John Bytheway: El poder del lema del Sacerdocio Aarónico puede cambiar el mundo

¿Qué pasaría si cada joven en el mundo pudiera comenzar cada día afirmando lo siguiente?: “Esto es quien soy, esto es lo que creo, esto es lo que haré y esto es lo que llegaré a ser”.

Con tal conocimiento y compromiso, el mundo cambiaría de la noche a la mañana.

Este es el privilegio único de ser un joven en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. El nuevo lema del Sacerdocio Aarónico se compone de cinco párrafos poderosos —y todo joven puede reflexionar sobre estos principios a medida que aprende, medita e interioriza sus palabras:

Soy un hijo amado de Dios, y Él tiene una obra para mí.

El hermano John G. Bytheway, miembro de la mesa directiva general de los Hombres Jóvenes.
El hermano John G. Bytheway, miembro de la mesa directiva general de los Hombres Jóvenes. Credit: Intellectual Reserve, Inc.

Identidad: Mi Padre Celestial me ama y tiene una obra para mí. No fui enviado a la tierra simplemente para llenar el tiempo —el Señor no está esperando para ver si puedo contribuir en algún momento. No estoy aquí para ser un espectador. Me ha enviado por una razón.

El ángel Moroni le dijo a José Smith que “Dios tenía una obra para [él]” (José Smith — Historia 1:33) y, como José Smith, yo tengo una misión, un propósito y un destino, y Dios me ayudará a descubrir y cumplir esa misión.

Con todo mi corazón, alma, mente y fuerza, amaré a Dios, guardaré mis convenios y utilizaré Su sacerdocio para servir a los demás, comenzando en mi hogar.

Compromiso: Cuando se trata del evangelio, estoy “completamente comprometido”.

El Señor me lo ha dado todo, y Él quiere todo mi esfuerzo a cambio. Soy amado por Él y lo amo. Mis convenios me motivan a ser una luz para el mundo, y mi servicio en el sacerdocio —comenzando en mi propio hogar— puede expandirse a mi círculo de influencia en la iglesia, en la escuela y en mi comunidad.

En la medida que me esfuerce por servir, ejercer la fe, arrepentirme y mejorar cada día, calificaré para recibir las bendiciones del templo y el gozo duradero del evangelio.

Enfoque y frutos: Al practicar los primeros principios del evangelio, puedo afrontar el futuro con confianza, siempre agradecido por la oportunidad de arrepentirme y mejorar. Los frutos del evangelio me llevan al lugar más celestial de la tierra, la casa del Señor. La senda del convenio es un camino de gozo —el gozo duradero que solo el evangelio puede traer.

Me prepararé para ser un misionero diligente, esposo fiel y padre amoroso al ser un verdadero discípulo de Jesucristo.

Mi obra: Los roles y las metas importantes son hitos a lo largo de la senda del convenio, y aunque no puedo saber exactamente cómo se desarrollará mi vida, puedo prepararme para llegar a ser todo lo que el Señor quiere que sea.

Me prepararé no solo para ir a una misión, sino para llegar a ser en un misionero diligente; no solo para casarme, sino para convertirme en un esposo fiel; no solo para tener una familia, sino para convertirme en un padre amoroso; no solo para aprender acerca de Jesucristo, sino para convertirme en un verdadero discípulo de Cristo a lo largo de mi vida.

Ayudaré a preparar al mundo para el regreso del Salvador invitando a todos a venir a Cristo y a recibir las bendiciones de Su Expiación.

Su obra: Como poseedor del Sacerdocio Aarónico y miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, tengo un papel que desempeñar en la obra global de salvación. Ayudaré en el recogimiento de Israel en ambos lados del velo para que otros puedan encontrar gozo en Cristo y elijan recibir las bendiciones de Su Expiación.

Este lema se introdujo justo antes de que la pandemia mundial afectara nuestra capacidad de reunirnos. Sin embargo, las restricciones por la pandemia no tienen porqué impedir que los jóvenes se den cuenta de la bendición que es saber quiénes somos, por qué estamos aquí y en qué espera Dios que se conviertan.

El presidente general de los Hombres Jóvenes, Steven J. Lund, ha dicho: “Invitamos a los hombres jóvenes y a sus líderes a memorizar el nuevo lema. También invitamos a los niños varones de la Primaria a memorizarlo y a los misioneros y a los jóvenes adultos solteros varones a memorizarlo también.

“Además, invitamos a las madres, a los padres, a los abuelos y a todos a hablar sobre ello y hacer de él un enfoque en las reuniones familiares. Sabemos que nuestros hombres jóvenes serán bendecidos como resultado”.