Avance de la Conferencia de Mujeres de BYU: la hermana Dew da testimonio de las promesas del Señor asociadas con 4 dones

La hermana Sheri Dew dijo que ha aprendido de manera conmovedora que el Señor tiene Su propio tiempo para cumplir las promesas. “Pero eso no significa que Él no nos esté bendiciendo durante todo el proceso”.

Mientras oraba, ayunaba y suplicaba durante más de cuatro décadas por un compañero eterno —sin mencionar la soledad que sintió el año pasado durante la pandemia, el terremoto en Salt Lake City y la pérdida de su madre — “he aprendido que el Señor no nos fallará”, dijo.

“No puedo imaginar cómo habría sobrellevado tantos años sola sin el evangelio de Jesucristo. No he recibido todo lo que he pedido —no todavía— pero el Señor ha caminado a mi lado y me ha sostenido una buena parte del camino. Él ha cumplido las promesas que me hizo”.

Durante su discurso en la Conferencia de Mujeres de BYU de 2021 titulado “Preciosas y grandísimas promesas del Señor” (2 Pedro 1:3-4), la hermana Dew, quien sirvió en la presidencia general de la Sociedad de Socorro de 1997 a 2002, enfatizó las promesas asociadas con cuatro dones que pueden ayudar a las mujeres a superar los desafíos de los últimos días.

Conferencia de Mujeres de BYU: Qué esperar y cómo verla

El discurso de la hermana Dew está disponible para ver en womensconference.byu.edu como adelanto de la Conferencia de Mujeres de BYU que se llevará a cabo el 29 y 30 de abril. Una vez que comience el evento, pasará a formar parte del paquete digital de pago.

1.  El don de la identidad divina

El apóstol Pablo articuló la promesa que viene con el conocimiento de nuestra identidad divina: “somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios, y coherederos con Cristo” (Romanos 8:16-17).

La hermana Dew dijo que, como parte de los “nobles y grandes” elegidos al principio, “se nos dio la oportunidad de hacer convenios sagrados aquí. Mediante estos convenios, nos convertimos en herederos de todas las bendiciones prometidas a la casa de Israel”.

Aunque hay días en los que muchas mujeres no se sienten “nobles y grandes”, dijo, “nuestro Padre Celestial no nos eligió para esta época, sólo para vernos fracasar”.

Durante un discurso pregrabado para la Conferencia de Mujeres de BYU de 2021, la hermana Sheri Dew habla de perder a su madre a los tres meses de la pandemia de COVID-19.
Durante un discurso pregrabado para la Conferencia de Mujeres de BYU de 2021, la hermana Sheri Dew habla de perder a su madre a los tres meses de la pandemia de COVID-19. Credit: Captura de pantalla womensconference.byu.edu

Invitó a sus oyentes a estudiar Doctrina y Convenios 138 y Abraham 3 y “preguntar a nuestro Padre Celestial si son una de los nobles y grandes. Su respuesta cambiará y guiará su vida”.

2. El don de la restauración del sacerdocio

Reconocer la verdad en la sociedad polarizada de hoy es complicado. La desunión hace que todos seamos más vulnerables al engaño, y las redes sociales proporcionan un foro para la adulación, una de las “tácticas más insidiosas” de Satanás y el impulso de las “noticias falsas”, dijo.

“Esta inquietante situación es una de las razones por las que las promesas asociadas a la restauración del sacerdocio son tan valiosas”, dijo la hermana Dew.

Entre estas promesas están la de recibir revelación, tener los “cielos abiertos” y tener siempre el Espíritu. “El Espíritu Santo es el antídoto de la adulación”, dijo antes de citar al fallecido élder Neal A. Maxwell, del Cuórum de los Doce Apóstoles: “El Espíritu Santo no sólo nos ayuda a reconocer la verdad pura sino también las tonterías”.

El presidente Russell M. Nelson declaró que “Los cielos están abiertos de igual manera para las mujeres que han sido investidas con el poder de Dios que procede de sus convenios del sacerdocio como para los hombres que son poseedores de dicho sacerdocio”. Ha suplicado a los Santos de los Últimos Días que aumenten su capacidad de recibir revelación.

“Si no están seguros de cómo recibir revelación”, dijo la hermana Dew, “pídanle al Padre Celestial que les enseñe cómo se siente cuando Él les habla a través del Espíritu Santo”.

3. El don de los profetas

Aunque muchos encuentran que las palabras de los 15 profetas, videntes y reveladores elegidos por Dios son “inconvenientes”, su motivo puro es ayudar a otros a dirigirse a Jesucristo. Ellos “no se atienen a la adulación” y “forman una red de seguridad inquebrantable de la verdad”, dijo. 

La hermana Dew recordó haber sido testigo de cómo el presidente Nelson actuaba según una revelación cuando daba instrucciones para el video #DaGracias, publicado el 20 de noviembre de 2020. Confiando en su propia experiencia, los expertos en comunicación nunca habrían recomendado un video de esa duración ni publicarlo un viernes.

Lea más: La historia detrás de la oración mundial de gratitud del presidente Nelson y la invitación de #DaGracias

El alcance del video a través de las redes sociales no tuvo precedentes. Nunca antes tanta gente había escuchado la voz de un profeta. “¿Y por qué? Porque escuchamos el consejo de un vidente, que podía ver cosas que nosotros no podíamos”, dijo.

“Aceptar el don de un profeta y seguir su consejo desencadena promesas en abundancia para ayudarnos a afrontar la agitación de los últimos días”.

4. El don de la expiación de Jesucristo

Mediante la Expiación, Jesucristo hizo posible toda promesa espiritual, dijo. “Gracias a Él, no tenemos que enfrentarnos solos al mundo y al adversario, no tenemos que cargar nosotros mismos el peso de nuestros pecados, no tenemos que lidiar solos con la debilidad, la tristeza, los errores o la decepción”.

La hermana Dew testificó del poder de edificar nuestras vidas en el Salvador y Su Evangelio — “un fundamento sobre el cual, si los hombres edifican no caerán” (Helamán 5:12).

“Ruego que no escatimemos esfuerzos para buscar la amplitud y profundidad de las preciosas y grandísimas promesas del Señor”, concluyó ella. “A medida que lo hagamos, tendremos la capacidad de calmar los corazones, apaciguar los temores, animar a otros a lo largo de la senda del convenio, testificar con valentía y literalmente cambiar vidas de manera dinámica. Seremos capaces de resistir la adulación y reconocer la verdad. Y sobre saldremos en la gran obra del recogimiento, especialmente en recoger a nuestras familias y amigos”.

La hermana Sheri Dew habla sobre las “preciosas y grandísimas promesas” del Señor durante un discurso pregrabado para la Conferencia de Mujeres de BYU de 2021.
La hermana Sheri Dew habla sobre las “preciosas y grandísimas promesas” del Señor durante un discurso pregrabado para la Conferencia de Mujeres de BYU de 2021. Credit: Captura de pantalla womensconference.byu.edu