La hermana Eubank enseña cómo neutralizar la vergüenza relacionada con la pornografía

“Solíamos enseñar a nuestras familias a evitar la pornografía. Eso ya no es posible”, dijo la hermana Sharon Eubank, primera consejera de la presidencia general de la Sociedad de Socorro y presidenta de la organización humanitaria de la Iglesia Latter-day Saints Charities, durante su discurso de apertura en la conferencia anual de la Coalición de Utah contra la Pornografía el sábado 24 de abril.

La pornografía es cada vez más frecuente en la sociedad. En el 2020, los sitios web que contienen pornografía recibieron más tráfico que Twitter, Instagram, Netflix, Zoom, Pinterest y LinkedIn juntos.

Debido a que la pornografía “nos ataca con un bombardeo constante en los lugares menos esperados … debemos aprender a hablar de ella”, explicó la hermana Eubank en la que es una de las conferencias anti-pornografía más grandes del mundo.

Dos respuestas comunes a la exposion a la pornografía son la aceptación y la culpabilidad — ambas se encuentran en extremos opuestos del espectro y ambas son dañinas.

El peligro de aceptar la exposición y el uso de pornografía es el daño cerebral que ocasiona, dijo.

Cuando se ve pornografía, los centros del cerebro de la fantasía, la comprobación y velocidad de placer se ven afectados, y el cerebro se apega a las imágenes y se apega menos a las personas de la vida real, ya que son menos estimulantes.

“Este circuito de retroalimentación altera drásticamente la forma en que el cerebro procesa la estimulación y no es de ninguna manera normal o natural”, dijo la hermana Eubank. “La aceptación de la pornografía retrasa las cualidades humanas que hacen que nuestras vidas sean ricas y satisfactorias: conexión, empatía, generosidad, disciplina, alegría en el momento”. 

La culpabilidad que proviene de la pornografía es “un autodesprecio paralizante que detiene todo progreso hacia adelante con su insistente repetición de que no somos más que un fracaso indignante”.

La culpabilidad obstaculiza el progreso y la sanación y necesita evitarse tanto como sea posible cuando se tienen conversaciones sobre la pornografía.

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La hermana Eubank presentó un parámetro para neutralizar la culpabilidad y “guiar las conversaciones sobre la pornografía de una manera que sea productiva y eficaz”.

Hermana Sharon Eubank.
Hermana Sharon Eubank. Credit: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

El marco de comunicación se centra en los principios de fe, esperanza y caridad.

La fe en Dios es increíblemente reconfortante, dijo la hermana Eubank. “Aunque le piden ayuda de la manera más pequeña e insignificante, Él no les reprenderá, sino que les dará generosamente”.

La fe en Dios es una “buena medicina” para la sanación que requiere la pornografía.

La fe en los demás es otra faceta importante para superar la culpabilidad, ya que el uso de la pornografía tiende a dividir y distanciar a las personas entre sí.

“La mejor manera de luchar contra el silencio y lo secreto es entrelazando los brazos y volviendo a encender las luces, juntos en lugar de solos”, enseñó la hermana Eubank.

Ella sugirió cinco formas de mantener conversaciones productivas sobre la pornografía:

  • Pregunte qué es lo que la persona necesita
  • Escuche sin hacer juicios
  • Manténgase el uno con el otro
  • No compare
  • Valide el dolor y sufrimiento.

La esperanza también es esencial para el proceso de sanación de cualquier persona que haya sido afectada por la pornografía

La hermana Eubank compartió las palabras de Melanie Holt, líder de un grupo de adicción a la pornografía de Utah, y enfatizó que aquellos cuyos seres queridos luchan con la pornografía deben “apoyarlos emocionalmente y dejar que el Salvador haga Su trabajo. … Muy a menudo no queremos que las personas tengan que hacer las cosas difíciles, pero tienen que hacerlo para progresar. De lo contrario, rescatando a la gente los paralizamos”.

El último principio en el  parámetro de la hermana Eubank es la caridad, “el amor puro de Cristo”.

Ella llamó a la caridad el “último antídoto contra los efectos de la pornografía” porque “mientras que la pornografía es intrínseca y fundamentalmente egoísta por naturaleza, la caridad ‘es benigna … y no se envanece, no busca lo suyo, … todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta’” (Moroni 7:45).

La hermana Eubank extendió invitaciones específicas para hablar sobre pornografía con niños, cónyuges, novios, escuelas y legisladores, y concluyó haciéndo eco de las palabras de Pablo a los romanos:

 “Antes bien, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús  Señor nuestro” (Romanos 8:37-39).