Entrenador de la Academia Naval comparte 3 principios moralmente fundamentales con los estudiantes de Ensign College

Hablando con los estudiantes de Ensign College el martes 27 de abril, Ken Niumatalolo —el entrenador de fútbol americano de la Academia Naval de los Estados Unidos y presidente de estaca en el estado de Maryland— citó tres principios de rectitud que han bendecido su vida.

Antes de compartir su mensaje en el devocional, expresó lo impresionado que se sintió al hablar con los estudiantes de la facultad, comparándolos con los 2.000 jóvenes guerreros del Libro de Mormón.

“Ustedes son los valientes 3.000 estudiantes de los hijos más selectos de nuestro Padre Celestial en todo el mundo”, dijo. “Con ese tipo de calificaciones y linaje divino, tienen un potencial ilimitado”.

Niumatalolo dijo que los tres principios lo han mantenido “arraigado en un mundo de valores morales cambiante”, “firme en las tormentas de la vida” y “a salvo de la astucia del adversario”.

1. Siempre ponga al Señor primero

El primer principio es poner siempre al Señor primero para que siempre todo salga bien.

“No significa que será fácil o que no habrá momentos difíciles”.

Al contar la historia de su ciudad natal de Laie, Hawái, Niumatalolo dijo que la compra inicial de la propiedad por parte de la Iglesia en esa ciudad fue vista como una tontería debido a la ubicación remota de la ciudad en ese momento. 

Él dijo que la Iglesia eligió construir un templo en el terreno antes de hacer cualquier otra cosa en el. Una decisión lógica pudo haber sido comenzar por construir el Centro Cultural Polinesio primero para proveer trabajos para la gente, ó quizás construir BYU-Hawái primero para brindar oportunidades educativas.

“Les doy mi testimonio de que todo salió bien en esta comunidad porque ellos pusieron al Señor primero y construyeron el templo primero”.

Explicó que las playas de Waikiki y los principales hoteles se consideraban impedimentos para el éxito del desarrollo de Laie.

La Iglesia siguió un camino inspirado, explicó, de construir el templo, luego la universidad y luego el Centro Cultural Polinesio.

Ahora, el centro cultural es una de las principales atracciones turísticas en “una ciudad pequeña hermosa y próspera … ubicada en una propiedad inmobiliaria de primera categoría que alguna vez se consideró indeseable”.

“No dejen que las preocupaciones del mundo o las exigencias de la vida cambien sus prioridades y perspectivas eternas”, continuó él. “Busquen siempre las cosas de Dios primero. Siempre coloquen sus convenios y metas espirituales primero”.

Presentó a los miembros del Cuórum de los Doce Apóstoles como ejemplos de poner al Señor en primer lugar.

“Todos ellos tuvieron mucho éxito en las profesiones que eligieron”, dijo. “Pero más impresionantes y poderosos son sus testimonios y las vidas que viven como siervos del Señor”.

2. Paguen su diezmo 

El segundo principio de Niumatalolo era el de pagar el diezmo.

“Cuando invierten en el Señor, siempre hay un retorno de sus inversiones”, enseñó. “Él siempre cumple Sus promesas y Su parte de los convenios”.

Niumatalolo contó una historia de pagar el diezmo con su esposa cuando recién se casaron. Testificó con emoción que cuando lo hacían, siempre eran bendecidos.

La familia de Ken y Barbara Niumatalolo en la Manzana del Templo en Salt Lake City hace varios años.
La familia de Ken y Barbara Niumatalolo en la Manzana del Templo en Salt Lake City hace varios años. Credit: Proporcionado por la familia Niumatalolo

“Hubo varias ocasiones en las que, como pareja joven recién casados, parecía que no podríamos cumplir con nuestras obligaciones financieras esenciales”, dijo. “Pero siempre pagamos nuestro diezmo, y las cosas siempre salieron bien”.

Luego, aconsejó a los alumnos que no olvidaran las bendiciones que recibieron del Padre Celestial.

“Si comienzan a tener éxito en la vida, recuerden quién les abrió las ventanas de los cielos. No se olviden de Él”.

3. Guardar el día de reposo 

El último principio que compartió Niumatalolo fue guardar el día de reposo.

Ser entrenador de fútbol universitario “es una profesión extremadamente competitiva y despiadada” en la que muchos entrenadores ven el domingo como el día más importante de preparación para el juego, dijo.

Cuando se convirtió en entrenador hace 14 años, decidió que no trabajaría los domingos.

El entrenador de la Academia Naval, Ken Niumatalolo, en el centro, se arrodilló con los jugadores durante un juego, el sábado, 5 de octubre de 2019.
El entrenador de la Academia Naval, Ken Niumatalolo, en el centro, se arrodilló con los jugadores durante un juego, el sábado, 5 de octubre de 2019. Credit: AP Photo

“Renovar mis convenios con el Señor todos los domingos, al participar de la Santa Cena con mi familia, es la mejor manera que conozco de prepararme para ser el mejor esposo, padre, presidente de estaca, entrenador y ciudadano”.

Niumatalolo concluyó dando testimonio de que muchas de las bendiciones que él y su familia han recibido son “un resultado directo de guardar el día de reposo”.