El presidente Nelson en el devocional de Navidad de la Primera Presidencia: ‘Fijar nuestro enfoque en el Salvador’

Durante este año sin precedentes —cuando prácticamente cada persona en el mundo ha sufrido los efectos de la pandemia mundial— “no hay nada más importante que podamos hacer esta Navidad que fijar nuestro enfoque en el Salvador y en la dádiva de lo que realmente significa Su vida para cada uno de nosotros”, dijo el presidente Russell M. Nelson.

“‘De tal manera amó [nuestro amoroso Padre Celestial] al mundo que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna’” (Juan 3:16), dijo el presidente Nelson en la noche del domingo, 6 de diciembre. “El Hijo de Dios entonces nos prometió que ‘todo aquel que vive y cree en mí, no morirá jamás’ (Juan 11:26). ¡Qué dones inefables e incomparables del Padre y del Hijo!”.

Al ofrecer el discurso de clausura del devocional de Navidad de la Primera Presidencia, el presidente Nelson dijo que agradece a Dios por la dádiva de Su Amado Hijo. “Y agradezco a nuestro Señor Jesucristo por Su incomparable sacrificio y misión. En Su primera venida, Jesús vino casi en secreto. Pero en Su segunda venida, ‘se manifestará la gloria [del Señor], y toda carne juntamente la verá’ (Isaías 40:5). Entonces Él ‘regirá como Rey de reyes y reinará como Señor de señores’” (Apocalipsis 17:14; véase también ‘El Cristo Viviente: El testimonio de los apóstoles’).

El presidente Nelson comenzó su discurso dando gracias por la respuesta a su reciente invitación de inundar las redes sociales con expresiones de gratitud. “Millones respondieron”, dijo él. “Y estoy especialmente agradecido de que continúen orando diariamente a nuestro Padre Celestial, para agradecerle por Su guía, por su protección, por su inspiración y, sobre todo, por el regalo de Su amado Hijo, Jesucristo”.

La Navidad evoca recuerdos maravillosos, dijo el presidente Nelson.

Recordando la temporada navideña hace un año, el presidente Nelson reprodujo un video que hizo con la joven Claire Crosby, interpretando “Noche de luz”.

“Verdaderamente, esa noche bendita hace más de dos milenios fue una noche hecha santa por el nacimiento de Aquel que fue preordenado para traer paz a esta tierra e inspirar buena voluntad entre los hombres (Lucas 2:14). Jesucristo nació para bendecir a toda la humanidad, pasada, presente y futura.

“Aún mientras cantamos ‘Noche de luz’, sabemos que la vida de ese Bebé de Belén no comenzó allí, ni tampoco terminó en el Calvario”.

El presidente Nelson enseñó que en un reino pre-terrenal, Jesús fue ungido por Su Padre para ser el Mesías, el Cristo, el Salvador y el Redentor de toda la humanidad.

“Él fue preordenado para expiar por nosotros”, dijo él. “Él fue herido por nuestras transgresiones y molido por nuestras iniquidades. Vino para hacer de la inmortalidad una realidad y la vida eterna una posibilidad para todos los que alguna vez vivan.

“Eso significa que cada uno de nosotros resucitará —incluyendo aquellos seres queridos que se han ido durante este año turbulento y que ahora viven del otro lado del velo. Significa que cada uno de nosotros puede seguir progresando. Significa que podemos esperar que vengan cosas mejores”.

El presidente Nelson preguntó a la congregación mundial si alguna vez se habían preguntado por qué el Señor, que podría haber nacido en cualquier lugar de la tierra, eligió nacer donde nació.

“Jesús nació en Belén. Esa palabra en hebreo, bet lehem, significa ‘casa de pan’. Cuán apropiado es que Él, el ‘pan de vida’, viniera de la ‘casa de pan’”, enseñó él.

El presidente Nelson continuó diciendo que su nacimiento ocurrió en circunstancias humildes entre los animales. “Allí nació el ‘Cordero de Dios’ durante la Pascua entre los animales que se preparaban para el sacrificio pascual. Y un día, ‘como cordero [Él sería] llevado al matadero’ (Isaías 53:7). Él era tanto el Cordero como el Pastor”.

El presidente Nelson habló más sobre el gran simbolismo del nacimiento del Salvador.

“En el momento del nacimiento de Aquel que es llamado el ‘Buen Pastor’, los pastores fueron los primeros en recibir el anuncio de Su santo nacimiento.

“En el momento del nacimiento de Aquel que es llamado la ‘Estrella Resplandeciente de la Mañana’, una nueva estrella apareció en los cielos.

“En el momento del nacimiento de Aquel que se llamó a sí mismo la ‘Luz del Mundo’, la oscuridad fue desterrada en todo el mundo como una señal de Su santo nacimiento”.

El presidente Nelson dijo que Jesús fue bautizado en el cuerpo de agua dulce más bajo de la tierra, “simbolizando las profundidades a las que Él iría para salvarnos, y de las cuales Él se levantaría por encima de todas las cosas —de nuevo, para salvarnos”.

“A partir de su ejemplo, Él enseñó que nosotros también podemos levantarnos de las profundidades de nuestros desafíos individuales —nuestra tristeza, debilidad y preocupaciones, para alcanzar las alturas de nuestro propio potencial glorioso y destino divino. Todo esto es posible en virtud de Su misericordia y gracia”.

El presidente Russell M. Nelson está sentado antes del inicio de la transmisión del Devocional de Navidad de la Primera Presidencia desde el Teatro del Centro de Conferencias en Salt Lake City el domingo, 6 de diciembre del 2020.
El presidente Russell M. Nelson está sentado antes del inicio de la transmisión del Devocional de Navidad de la Primera Presidencia desde el Teatro del Centro de Conferencias en Salt Lake City el domingo, 6 de diciembre del 2020. Credit: Captura de pantalla de ChurchofJesusChrist.org

Y en medio del desierto seco y polvoriento, el Salvador enseñó lecciones que solo podían ser apreciadas plenamente por aquellos que sabían lo que era estar sediento, dijo el presidente Nelson.

Habló de una tierna experiencia que tuvo con el élder Mark E. Petersen, miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles que murió en 1984.

Antes de su propio llamamiento al cuórum, el presidente Nelson acompañó al élder Petersen a la Tierra Santa justo antes de la muerte de este último.

El élder Petersen estaba sufriendo mucho de cáncer y solo podía comer y beber un poco.

Aún así, después de una noche larga y difícil, el élder Petersen pronunció un discurso en la costa norte del mar de Galilea. Al enseñar del Sermón del Monte del Salvador, el élder Petersen —refiriéndose al pasaje sobre tener “hambre y sed de justicia” en Mateo 5:6— preguntó: “¿Saben lo que es realmente tener hambre y sed?”.

El presidente Nelson dijo que sabía que el élder Petersen realmente lo sabía.

“Entonces enseñó: ‘Cuando realmente puedan tener hambre y sed de justicia, entonces podrán llegar a ser más semejante a Cristo’. El élder Petersen fue un ejemplo vivo de eso”.

El presidente Nelson dijo que este año él y su esposa, la hermana Wendy Nelson, comenzaron temprano a trabajar en sus “tareas navideñas de amor” por su familia. A principios de noviembre, la hermana Nelson anunció que estaban listos para la Navidad. El presidente Nelson dijo que su respuesta instantánea fue: “¡Qué bien! Ahora podemos enfocarnos en el Salvador”.

El presidente Nelson concluyó su discurso invocando una bendición sobre todos los hijos de Dios. “Que ustedes y sus familias sean bendecidos con paz, con una mayor capacidad para escuchar la voz del Señor y recibir revelación, con una mayor capacidad para sentir cuánto los aman y los cuidan nuestro Padre y Su Hijo, y cuán listos están Ellos para guiar a todos aquellos que los buscan”.