En su primer devocional, el presidente Ashton enseña lo que significa ejercer fe en Jesucristo.

En su primer discurso devocional como presidente y la primera dama de BYU-Pathway Worldwide, el presidente Brian Ashton y la hermana Melinda Ashton naturalmente aprovecharon la oportunidad para presentarse a sí mismos y a su familia ante los estudiantes matriculados en todo el mundo en el programa de educación en línea de la Iglesia.

La hermana Ashton nació en Portland, Oregon. Recibió una licenciatura de la Universidad Brigham Young, asistió a la facultad de medicina de la Universidad Northwestern y sirvió una misión en España. El presidente Ashton nació en Provo, Utah, obtuvo su licenciatura de BYU y una maestría en Administración de Empresas de la Universidad de Harvard y sirvió una misión en Perú. Los dos tienen siete hijos, de edades comprendidas entre los 9 y los 22 años.

Sin embargo, en su primer mensaje, transmitido el martes 21 de septiembre, la pareja también aprovechó la oportunidad para expresar su mayor deseo para el próximo semestre: que los estudiantes ejerzan más fe en el Salvador Jesucristo.

“De todas las cosas que podríamos esperar de ustedes, ¿por qué elegimos que ejercitaran más fe?” Preguntó el presidente Ashton. “Miren, Jesucristo es la fuente de verdad, milagros y bendiciones. Es ejerciendo la fe en Jesucristo que pueden obtener todas las cosas buenas. Esto incluye la ayuda para aprender de forma más eficaz. La ayuda para conseguir un mejor trabajo. La ayuda para tener suficiente para comer. La ayuda para encontrar una vivienda segura. La ayuda para llevarse bien con su familia”.

El presidente Ashton luego compartió la promesa del presidente Russell M. Nelson de la conferencia general más reciente: “Su creciente fe en Él moverá montes, no los montes de roca que embellecen la tierra, sino los montes de desdicha en sus vidas. … Solo su incredulidad evitará que Dios los bendiga con milagros para mover los montes de su vida”. (“Cristo ha resucitado: la fe en Él moverá montes”) conferencia general de abril de 2021.

La hermana Ashton recordó cómo en su primer año de la facultad de medicina se sintió abrumada por la carga de estudio. A pesar de no hacer nada más que comer, dormir, asistir a clases y estudiar, sus calificaciones en los exámenes fueron promedio.

Al comenzar su segundo año, su esposo compartió con ella la experiencia del presidente Henry B. Eyring, quien le prometió a uno de sus hijos que si hacia lo mejor que pudiera con sus estudios mientras también dedicaba tiempo a su familia y al llamamiento de la Iglesia, podría tener fe en que Jesucristo lo ayudaría a realizar las obras que Dios tenía para él. 

“Decidí que necesitaba ejercer más fe y hacer algunos cambios en mi vida”, recordó la hermana Ashton.

La hermana Melinda Ashton habla durante una transmisión del devocional para los estudiantes de BYU-Pathway Worldwide el martes, 21 de septiembre de 2021.
La hermana Melinda Ashton habla durante una transmisión del devocional para los estudiantes de BYU-Pathway Worldwide el martes, 21 de septiembre de 2021. Credit: Captura de pantalla, byupathway.org

Comenzó a preguntarle a nuestro Padre Celestial cuánto tiempo necesitaba dedicar al estudio para desempeñarse lo suficientemente bien como para lograr las obras que Él tenía para ella. Después de eso, una vez que completaba su tiempo de estudio predeterminado, cerraba sus libros y disfrutaba de todos los demás aspectos de su vida. No estaba únicamente más feliz, sino que los resultados de sus exámenes seguían siendo los mismos, a pesar de que estudiaba menos.

“El Salvador no tenía que bendecirme de esa manera. Mis calificaciones podrían haber bajado”, dijo la hermana Ashton. Aunque su trayectoria en la vida la llevó a ser madre de tiempo completo en lugar de ejercer la medicina, la hermana Ashton dijo que cree que Dios estaba tratando de enseñarle una lección: “Creo que Él quería que supiera que podía hacer las cosas por mi cuenta si eso es lo que elegía, pero si le pedía ayuda, él me ayudaría. Él haría parte del trabajo”.

Algunos pueden tener dificultades para administrar su tiempo, mientras que otros experimentan diferentes desafíos, preocupaciones o esperanzas, dijo el presidente Ashton. “La búsqueda de soluciones a esos problemas siempre debe comenzar con el ejercicio de la fe en Jesucristo”.

Debido a que Jesucristo cumplió la misión que le dio nuestro Padre Celestial de sacrificarse a sí mismo en nombre de todos, se le ha dado poder en el cielo y en la tierra, explicó el presidente Ashton. Por lo tanto, los milagros que buscan las personas dependen de que primero ejerzan fe en Él. “En el Libro de Mormón, el profeta Moroni enseñó: ‘Y en ningún tiempo persona alguna ha obrado milagros sino hasta después de su fe; por tanto, primero creyeron en el Hijo de Dios’ (Éter 12:18)».

«Solo su incredulidad evitará que Dios los bendiga con milagros para mover los montes de su vida».

Según Éter 12:6, la fe consiste en “lo que se espera y no se ve”. En el caso de la hermana Ashton, ella creía que Jesucristo podría ayudarla a hacerlo bien si trataba de tener más equilibrio en su vida, pero no lo sabía con certeza, por lo que experimentó, confiando en su conocimiento de la bondad de Dios.

“Esto es lo que significa ejercer la fe — avanzar creyendo que, si actúas, Dios te ayudará”, dijo el presidente Ashton. A medida que las personas hacen esto, pueden acceder al poder, la misericordia y la gracia de Dios, o la ayuda o la fuerza divina.

La hermana Ashton agregó que el Salvador no siempre hará las cosas como se espera o en el período de tiempo preferido. “Pero si ejercemos fe en Jesucristo, Él no nos abandonará y ejercerá Su poder a favor nuestro”, dijo.

Repitiendo su invitación a procurar aumentar la fe en Jesucristo, el presidente Ashton exhortó a los estudiantes a “determinar con espíritu de oración una o dos cosas en las que necesitan que Dios los ayude en su vida. Pidan Su ayuda. Luego avancen con fe esperando ver la mano de Dios en su vida en Su tiempo y a Su manera”.

Luego invitó a los oyentes a ayudar a alguien más a desarrollar la fe en Jesucristo.

El Padre Celestial y el Salvador quieren que las personas tengan éxito y sean felices, dijo la hermana Ashton. “Al ejercer fe en Jesucristo y confiar en su amor, poder y sabiduría, permitimos que su influencia nos bendiga más plenamente en nuestra vida.  Sé que les ayudarán este semestre si piden con fe”.

El presidente Ashton concluyó con una promesa: “Testifico que, si deciden ejercer fe en Jesucristo, verán milagros este semestre”.

El presidente de BYU-Pathway, Brian Ashton, habla durante la transmisión del devocional el martes, 21 de septiembre de 2021.
El presidente de BYU-Pathway, Brian Ashton, habla durante la transmisión del devocional el martes, 21 de septiembre de 2021. Credit: Captura de pantalla, byupathway.org