Lo que dos profesores de BYU–Idaho han aprendido de las historias de aquellos que abandonan y luego regresan a la senda de los convenios

Cuando Sarah Hafen d’Evegnée y su esposo, Eric d’Evegnée, decidieron comenzar un podcast sobre quienes regresan a la fe después de un período de distanciamiento, su objetivo era encontrar personas que hubieran superado la incertidumbre y la complejidad por medio de sus testimonios y compartir sus historias.   

Este proyecto comenzó cuando los padres de Sarah, la hermana Marie Hafen y el élder Bruce C. Hafen, Setenta Autoridad General emérito de la Iglesia, publicaron el libro La fe no es ciega (en inglés) el cual ofrece recursos y herramientas para resolver las preguntas inesperadas y complejas y, desarrollar un testimonio con base en la información.

Como profesores de inglés de la BYU-Idaho, eran conscientes de que la lectura de libros es cada vez menos frecuente, por eso, se propusieron encontrar una forma de hacer más accesibles los principios del libro.

“Eric tuvo la idea de tomar lo que mis padres habían hablado … utilizando ese patrón que se basa en una cita de Oliver Wendell Holmes y se refiere a ir de la simplicidad a la complejidad y desde ahí a un nuevo tipo de simplicidad aún más profunda”, dijo Sarah d’Evegnée.

Una de las cosas que aprendió Sarah d’Evegnée al obtener y recopilar las historias de las personas que se apartaron de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y después retomaron su actividad en la Iglesia, ha sido cuán perjudicial puede ser el pensamiento en blanco y negro cuando uno se encuentra con dudas o preguntas.     

Escuche a los d’Evegnées hablar sobre la fe, el testimonio y la reconversión en el podcast de Church News (en inglés)

“Cuando hablan sobre qué tipo de miembros de la Iglesia esperaban ser … utilizan términos con los cuales dejan claro que pensaban que debían ser perfectos. De lo contrario no podrían ser parte de la comunidad de Dios y, a veces, ni siquiera se sentían apreciados por Dios, a menos que hicieran las cosas en un sistema de blanco y negro, como si no existiera una zona gris”, dijo. “Si creían que la única posibilidad era irse porque no eran perfectos, o tenían preguntas, o dudas, entonces era como una profecía auto cumplida según la cual se irían, y era porque no veían la posibilidad de quedarse”.

Los profesores de BYU-Idaho, Eric d’Evegnée y Sarah Hafen d’Evegnée con sus siete hijos. El hermano y la hermana d’Evegnée crearon y analizaron una base de datos con historias de reconversión para aprender lecciones que puedan ayudar a quienes tienen dudas sobre la fe.
Los profesores de BYU-Idaho, Eric d’Evegnée y Sarah Hafen d’Evegnée con sus siete hijos. El hermano y la hermana d’Evegnée crearon y analizaron una base de datos con historias de reconversión para aprender lecciones que puedan ayudar a quienes tienen dudas sobre la fe. Crédito: Cortesía de la familia d'Evegnée

Otro tema común que los d’Evegnée encontraron a lo largo de los relatos de reconversión, es la sensación de desarraigo o destierro que las personas sentían después de dejar la Iglesia. 

“Estaba en cada uno de los relatos que leímos y era algo profundo”, dijo Eric d’Evegnée.

Un cambio en el modo de pensar o recibir una información que se desconocía hasta ese momento suelen ser la causa más frecuente de la desconversión o la reconversión — sin embargo, lo que influye más no es la información en sí misma, sino la reacción frente a ella.  

“Así, por el lado de la desconversión, es probable que descubran algo, pero puede que no sea la información misma. Lo impactante fue el hecho de que ellos no la conocieran”, dijo Sarah d’Evegnée. 

Por el lado de la reconversión, muchos de los relatos expresaron que, su modo de pensar cambió al saber que “Dios me ama de todos modos”, lo cual los alejó del pensamiento en blanco y negro anterior y los llevó hacia un progreso espiritual y cognitivo.   

Estos momentos de comprensión, a veces, pueden llegar a través de una impresión o sentimiento espiritual, y también por medio de otras personas.

“Se trata de alguien que interactúa con ellos en el momento adecuado, que es amable y les da la bienvenida, o simplemente les ofrece amistad sin juzgarlos ni nada parecido”, dijo Eric d’Evegnée.

Espera que la base de datos de historias de reconversión abra la puerta a un debate más amplio sobre la fe.

“Las historias de fe entrañan más que la simple fe y la duda, las personas pasan por diferentes cosas y enfrentan distintos desafíos”, dijo.

“Creo que una de las cosas que este estudio puede hacer, es ayudarnos a ser más compasivos y conscientes de las cosas por las que pasan las otras personas, y como pueden sentirse al punto de desconvertirse o alejarse, o algunas de las luchas que están teniendo”.      

Trabajar en este proyecto ha hecho que Sarah d’Evegnée reflexione sobre cómo profundiza y alimenta su propio testimonio: “¿Mantengo una continua restauración, renovación y reconversión de mi propio testimonio? ¿Hago preguntas que me permiten plantar diferentes semillas y, de nuevo, hacer crecer todo un jardín de fe y permitir que otras personas hagan lo mismo, sin esperar que su fe esté ‘encendida’ o ‘apagada’ sino que todos estamos en proceso?”

Los profesores de BYU-Idaho, Eric d’Evegnée y Sarah Hafen d’Evegnée con sus siete hijos. El hermano y la hermana d’Evegnée crearon y analizaron una base de datos con historias de reconversión para aprender lecciones que puedan ayudar a quienes tienen dudas sobre la fe.
Los profesores de BYU-Idaho, Eric d’Evegnée y Sarah Hafen d’Evegnée con sus siete hijos. El hermano y la hermana d’Evegnée crearon y analizaron una base de datos con historias de reconversión para aprender lecciones que puedan ayudar a quienes tienen dudas sobre la fe. Crédito: Cortesía de la familia d'Evegnée

Los d’Evegnée se esfuerzan deliberadamente por crear un ambiente en su casa en el que las preguntas sean bien recibidas y se consideren como algo normal y parte del desarrollo de una fe sana. “A través de las historias nos dimos cuenta de que muchas de las personas que tenían preguntas sentían que no estaba bien tenerlas”, dijo Sarah d’Evegnée.

Como Eric d’Evegnée ha sido testigo de lo duradero que es el amor y la misericordia que tiene Dios por sus hijos cuando se acercan a Él, ha aprendido cuál es su propio papel. “No puedo enfadarme cuando las personas eligen caminos diferentes a los míos”, dijo. “Sé cuál es mi papel: voy a ser cariñoso y misericordioso, y ayudarles a ver, hasta cierto punto, una pequeña fracción, una porción del amor de Dios a través de la forma en que interactúo con ellos”.          

“Leer estas historias me ha recordado que tenemos dos cosas que son eternas, las cuales son el tiempo y el amor”, dijo Sarah d’Evegnée. “Tenemos un suministro ilimitado de estas dos cosas …. [Dios] puede enseñarnos a amar a las personas que están en proceso, y también puede enseñarnos a ser pacientes con ellas, y como nosotros también estamos en ese proceso, estamos todos juntos en el mismo hermoso y continuamente cambiante barco de la fe”.