Élder Holland identifica seis principios del liderazgo perfecto del Salvador

El corazón del liderazgo —el liderazgo perfecto ejemplificado por el Salvador Jesucristo— es el amor, dijo el élder Jeffrey R. Holland, del Cuórum de los Doce Apóstoles, a los estudiantes de la Universidad Utah State.

Más importante que las estructuras organizativas y los puntos de referencia corporativos, “son las personas a las que amamos y las personas a las que dirigimos”, dijo.

Durante su intervención como parte de la serie “Líderes mundiales con principios” presentada por el Covey Leadership Center del colegio de negocios Jon M. Huntsman, el viernes, 23 de abril, se le preguntó al élder Holland cómo los líderes pueden maximizar las oportunidades para edificar a otros.

“Creo que cuando pueden ver en las personas, cuando pueden reconocer en los demás, algo que admiran, es muy fácil elogiarlos”, dijo el élder Holland a la audiencia virtual. “Es muy fácil alentarlos y apreciarlos. Siempre veo cosas en las personas que realmente amo y admiro”.

Su mensaje titulado “Jesús, el líder perfecto” fue transmitido en YouTube y presentado por Boyd Craig, profesor de liderazgo de Stephen R. Covey y vicepresidente de Stephen R. Covey Leadership Center, y Lord Michael Hastings de Scarisbrick, Inglaterra, profesor dotado de liderazgo del centro Stephen R. Covey.

Élder Jeffrey R. Holland habla sobre “Jesús, el líder perfecto” como parte de la serie “Líderes mundiales con principios” del colegio de negocios Jon M. Huntsman de la Universidad Utah State, presentada por el Covey Leadership Center el viernes, 23 de abril de 2021.
Élder Jeffrey R. Holland habla sobre “Jesús, el líder perfecto” como parte de la serie “Líderes mundiales con principios” del colegio de negocios Jon M. Huntsman de la Universidad Utah State, presentada por el Covey Leadership Center el viernes, 23 de abril de 2021. Credit: Captura de pantalla de Youtube

Utilizando el Nuevo Testamento, el élder Holland destacó seis de los muchos principios fundamentales del liderazgo del Salvador.

1. El Salvador eligió la causa perfecta

La causa del Salvador era el amor, y aplicó esa causa a la salvación y redención de la humanidad, dijo el élder Holland.

Mediante Su Expiación, el Salvador ejemplificó el significado mismo del amor e invitó a Sus seguidores a amar como Él lo hacía. “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis los unos a los otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tenéis amor los unos por los otros” (Juan 13: 34-35).

Con las ventajas de una mayor accesibilidad a la educación y a los medios de comunicación, los estudiantes y líderes de hoy pueden seguir una variedad de causas, señaló el élder Holland.

“Si vamos a dedicarnos a algo y dar nuestra vida por algo”, dijo, “asegurémonos de que sea una causa que valga la pena seguir, un estandarte que valga la pena llevar, una bandera que valga la pena enarbolar”.

2. Él fue leal a su causa

El Salvador fue completamente leal y devoto a Su causa, dijo el élder Holland. “Una vez que comenzó esa misión, conservó este gran sentido de misión hasta el final”.

Cuando el Salvador predijo Su muerte a Sus discípulos —“Ha llegado la hora de que el Hijo del Hombre sea glorificado”— Él, con un alma atribulada, pidió al Padre “sálvame de esta hora” (Juan 12:23, 27). 

“Pero inmediatamente”, dijo el élder Holland, “en la misma oración separada solo por un punto y coma, Juan registra que Él dice, ‘Pero para esto he llegado a esta hora’”. En otras palabras, “No puedo pedir ser salvado de esta hora porque de esta hora es de lo que se trata mi vida”.

“Entonces Él dice: ‘Padre, glorifica tu nombre’. Dame la fuerza. Ayúdame a hacerlo. Permíteme tener éxito”, dijo élder Holland.

El presidente Russell M. Nelson, presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, a la derecha, y el élder Jeffrey R. Holland, del Cuórum de los Doce Apóstoles, se paran juntos en el Centro de BYU de Jerusalén, el sábado, 14 de abril de 2018. El élder Holland les dijo a los estudiantes de la Universidad Utah State el 23 de abril de 2021 que el Salvador Jesucristo ejemplifica el liderazgo perfecto.
El presidente Russell M. Nelson, presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, a la derecha, y el élder Jeffrey R. Holland, del Cuórum de los Doce Apóstoles, se paran juntos en el Centro de BYU de Jerusalén, el sábado, 14 de abril de 2018. El élder Holland les dijo a los estudiantes de la Universidad Utah State el 23 de abril de 2021 que el Salvador Jesucristo ejemplifica el liderazgo perfecto. Credit: Jeffrey D. Allred, Deseret News

“Con algo menos que esa devoción, creo que Jesús no habría tenido éxito, y no estaríamos teniendo este seminario. No estaríamos hablando de Él de la forma como lo hacemos 2.000 años después”.

3. Él fue un líder — y un seguidor

Todo líder tiene que aprender a ser un seguidor — “primero, y tal vez siempre”, dijo el élder Holland.

Mientras participaban de los sacramentos en la Última Cena del Señor con Sus discípulos antes de la Expiación en el Jardín de Getsemaní y en la cima del Calvario, el Salvador “se levantó de la cena… tomando una toalla, se la ciñó… y comenzó a lavar los pies de los discípulos” (Juan 13:1-5).

“Ese fue un gesto para transmitirles, como Él dijo, que el maestro siempre tendría que ser el siervo del pueblo”, dijo el élder Holland.

Aquellos que lideran probablemente tendrán que “pasar algún tiempo, figurativa o literalmente, de rodillas, con una palangana con agua y unos pies muy sucios”, dijo. Los líderes semejantes a Cristo ayudan a otros a superar los desafíos difíciles y los momentos complejos de sus vidas.

4. Su liderazgo fue ‘participativo’ y ‘experiencial’

El Salvador atraía a Sus oyentes y enseñaba mediante preguntas, dijo el élder Holland. A menudo, respondiendo una pregunta con otra, guiaba a otros a descubrir sus propias respuestas.

En la costa de Cesarea de Filipo, el Salvador preguntó a Sus discípulos: “¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?” Después de sus diversas respuestas, preguntó: “¿Quién decís que soy yo?”

Simón Pedro declaró, “¡Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente!” (Mateo 16:13-20). 

El Salvador sabía, dijo el élder Holland, que al invitar a Pedro a decir esa expresión, esas palabras serían más motivadoras y adquirirían un significado especial para él al convertirse en el apóstol principal.

En la escena representada en los videos de la Biblia publicados por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, Jesús ministra a una mujer. El élder Holland dijo a los estudiantes de la Universidad Utah State, el 23 de abril de 2021, que el Salvador Jesucristo ejemplifica el liderazgo perfecto.
En la escena representada en los videos de la Biblia publicados por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, Jesús ministra a una mujer. El élder Holland dijo a los estudiantes de la Universidad Utah State, el 23 de abril de 2021, que el Salvador Jesucristo ejemplifica el liderazgo perfecto. Credit: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

El liderazgo experiencial del Salvador también es evidente en Su respuesta a la pregunta de Felipe y Andrés, “¿Dónde moras?” (Juan 1: 38-39). En lugar de darles instrucciones o decirles dónde, los invitó a “venid y ver”. Él quería que experimentaran Su respuesta, no solo escucharla.

5. A veces hay que ajustar las reglas

En otro relato del Nuevo Testamento, el Salvador y Sus discípulos viajaban a través de sembradíos de maíz en el día de reposo. Tenían hambre y arrancaron mazorcas de maíz para comerlas a medida que avanzaban. Jesús respondió a las críticas con esta enseñanza: “El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo” (Marcos 2:23-28). Más tarde, Jesús fue criticado por sanar en el día de reposo (Juan 5:4-16). 

Jesús personificó la virtud del día de reposo, explicó el élder Holland, no su formalismo vacío. “Si sentía que una necesidad humana o un principio del Evangelio era mayor que —o era una extensión especial— del día de reposo en un momento dado, entonces se sentía libre de cosechar el maíz o sanar al cojo”.

Los líderes no pueden simplemente ignorar las reglas de sus organizaciones con impunidad, dijo el élder Holland, pero con la confianza de las personas, las reglas pueden ajustarse. Así como el Salvador demostró Su integridad, “Establezcan su integridad primero obedeciendo las reglas. Luego, pueden ajustar lo que necesiten como una excepción a la regla”, les dijo a los estudiantes.

6. Él le dio crédito al Padre

Cuando el joven rico se dirigió a Jesús como “Maestro bueno,” Él respondió: “¿Por qué me llamas bueno? Ninguno es bueno sino uno, a saber, Dios” (Mateo 19:16-17). 

Más tarde, cuando Jesús se acercaba al final de Su ministerio terrenal y prometía paz a Sus discípulos, Él dijo, “Si me amarais, ciertamente os regocijaríais, porque he dicho que voy al Padre, porque el Padre mayor es que yo” (Juan 14:27-28). 

Haciendo referencia a estos versículos, el élder Holland dijo: “De principio a fin, por toda la grandeza de Su vida y por toda la magnificencia de Su liderazgo perfecto, Cristo desviaría ese crédito y, en Su humildad, lo ofrecería como un cumplido a Su Padre en el cielo”.

Encontrar el equilibrio, vivir con la decepción

Después de su intervención, el élder Holland respondió algunas preguntas de los alumnos sobre el liderazgo eficaz. Un estudiante preguntó cómo cuidar el bienestar emocional y la salud mental mientras se intenta equilibrar varias demandas.

Jesucristo está representado en escena en videos de la Biblia publicados por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. El élder Jeffrey R. Holland, del Cuórum de los Doce Apóstoles, dijo a los estudiantes de la Universidad Utah State, el 23 de abril de 2021, que el Salvador Jesucristo ejemplifica el liderazgo perfecto.
Jesucristo está representado en escena en videos de la Biblia publicados por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. El élder Jeffrey R. Holland, del Cuórum de los Doce Apóstoles, dijo a los estudiantes de la Universidad Utah State, el 23 de abril de 2021, que el Salvador Jesucristo ejemplifica el liderazgo perfecto. Credit: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

El élder Holland dijo que mientras estaba en la escuela de posgrado experimentó uno de los momentos más demandantes de su vida. Con poco dinero y niños pequeños que cuidar, el élder Holland luchó por encontrar el equilibrio entre asistir al colegio de tiempo completo, enseñar de medio tiempo, su llamamiento en la Iglesia y su familia.

“Lo que aprendí es que antes de pensar en el servicio de la Iglesia, antes de pensar en mi educación, incluso antes de tratar de ser un buen esposo y padre, tenía que cuidar mi propia salud espiritual y física”, dijo.

Al ocuparse de algunos aspectos básicos —como comer bien, dormir lo suficiente y tomarse el tiempo para orar— el élder Holland descubrió que era un mejor cónyuge, padre, estudiante y miembro de la Iglesia.

En respuesta a una pregunta sobre cómo vivir con problemas y decepciones, el élder Holland dijo que las lecciones más importantes que ha aprendido en la vida a menudo han venido de las decepciones.

“Acójanlos”, dijo. “No huyan. No huyan de las mismas experiencias que pueden convertirlos en lo que deberían ser — más refinados y más sensibles, quizás más amables, más pacientes con los problemas y las decepciones de otras personas”.