Christine Ivory: La importancia de la maternidad

Nota del editor: Esta narración es parte de una serie de Church News titulada “Mujeres del convenio”, en la que las mujeres de la Iglesia hablan de sus experiencias personales con el poder del sacerdocio y comparten lo que han aprendido al seguir el consejo del presidente Russell M. Nelson de “trabajar con el Espíritu para comprender el poder de Dios, o sea, el poder del sacerdocio” (“Tesoros espirituales”, conferencia general de octubre de 2019).

Maternidad. Esta es la palabra en la que pienso cuando se me pide que responda a una experiencia personal con el sacerdocio. Ambas palabras, sacerdocio y maternidad, evocan diversas emociones entre las mujeres de la Iglesia.

¿Cuál es la conexión que existe entre la maternidad y el sacerdocio —las dos mayores manifestaciones del poder de Dios en la tierra? Ninguna discusión sobre el sacerdocio es completa a menos que incluya, con igual peso, una reverencia y dedicación a la posición de la mujer y el don de nutrir y crear vida.

Christine C. Ivory, miembro de la mesa directiva general de la Primaria.
Christine C. Ivory, miembro de la mesa directiva general de la Primaria. Credit: Intellectual Reserve, Inc.

Estos dos poderes, el sacerdocio y la maternidad, conforman todo el poder de Dios en la tierra. Uno sin el otro pierde más de la mitad de su fuerza porque la unión completa es más que la suma de las partes. La presidenta Joy Jones declaró en su discurso de la conferencia general de abril de 2020: “Hermanos y hermanas, todos buscamos el poder de Dios en nuestra vida. Hay una hermosa unidad entre las mujeres y los hombres para lograr realizar la obra de Dios hoy en día”.

Valorar la maternidad eleva el estatus y la educación de un niño. Una vez que se coloca al niño en el centro de una relación amorosa y se le da prioridad, hombres y mujeres pueden resolver los detalles de su vida familiar.

Seguir las normas mundanas puede llevarnos a un lugar de gran insatisfacción. ¿Es posible que la larga historia de dominación masculina en el mundo haya llevado a muchos a confundir el equilibrio entre el papel del sacerdocio y el significado de la maternidad y la importancia de los hijos? Incluso como miembros de la iglesia, es fácil perder la esencia de la conexión entre los hombres y las mujeres, que, a su vez, nos deja con relaciones desequilibradas. Si podemos permanecer más fieles a las enseñanzas de nuestras escrituras, aferrarnos al núcleo espiritual de nuestras relaciones y apoyarnos y amarnos unos a otros, será posible encontrarnos como socios y padres, capaces de edificar el todo para completar el círculo del nuevo y sempiterno convenio.

La maternidad es inclusiva. Nos llega a todos directamente a través de nuestro propio matrimonio e hijos o directamente a través de nuestra defensa y apoyo a las madres, los niños, las familias, los maestros, los cuidadores, los voluntarios y todos aquellos que participan en levantar y edificar el mundo en el que vivimos. Poner una alta prioridad a los niños y las familias, proteger el espacio de la infancia y valorar a los que cuidan, proporciona a un niño la oportunidad de crecer y encamina a la sociedad hacia el progreso.

He sido bendecida con una madre y un padre extraordinarios y vengo de un legado de mujeres consideradas y justas. Mi propia madre con frecuencia me contaba historias de su madre y sus abuelas. La naturaleza resistente de las mujeres Petersen de mi familia es legendaria.

Christine Ivory y su esposo Clark Ivory en Brasov, Rumania.
Christine Ivory y su esposo Clark Ivory en Brasov, Rumania. Credit: Cortesía de Christine Ivory

Mi madre demostró lo que se esperaba y enfatizó cuánto trabajo implica el proceso de mantener unido un matrimonio, ayudar a los niños a ser fuertes y aprender a aferrarse a las creencias. Mis tías, amigos, padre y tíos también fueron ejemplos profundos para mí y me ayudaron a ver las complejidades y las bondades de la vida. Todos aquellos que valoran la maternidad crean un lugar seguro en el que un niño, un individuo, un colega, puede prosperar.

El presidente Nelson nos ha dicho que las mujeres que guardan sus convenios tienen el poder del sacerdocio en sus hogares: “Si han sido investidas, pero actualmente no están casadas con un hombre que posea el sacerdocio y alguien les dice: ‘Lamento que no tenga el sacerdocio en su hogar’, por favor, comprendan que esa declaración es incorrecta. Es posible que en su hogar no haya un poseedor del sacerdocio, pero ustedes han recibido y han hecho convenios sagrados con Dios en Su templo. De esos convenios fluye sobre ustedes una investidura del poder del sacerdocio de Él” (“Tesoros espirituales”, conferencia general de octubre de 2019).

El hacer y guardar convenios sagrados nos protege, nos sostiene y nos dirige. Por medio de nuestros convenios del sacerdocio, las mujeres y los hombres encuentran acceso al poder de Dios, el poder del sacerdocio. El don del Espíritu Santo guía nuestras vidas, dejando los cielos “abiertos de igual manera para las mujeres que han sido investidas con el poder de Dios que procede de sus convenios del sacerdocio como para los hombres que son poseedores de dicho sacerdocio. … Toda mujer y todo hombre que hace convenios con Dios y los guarda, y que participa dignamente en las ordenanzas del sacerdocio, tiene acceso directo al poder de Dios” (“Tesoros espirituales”, conferencia general de octubre de 2019).

Christine y Clark Ivory, centro, con sus amigos los Covali y los Price en Moldavia.
Christine y Clark Ivory, centro, con sus amigos los Covali y los Price en Moldavia. Credit: Cortesía de Christine Ivory

La maternidad y el sacerdocio son expresiones del poder de Dios en esta tierra y se unen mediante el convenio del matrimonio eterno. La unión de un hombre y una mujer forma un todo poderoso que es esencial para sostener la vida física y espiritual. Valorar y comprender el poder de la maternidad amplía la definición del sacerdocio, eleva a los niños y trae equilibrio a nuestras relaciones.

Estoy agradecida por el desafío del presidente Nelson de estudiar las escrituras y ampliar mi propia perspectiva sobre el poder del sacerdocio. Sé que el Señor guía y dirige esta iglesia y estoy muy agradecida por mi membresía. Ruego que conforme sigamos viniendo a Cristo, estaremos abiertos a la comprensión y al progreso continuo. Amo a mi Salvador Jesucristo.