Presidencia general de las Mujeres Jóvenes: ‘¿Qué implica un nombre?’

Hace un año, en la conferencia general de octubre de 2019, la presidenta general de las Mujeres Jóvenes, Bonnie H. Cordon, anunció cuatro ajustes emocionantes en el programa de las Mujeres Jóvenes.  

  1. Una revisión inspirada del lema de las Mujeres Jóvenes
  2. Ajustes en la estructura de las clases de las Mujeres Jóvenes
  3. El nombre unificador de “Mujeres Jóvenes” dado a todas las clases (los nombres Laureles, Damitas y Abejitas se discontinuaron)
  4. El fortalecimiento y una definición más clara del papel y del propósito de las presidencias de clase

En los 12 meses que pasaron desde que se anunciaron estos ajustes, hemos sido testigos del poder e increíble Espíritu que han sido una fuerza para bien en la vida de nuestras mujeres jóvenes. Cada ajuste tiene una función única y vital en el progreso espiritual de cada una de nuestras preciadas jóvenes.

Referirnos a todas las mujeres jóvenes con un nombre unificador aumentará la unidad y afirmará la identidad divina. No fue fácil discontinuar los nombres de Laureles, Damitas y Abejitas. Este cambio llegó con una dirección clara luego de un largo esfuerzo. Nuestro nombre debe reflejar nuestra verdadera identidad en cada idioma. Como presidencia general de las Mujeres Jóvenes, procuramos los mejores consejos de muchas personas y meditamos y oramos respecto de los nuevos nombres de las clases durante largo tiempo. 

A medida que buscábamos la guía del Señor, una dirección clara y sencilla llegó a nuestros corazones y mentes. Se nos inspiró a simplificar y ayudar a nuestras queridas hermanas a centrarse en el poder de la pertinencia. El nombre de “Mujeres Jóvenes” tiene un efecto unificador en cada clase, y su identidad está clara. Estas dulces hermanas no son Laureles, Damitas ni Abejitas. Son Mujeres Jóvenes e hijas de Dios. Por lo general, no será necesario añadir un número al final del nombre de una clase. Nuestros jóvenes no suelen decir que son miembros de la clase de la Escuela Dominical para jóvenes de 14 a 15 años, simplemente asisten a la Escuela Dominical. Del mismo modo, esperamos que nuestras mujeres jóvenes y sus líderes adultos puedan referirse a las clases de las Mujeres Jóvenes sin sentir siempre la necesidad de añadirles un número.

Cortlin Talbot sostiene el nuevo lema de las Mujeres Jóvenes, el cual decoró con pensamientos e imágenes.
Cortlin Talbot sostiene el nuevo lema de las Mujeres Jóvenes, el cual decoró con pensamientos e imágenes. Credit: Amy Wright

Este cambio ha sido difícil para algunas personas, pero tenemos gran esperanza en que la identidad no se hallará en los nombres de las clases, sino en las palabras del lema de las Mujeres Jóvenes. Son “hijas amadas”, “discípulas de Jesucristo” y “testigos de Dios”.

Nos encantan todos los verbos de acción que se encuentran en el nuevo lema de las Mujeres Jóvenes y la forma en que confirman la identidad. Una mujer joven se esfuerza, busca, actúa, ministra, es testigo, valora, fortalece, hace, guarda y recibe. Está comprometida con sus convenios sagrados. Ella “[dirige sus] preguntas directamente a su Padre Celestial en oración. [Aprende por sí misma] cómo recibir revelación. Y nada marcará una diferencia más grande en su vida que eso” (El presidente Russell M. Nelson, Devocional mundial de 2018). 

¿Acaso realmente importa cambiar el nombre de una clase? Testificamos que un nombre sí es importante.

El Padre Celestial ama a todas Sus hijas jóvenes en todo el mundo, y Él las ve como mujeres jóvenes que ejercen fe en Jesucristo. Conforme pase el tiempo, seguirán siendo mujeres de Dios que sabrán cómo servir, liderar, amar y ministrar en el santo nombre de Cristo.

El rey Benjamín enseñó lo siguiente a un pueblo justo: “Ahora pues, a causa del convenio que habéis hecho, seréis llamados progenie de Cristo, hijos e hijas de él, porque he aquí, hoy él os ha engendrado espiritualmente; pues decís que vuestros corazones han cambiado por medio de la fe en su nombre” (Mosíah 5:7). Un enfoque continuo en la identidad divina traerá poder a cada mujer joven y cambiará su corazón mediante la fe en Su nombre.

En tanto que los líderes adultos y jóvenes se enfoquen en la identidad de las mujeres jóvenes que se encuentra en el lema, ellas descubrirán quiénes son y sentirán su valor y propósito divinos. Comenzarán a hacer preguntas que invitarán a la ministración del Espíritu Santo a sus vidas. El élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, recién enseñó lo siguiente: “No se dejen engañar: ustedes no son del mundo; ustedes tienen una naturaleza divina” (Devocional de BYU, 21 de enero de 2020). El Espíritu testificará sobre esta verdad a sus almas.

Porque las mujeres jóvenes son divinas, también lo es su propósito.  

Ahora, al observar el nuevo nombre de la clase de “Mujeres Jóvenes”, ¿qué pueden ver los líderes adultos y jóvenes, con ojos espirituales, que les ayudará a ministrar a esta valiente generación creciente?

¿Recuerdan y abrazan las jóvenes quiénes son y el propósito por el cual fueron enviadas aquí? No queremos que las muchas voces del mundo opaquen la identidad divina de las mujeres jóvenes. El recordarles que son hijas amadas de Padres Celestiales, discípulas de Cristo y testigos de Dios, es el comienzo del sendero hacia las promesas sagradas que compartió la presidenta Cordon (conferencia general de octubre de 2019). Ella prometió que estos ajustes ayudarían a cada mujer joven a:

  1. Desarrollar su potencial personal sagrado  
  2. Aumentar su influencia recta  
  3. Obtener una fe inquebrantable en Cristo  
  4. Obtener un conocimiento seguro de su identidad divina

Oramos por las mujeres jóvenes y sus líderes en todo el mundo ¡y esperamos que estén procurando hacer realidad estas promesas y estén ejerciendo fe y esperanza en las promesas que aún vendrán!