Música y Palabras de Inspiración: Una serena oleada de amor y amistad

En un aeropuerto, un hombre que esperaba para abordar el avión, leía las noticias en su teléfono. Se sintió abrumado al leer cuántos problemas había en el mundo. Si hubiera prestado más atención habría visto a una madre exhausta frente a él tratando de calmar a su bebé. Su hermanito de tres años, que había estado entretenido con un auto de juguete, lo puso delicadamente sobre la falda del bebé y le dijo, “Ten, juega con esto, es divertido”. Tal clase de generosidad, aunque casi siempre pasa desapercibida, puede alegrar el corazón de cualquier ser humano.

En el Halloween pasado, un niño iba casa por casa pidiendo dulces. Uno de los vecinos le mostró el tazón vacío y se disculpó pues no tenía nada para darle. El niño tomó una golosina de su propia bolsa y se la dio al vecino. Tal tipo de generosidad debería hacernos sentir que nuestro futuro está en buenas manos.

Si buscamos, veremos bondad por todas partes. A una familia necesitada, una organización de la comunidad le obsequió una nueva cocina y máquinas para lavar y secar la ropa. Unos alumnos de secundaria hicieron un anuario en braille para un compañero no vidente.

Poco después de mudarse a su nueva casa, a un joven matrimonio les nació una niñita sorda. Cuando sus vecinos se enteraron de ello, se sintieron apenados de que no podrían comunicarse con la pequeña al ir ella creciendo, así que contrataron a alguien que les enseñara a hablar en señas. En poco tiempo, 40 vecinos estaban asistiendo a las clases. La niña tiene ahora tres años de edad, y a nadie llama la atención que la primera palabra que la pequeña aprendió a decir en señas fue amigo. En todo el mundo hay personas que combinan compasión con creatividad para forjar vínculos. Si en algún momento llegamos a pensar que la sociedad está cada vez más dividida, quizá podemos mirar por encima de lo que parece evidente, y veremos una serena oleada de amor y amistad en nuestro entorno. Tal vez hasta nos sintamos inspirados a unirnos a esos esfuerzos con nuestra cuota de paz y compasión, dondequiera que nos hallemos, y del mejor modo que podamos.