conectó en línea, tomó el examen de idioma inglés requerido (lo aprobó) y envió su solicitud. El nuevo semestre empezó al día siguiente, el 20 de abril. 

BYU-Pathway Worldwide ofrece cursos enteramente en línea para estudiantes en todo el mundo.
BYU-Pathway Worldwide ofrece cursos enteramente en línea para estudiantes en todo el mundo. Credit: BYU-Pathway Worldwide

“Recibí un correo electrónico ese mismo día que decía que podía empezar”, dijo. “Estaba un poco perdida. No sabía que iba a suceder tan rápido”. 

Después de perderse el primer día, Oyanedel dijo que pasó la primera semana poniéndose al día. Aunque al principio se sintió atrasada, el programa demostró tener una estructura conocida, y estaba feliz de empezar algo nuevo. 

“Creo que fue muy útil”, dijo acerca de su primer semestre en el programa PathwayConnect. “El aprendizaje fue realmente progresivo y todo lo que sucedía a mi alrededor parecía relacionarse con lo que estaba aprendiendo en mis clases de Pathway. Mi estudio de las escrituras, mis oraciones y cada situación estaban relacionados con mi aprendizaje. Creo que hice un gran progreso en mí misma”. 

La experiencia de Oyanedel representa la de muchos misioneros retornados que han recurrido a BYU-Pathway para continuar su progreso personal y su educación —en especial, desde el comienzo de la pandemia de COVID-19. 

Oportunidades cada vez mayores para todos 

Con un proceso sencillo de inscripción, descuentos en la matrícula para misioneros retornados y un programa completamente en línea, PathwayConnect es una opción atractiva para los futuros estudiantes de todo el mundo. 

Aproximadamente un 10% de los misioneros que regresaron a casa entre agosto de 2018 y julio de 2019 se inscribieron en el programa de PathwayConnect dentro del año de regresar, y BYU-Pathway Worldwide está demostrando ser una experiencia cada vez más valiosa para aquellos que regresan a casa después de su tiempo de servicio en la Iglesia. Además, las primeras estimaciones para 2020 muestran que esos porcentajes continuarán en ascenso.

BYU-Pathway Worldwide estimó que, para cuando la cohorte actual de misioneros haya estado en casa durante cinco años, casi una cuarta parte de ellos se habrán inscrito en PathwayConnect.

Brian Ashton, vicepresidente de operaciones de campo de BYU-Pathway Worldwide, explicó que esto es importante porque BYU-Pathway Worldwide —en conjunto con Seminarios e Institutos de Religión— está desempeñando un papel significativo al mantener a los misioneros retornados involucrados activamente en los estudios del evangelio y progresando espiritualmente luego de sus misiones.

Mapa de la inscripción de misioneros retornados en BYU-Pathway Worldwide por área de la Iglesia.
Mapa de la inscripción de misioneros retornados en BYU-Pathway Worldwide por área de la Iglesia. Credit: Mary Archbold, Deseret News

En todo el mundo, el programa ha experimentado un aumento promedio del 45% en la inscripción de misioneros retornados cada año durante los últimos dos años, y los administradores del programa proyectan que ese número continuará aumentando a medida que más misioneros regresen a casa en medio de las circunstancias cambiantes de los campus universitarios tradicionales. 

Aunque BYU-Pathway Worldwide comenzó a pre-aprobar a todos los misioneros retornados —independientemente de la duración de su servicio— para que se inscribieran en el programa de PathwayConnect hace más de un año, no fue hasta que inició la pandemia que comenzaron a ofrecer un incentivo adicional para los misioneros que regresaban. 

Desde abril de este año, BYU-Pathway Worldwide ha aplicado un descuento automático de matrícula del 25% o una especie de “beca” para todos los misioneros retornados que se inscriban en PathwayConnect. 

Como explicó J.D. Griffith, vicepresidente de administración de BYU-Pathway Worldwide, el descuento se aplica automáticamente según los registros de membresía de la Iglesia del estudiante. Si tienen una fecha de inicio de una misión en sus registros dentro de los últimos cinco años, el 25% de descuento se aplica tan pronto como se inscriben al programa. 

“Muchos misioneros han regresado a casa antes de tiempo o han experimentado otros retrasos o problemas con sus planes durante esta pandemia”, dijo Griffith. “Y sentimos que tener esta oportunidad les daría más esperanza y más opciones para volver a la educación en un ambiente seguro y amigable durante esta época”.

Un gráfico de los beneficios en la matrícula de BYU-Pathway Worldwide para los misioneros retornados.
Un gráfico de los beneficios en la matrícula de BYU-Pathway Worldwide para los misioneros retornados. Credit: Mary Archbold, Deseret News

El programa PathwayConnect —un programa de tres semestres enfocado en ayudar a los estudiantes a adaptarse al entorno universitario y brindarles las herramientas necesarias para desarrollarse mientras continúan su educación superior— es perfecto para los misioneros que están regresando a medida que realizan la transición de la vida misional a la universidad y la vida cotidiana en casa, explicó Griffith.

El primer semestre se enfoca en enseñar habilidades para la vida, como hacer un presupuesto y establecer metas —una continuación natural de las habilidades y hábitos enseñados en la misión. El segundo semestre enseña habilidades profesionales, tales como el armado de un currículum, la perspectiva laboral y las habilidades de presentación. El tercer y último semestre tiene como fin preparar a los estudiantes para perseguir y alcanzar sus objetivos universitarios y de grado a largo plazo. 

“Es una transición muy fluida”, dijo Griffith. El programa está diseñado para adaptarse a aquellos que nunca han tenido una experiencia universitaria tanto como a aquellos que la han puesto en pausa por una cantidad importante de tiempo para servir una misión o por cualquier otro motivo. 

Y durante una época en la que las universidades más tradicionales luchan por adaptarse a las clases y reuniones en línea, BYU-Pathway Worldwide ha demostrado su bien establecida funcionalidad. 

“Creo que BYU-Pathway Worldwide fue divinamente creado para funcionar en este entorno pandémico”, dijo Griffith. “Y eso ayuda a estos misioneros que regresan a casa y se preguntan si pueden o no ir a un campus. Y si van a estar en sus casas de todas formas, ¿por qué no inscribirse en un programa establecido para eso?”. 

Un impacto duradero

Para Nelson Muchonji, un estudiante de PathwayConnect de Kenia que regresó de su misión en enero, BYU-Pathway Worldwide le ofreció la solución perfecta para su dilema educativo. 

Antes de partir para su misión en 2017, Muchonji estaba estudiando con un programa en línea en Kenia, pero, poco antes de irse a la misión, el programa fue discontinuado. 

Un gráfico de los aumentos en la inscripción de misioneros retornados para BYU-Pathway Worldwide en los últimos 2 años.
Un gráfico de los aumentos en la inscripción de misioneros retornados para BYU-Pathway Worldwide en los últimos 2 años. Credit: Mary Archbold, Deseret News

Cuando partió para su misión, Muchonji decidió que, luego de su misión, buscaría una experiencia presencial. Sin embargo, al regresar a casa, Muchonji se dio cuenta de que necesitaría algo para mantenerse ocupado mientras buscaba opciones universitarias. Habiendo escuchado mucho sobre BYU-Pathway Worldwide por parte de su presidente de misión y otras personas en el campo misional, decidió inscribirse al programa PathwayConnect. Cuando el COVID-19 atacó unos meses después, Muchonji supo que había tomado la decisión correcta. 

“Estoy agradecido porque en febrero fui admitido en BYU-Idaho”, dijo, y eso le da algo que esperar. Pero, por ahora, dijo, “continuaré con Pathway porque estoy disfrutando la experiencia. Me encantan las reuniones; son mi parte favorita. Los jueves se conversa mucho cuando hablamos de la vida, el evangelio y las experiencias laborales”.

Prosiguió: “Realmente estoy aprendiendo mucho. Estar en BYU-Pathway ha sido como un momento para recordarme algunas de las cosas que había olvidado. … Ha tenido un gran impacto en mi vida, y estoy realmente agradecido por ello. Es un programa diseñado por el Señor”.

Después de completar PathwayConnect luego de su misión, Carla Viteri Fraser, una estudiante de Argentina, decidió convertirse en misionera de PathwayConnect con su esposo.

“Fue muy difícil para mí dejar de ser misionera, así que el hecho de que pude seguir sirviendo de alguna manera con algo que me había dado tanto espiritualmente fue maravilloso. Solo quería seguir experimentándolo más”, dijo. “Quería ayudar a las personas a sentir lo que yo sentí; por agradecimiento, supongo”.

Liderar cursos de PathwayConnect también ha ayudado a Fraser y su esposo a acercarse más mientras trabajan en su propia educación y metas espirituales, dijo ella. 

Es un programa que bendice a todos los que participan en él, dijo ella, señalando cómo ha visto a su hermano y a otros conocidos beneficiarse de él. 

Una madre y estudiante de BYU-Pathway estudia con sus hijos.
Una madre y estudiante de BYU-Pathway estudia con sus hijos. Credit: Michael Lewis, BYU Pathway

“No es caro y eso es un gran beneficio”, dijo. “Mi hermano tiene tres niños y trabaja mucho, pero el programa es muy flexible. Puedes estudiar cuando deseas hacerlo. Independientemente de las circunstancias”.

BYU-Pathway Worldwide ofrece el tipo de entorno que un misionero retornado necesita para crecer después de haber llegado a casa, dijo Kurtis Leota, un misionero recientemente retornado y estudiante de Pathway de California.  

“Si estás buscando un nuevo comienzo, Pathway es una excelente manera de comenzar”, dijo él. “Para aquellos que quizá no se sientan tan fuertes, es algo que fortalece el testimonio. Ofrece la mejor combinación de estudio porque es académico y espiritual. Ese es el tipo de entorno que necesitas. Entonces, ¿por qué no querrías aprovechar una oportunidad como esa?”.