Élder Cook se dirige a estudiantes de BYU-Idaho: al enfocarse en el Salvador, se encontrarán en ‘el lado soleado de la calle’ y tendrán gozo

El élder Quentin L. Cook del Cuórum de los Doce Apóstoles vio por primera vez a su futura esposa, Mary, cuando cursaban el primer año en la escuela Logan Junior High en Logan, Utah. Presentándose en un programa de talentos de la escuela, ella entró al escenario con “una gran sonrisa, rubia, casi con el cabello blanco, y brillantes ojos azules”.

Se veía como “si tuviera una voz soprano”, el élder Cook dijo a la asamblea virtual de estudiantes de BYU-Idaho durante un devocional del campus el jueves 26 de enero. En cambio, su “rica voz, madura y de contralto” ofreció una increíble interpretación de la canción popular “On the Sunny Side of the Street”(‘En el Lado Soleado de la Calle’).

Recitando las palabras de la canción —“Agarra tu abrigo y toma tu sombrero. Deja tus preocupaciones en la puerta, solo dirige tus pasos al lado soleado de la calle”— El élder Cook tituló sus comentarios por el nombre de la canción.

El élder Cook, de 80 años de edad, celebró su 58°aniversario de bodas el noviembre pasado con la hermana Cook — a quien describió como cálida, amigable y justa. Ella ha pasado su vida en el lado soleado de la calle, dijo él.  

“Ella modeló su vida, en ese entonces y ahora, sobre los principios rectos enseñados en el evangelio de Jesucristo…,” dijo él. “En honor a Mary, y porque creo que es un mensaje importante para ustedes, quiero compartir algunos pensamientos sobre vivir en el lado soleado de la calle. Quiero que sean optimistas, alegres, de buen ánimo, y también que estén unidos en y por medio del evangelio de Jesucristo para ser uno con el Salvador”.

El élder Cook dijo durante la conferencia general de octubre del 2020, el presidente Dallin H. Oaks, primer consejero de la Primera Presidencia, tituló uno de sus discursos, “Sed de buen ánimo”. Su mensaje declara, “Nuestra fe inquebrantable en la doctrina del evangelio restaurado de Jesucristo guía nuestros pasos y nos da gozo”. 

El presidente Henry B. Eyring, segundo consejero de la Primera Presidencia, ha aconsejado a los miembros a ser “sabios, y optimistas en tiempos tumultuosos”. 

“Mi deseo hoy es que comprendan cuán trascendentalmente importante es buscar el lado soleado de la calle, como también lo es, el estar unidos con nuestro Salvador”, dijo el élder Cook.

Ser optimista y de buen ánimo es una decisión que todos pueden tomar. “Esta actitud usualmente comienza por estar agradecidos”, dijo él, expresando su gratitud por el presidente Russell M. Nelson que enseñó este profundo principio al mundo en noviembre. “La gratitud es el primer paso hacia el optimismo y el buen ánimo”. 

El élder Cook dijo a los estudiantes que tienen mucho porqué estar agradecidos. “Vivimos en la última dispensación y tenemos el evangelio restaurado de Jesucristo no solo para guiarnos ahora, pero también para proveernos de un futuro brillante y glorioso en la otra vida”, dijo él.

Esta gran universidad existe en un gran país con un pasado maravilloso, agregó. “Muchos de los que están abatidos y desanimados quieren usar una lente restringida y estrecha para juzgar a los primeros fundadores de los Estados Unidos. Aunque ellos estaban lejos de ser perfectos, fueron inspirados para presentar documentos constitucionales que han bendecido y apoyado al país donde se llevó a cabo la Restauración del evangelio de Jesucristo. Estos documentos fundamentales fueron monumentales y esenciales para establecer la libertad religiosa. La historia fundacional que celebramos no es un gran mito nacional”. 

La doctrina y la cultura del evangelio de Jesucristo son optimistas, enseñó el élder Cook. “El plan de felicidad es el plan de un amoroso Padre Celestial para bendecir a todos Sus hijos.  No hay limitaciones raciales o culturales en este plan donde todos están incluidos”.

El élder Cook dijo que es su oración que “podamos compartir el evangelio más plenamente con todos los hijos de nuestro Padre. También es mi oración que podamos estar unidos en la diversidad y que podamos ser uno con el Salvador”. 

En el verano del 2019, el élder Cook se dirigió a algunos eruditos judíos y Santos de los Últimos Días en el Centro de BYU de Jerusalén — donde visitó sitios sagrados incluyendo el “formador eterno” el Jardín de Getsemaní. 

“Me encanta la oración suplicante e intercesora del Salvador por nosotros”, dijo el élder Cook. “El Salvador reconoció que el Padre lo había enviado y que Él, el Salvador, había hecho lo que se le había enviado a hacer. Su mensaje, ministerio y ejemplo estaban detrás de Él. Su misión expiatoria todavía estaba por delante. Él oró por Sus apóstoles, para que también fueran santificados por medio de Su verdad. También oró por aquellos que creerían en Jesucristo a través de las palabras de Sus apóstoles. Esa oración dirigida a los seguidores de Cristo, incluyéndonos a nosotros, fue la petición del Salvador a Su Padre: ‘para que todos sean uno, como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros’” (Juan 17:21) 

La unidad, dijo el élder Cook, es por lo que Cristo oró antes de que fuera traicionado y crucifixificado.

“El camino de la justicia está establecido por el Señor sobre principios simples, pero eternos”, dijo él, haciendo referencia a la revelación en Doctrina y Convenios 38, dada a principios de la Restauración en 1831. “Debemos estimar a nuestros hermanos y hermanas como a nosotros mismos. Debemos practicar la virtud y la santidad. Debemos ser uno. Si no somos uno, no somos Suyos”. 

Para ser uno, los miembros de la Iglesia pueden aprender del pasado y prepararse para el futuro, dijo el élder Cook. 

El abuelo del élder Cook, Crozier Kimball (El tatarabuelo del élder Cook es Heber C. Kimball), dijo una vez a los primos del élder Cook que los pioneros les dejaron a cada uno de ellos un legado de trabajar juntos. 

“Nos necesitamos unos a otros”, dijo Crozier Kimball a sus nietos. “Además de compartir nuestros testimonios del Evangelio unos con otros, nuestro deber es amar y servir y fortalecer y nutrir y apoyar y sostenernos unos a otros, especialmente en nuestra familia. Por favor recuerden que en los últimos días, su propia supervivencia puede depender de su disposición de trabajar juntos, de amar y servir”.

El élder Cook preguntó a los estudiantes de BYU-Idaho, “¿Cuáles son algunas maneras en las que podemos sentir paz en este mundo dividido y contencioso?

“Podemos estar en el mundo, pero no ser del mundo. Podemos estar decididos a no permitir que la iniquidad del mundo, las contenciones y divisiones invadan la santidad de nuestro esfuerzo unido por seguir y adorar al Salvador en nuestros hogares y familias. Podemos vivir en el lado soleado de la calle al mantenernos firmemente en el sendero del convenio. Si bien no podemos controlar a los demás, podemos alcanzar la paz que viene de la rectitud personal,” dijo haciendo referencia a Doctrina y Convenios 59:23. 

Los estudiantes pueden ser asistidos en este esfuerzo para entender, apreciar y aprender de las escrituras, y la historia de la Iglesia, incluyendo la historia narrativa de “Santos”, dijo el élder Cook. 

El ejemplo de nuestros antepasados en todos los países superando las dificultades, haciendo sacrificios, y edificando su fe para ser uno con los demás y con el Salvador es una inspiración para cada uno de nosotros al enfrentar dificultades y desafíos”, dijo el élder Cook.