Sarah Jane Weaver: Los mensajes de los líderes de la Iglesia nos ayudan a mirar hacia atrás al COVID-19 — y seguir adelante

En su primera comunicación oficial de 2022, el presidente Russell M. Nelson, líder de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, compartió un consejo importante: “Sean más decididos en ser amables con los demás y fortalecer su propio cimiento espiritual”.

El mensaje llegó cuando el mundo ha estado lidiando con la pandemia durante dos años; el primer caso de COVID-19 se identificó en diciembre de 2019.

Al publicar mensajes en Twitter, Facebook e Instagram (en inglés), el 1 de enero de 2022, el presidente Nelson hizo algunas sugerencias para quienes reservan tiempo para escribir resoluciones para el próximo año.

“Primero”, escribió él en Facebook e Instagram, “tomen la determinación de fortalecer su fundamento espiritual. Esto podría implicar fijar un tiempo y un lugar específico para estudiar las Escrituras, orar con más frecuencia, hacer que la adoración en el templo sea una mayor prioridad y dejar que Dios prevalezca en todos los aspectos de su vida.

“Segundo, tomen la determinación de ser bondadosos con los demás. Cuando el Salvador Jesucristo visitó las Américas, tal como está registrado en el Libro de Mormón, una de las primeras cosas que enseñó fue la necesidad de eliminar la contención en nuestra vida. Así que, por favor, sean compasivos, comprensivos, lentos en juzgar y prestos para perdonar.

“Tercero, tomen la determinación de actuar con decisión. Al Señor le encanta la constancia; al Señor le encanta la firmeza. Y aunque sin duda de vez en cuando no daremos la medida, nuestros esfuerzos persistentes por escucharlo y seguir la inspiración que Él nos da nos ayudará a ‘fortalecer[nos] en el Espíritu’ (Mosíah 18:26)”.

El mensaje ofrece dirección y esperanza en un momento en que muchos se sienten agobiados y cansados. Característico del optimismo del presidente Nelson, el mensaje es el modelo para mirar hacia adelante. También nos permite aprovechar todo lo que hemos aprendido durante la pandemia.

La hermana Patricia Holland, a la izquierda, y el élder Jeffrey R. Holland, del Cuórum de los Doce Apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, posan para un retrato después de la conferencia de la Estaca Enterprise Utah en Enterprise, Utah, el domingo, 17 de octubre de 2021.
La hermana Patricia Holland, a la izquierda, y el élder Jeffrey R. Holland, del Cuórum de los Doce Apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, posan para un retrato después de la conferencia de la Estaca Enterprise Utah en Enterprise, Utah, el domingo, 17 de octubre de 2021. Crédito: Nick Adams, para el Deseret News

Church News hizo una retrospectiva de la pandemia y cómo impactó a la Iglesia. En el proceso, me he preguntado cómo me ha impactado. ¿He aprendido las lecciones que el Señor quería que aprendiera durante esta época única en la historia?

A medida que la pandemia se intensificaba en marzo y abril de 2020, mientras muchos de nosotros hicimos la transición a la escuela, el trabajo y las reuniones de la Iglesia en casa, el élder Jeffrey R. Holland nos recordó que este era un momento particular de soledad forzada en el que “no tenemos un montón de trivialidades o asuntos superficiales que nos distraigan de meditar en las cosas que de verdad importan en la vida. Este tipo de momentos nos invita a mirar dentro del alma y evaluar si nos gusta lo que vemos. … [COVID-19 ha provocado una especie de] día de reposo obligatorio — un momento cuando nos apartamos de nuestra rutina cotidiana, de la vida normal, y reflexionamos en nuestra dependencia de Dios y en las bendiciones que Él nos da y que muy a menudo damos por sentadas”.

El élder David A. Bednar hizo eco de la determinación del élder Holland. “Con la perspectiva eterna que brinda el evangelio restaurado y la gracia que viene de la Expiación del Salvador, podemos aprender las lecciones de la adversidad de la mortalidad que nos preparan para las bendiciones de la eternidad. Debemos orar. Debemos buscar. Debemos pedir. Debemos tener ojos para ver y oídos para oír. Pero podemos ser bendecidos de formas extraordinarias para aprender las lecciones que nos bendecirán ahora y para siempre”.

Todo el mundo está en manos del Señor, agregó el élder Neil L. Andersen. “Nunca te encontrarás en un momento en el que el Señor no te enseñe si eres justo. Esta vida es un momento para llegar a ser, no solo para experimentar. Es un momento para recibir enseñanza de lo alto”.

Quizás el élder Gerrit W. Gong resumió mejor nuestra situación como Santos de los Últimos Días. “No vamos a volver a algo antiguo”, dijo. “Vamos a avanzar hacia algo nuevo. Estamos aprendiendo cosas que nos ayudarán a conservar lo mejor de lo que hacemos en persona a la vez que aprendemos a utilizar la tecnología y otros medios de formas eficaces y apropiadas”.

Al igual que el presidente Nelson, el élder D. Todd Christofferson se centró en ser amables, y nos pidió que consideráramos la pertenencia y cómo se siente. “Hay mucho que podemos hacer los unos por los otros si tenemos un sentido de pertenencia y hermandad”, dijo.

También presagiando el mensaje de Año Nuevo del presidente Nelson, el élder Gary E. Stevenson pidió a los Santos de los Últimos Días que edificaran sus vidas sobre el fundamento seguro del evangelio de Jesucristo. A medida que lo hagan, prometió, “podremos ver la desilusión y el desánimo a través de la óptica de la fe y el optimismo”.

Eso puede lograrse al compartir el mensaje del evangelio de Jesucristo, dijo el élder Ronald A. Rasband, y agregó que un enfoque más importante “es el poder de la palabra y cómo la comunicamos”.

El Señor ha prometido ‘acelerar Su obra’ para bendecir a todos los hijos de Dios, dijo el élder Dieter F. Uchtdorf. “Siento que estamos justo en medio de este proceso mientras vivimos esta época desafiante”.

Formando un corazón con sus manos, el élder Dieter F. Uchtdorf muestra su amor por los misioneros luego de un devocional en el Centro de Capacitación Misional de Provo, el 5 de noviembre de 2019.
Formando un corazón con sus manos, el élder Dieter F. Uchtdorf muestra su amor por los misioneros luego de un devocional en el Centro de Capacitación Misional de Provo, el 5 de noviembre de 2019. Crédito: Cheryl Taylor

Es un momento que “permitirá que, en el futuro, la Iglesia crezca, toque más vidas y lleve a cabo más que nunca la obra de salvación”, dijo el élder Quentin L. Cook. “Recordaremos esto como un momento fundamental de preparación y no solo como algo que tuvimos que soportar”.

Para el élder Dale G. Renlund, las lecciones de la pandemia nos recuerdan a todos que Dios vive y responde a las oraciones. “Espero que todos hayamos aprendido que la Iglesia centrada en el hogar puede ser espiritualmente enriquecedora”, dijo. “Espero que todos hayamos aprendido a ser autosuficientes y a asumir la responsabilidad por nuestra propia fe y progreso espiritual. Y espero que hayamos aprendido que los mensajes del Espíritu Santo son suaves, claros y sencillos — y que esto contrasta en gran manera con los mensajes del mundo, que son estruendosos, confusos y temerarios”.

El élder Ulisses Soares dijo que una lección importante de la pandemia es que el gozo tiene poco que ver con las circunstancias que enfrentamos y tiene todo que ver con nuestro enfoque en Jesucristo. “Sabemos que la redención viene en el Santo Mesías y por medio de Él, que es la fuente de todo gozo”, dijo. “Al tener una comprensión clara de esto en el corazón, podemos regocijarnos aun cuando tengamos un mal día, una mala semana o incluso un mal año”.

Es el optimismo mostrado por el presidente M. Russell Ballard, quien dijo que todos tenemos paz porque el Señor guía a Sus hijos y a Su Iglesia.

“¿Vemos luz al final del túnel?” Declaró, “¡Absolutamente!”