Edificar un cimiento espiritual en la ‘roca de nuestro Redentor’, dice el presidente de BYU–Pathway

En las experiencias que tuvieron desde Perú hasta Texas y en otros momentos de sus vidas, el presidente de BYU–Pathway Worldwide (en inglés), Brian K. Ashton y su esposa, la hermana Melinda Ashton, han visto las bendiciones de elegir intencionalmente edificar sobre el cimiento de Jesucristo a través de la celebración de convenios. Ellos compartieron sus experiencias con los estudiantes de BYU–Pathway Worldwide en el devocional de comienzo del semestre el martes, 11 de enero. 

Destacaron cuando el presidente Russell M. Nelson dijo en la conferencia general de octubre de 2021: “Mis queridos hermanos y hermanas, estos son los últimos días. Si ustedes y yo vayamos a resistir los peligros y presiones venideras, es imprescindible que cada uno de nosotros tengamos un firme cimiento espiritual, edificado en la roca de nuestro Redentor, Jesucristo”. 

El presidente Ashton explicó tres maneras de edificar un cimiento sobre “la roca de nuestro Redentor”.

La primera es elegir confiar en que Dios ama a Sus hijos, solo desea lo mejor para ellos, sabe lo que Sus hijos quieren y necesitan, tiene el poder para bendecir, y bendecirá a los que guarden Sus mandamientos.

La segunda es elegir arrepentirse y guardar los mandamientos. 

“Porque elegimos confiar en Dios, desechamos el mal, volvemos nuestro corazón y voluntad a Dios, eligiendo guardar Sus mandamientos”, dijo él. 

La tercera es elegir hacer y guardar los convenios con el Padre Celestial y Jesucristo.

La hermana Melinda Earl Ashton y hermano Brian K. Ashton.
La hermana Melinda Earl Ashton y hermano Brian K. Ashton. Crédito: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

La hermana Ashton compartió cómo se refleja el edificar el cimiento sobre Jesucristo en su vida. Cuanto más ella estudia y aprende sobre el carácter de Dios y la Expiación, más fácil le resulta elegir ejercer la fe en Jesucristo, al reconocer que “Él puede, y hará aquello que Él dice que hará”.

Apoyada en esa fe, ella quiere hacer y guardar los convenios ya que desea las promesas que expresan estos convenios. A través de esos convenios, ella es bendecida con poder y confianza, lo cual ayuda a incrementar su capacidad para superar los problemas, guardar los mandamientos y desarrollar atributos semejantes a los de Dios.  

“He aprendido que debemos elegir edificar nuestro cimiento espiritual sobre Jesucristo. Se trata de tomar decisiones intencionalmente, para creer y actuar, muchas veces ante la dificultad y la incertidumbre”, dijo ella. También es importante recordar que la clave para recibir el poder de Dios en nuestras vidas de manera constante es hacer y guardar los convenios”.

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Cuando el presidente Ashton sirvió una misión para La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en Perú, existían dificultades económicas las cuales hacían difícil que la gente tuviera suficiente para comer. Él contó sobre una mujer que compartió en la Iglesia cómo cada día de la semana salía a trabajar para ganar el dinero que necesitaba para comprar los alimentos y tratar de tener algo para los domingos. Cuando tampoco podía conseguir lo suficiente para los domingos, ella oraba y le explicaba al Padre Celestial que había hecho todo lo posible y le pedía ayuda. Entonces se sentaba en una silla frente a su casa y esperaba.  

El nuevo presidente de BYU-Pathway, Brian K. Ashton, posa para una foto en el colegio de Salt Lake City el miércoles, 13 de octubre de 2021.
El nuevo presidente de BYU-Pathway, Brian K. Ashton, posa para una foto en el colegio de Salt Lake City el miércoles, 13 de octubre de 2021. Crédito: Jeffrey D. Allred, Deseret News

“Ella testificó que inevitablemente alguien siempre le traía comida”, dijo él. “Sus convenios le dieron acceso a la fe y a la fortaleza para confiar en que el Padre Celestial y Jesucristo cubrirían sus necesidades”.

La hermana Ashton compartió cómo, cuando estaban sirviendo como líderes de misión en Houston, Texas, llegó a un punto en el que se sintió abrumada y agotada con todas sus responsabilidades y desafíos adicionales. Se recordó a sí misma que sabía que Dios era un Padre Celestial amoroso y bondadoso, que tenía un Salvador que había llevado a cabo la Expiación para que pudiera arrepentirse y también pedir ayuda con las pruebas que estaba enfrentando, y que había hecho convenios y se esforzaba por cumplirlos. 

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Aunque ella eligió creer, sus desafíos no se resolvieron inmediatamente, dijo ella. Continuó orando y pidiendo ayuda, y vio cómo era bendecida con la fortaleza para seguir adelante.

“He aprendido por experiencia, que cuando la vida es abrumadora y me siento insegura y confundida, puedo recurrir a mi Padre Celestial y Salvador y elegir creer que ellos están conscientes de mí y de mis circunstancias y me ayudarán”, dijo ella. “Testifico que, a medida que ejerciten la fe en el carácter y amor [de Nuestro Padre Celestial y Jesucristo] encontrarán la fortaleza para abrir su mente y corazón a Sus instrucciones”.   

El presidente Ashton les dijo a los estudiantes que, aunque habrá ocasiones en las que las bendiciones lleguen en el momento que la gente las busca, otras veces, será en el momento que Dios decida.

“Dios nos sostendrá y nos bendecirá en las formas que necesitemos para que podamos parecernos más a Jesucristo”, dijo él. “La clave para cada uno de nosotros es hacer convenios sagrados con Dios y luego guardarlos”.