El élder Soares enseña a los misioneros sobre la doctrina de Cristo y su propósito misional

Los misioneros pueden aumentar su comprensión de la doctrina de Cristo e implementarla en su servicio para ayudar a otros a venir a Cristo, enseñó el élder Ulisses Soares, del Cuórum de los Doce Apóstoles, en la transmisión de un devocional para misioneros de todo el mundo el martes, 11 de enero.

El élder Soares dijo que la Iglesia necesita misioneros que vengan a Cristo al vivir Su doctrina y al ser convertidos por el poder del Espíritu Santo. Entonces ellos estarán capacitados para llevar a otros a Cristo.

El élder Soares pidió a los misioneros que reflexionaran sobre tres preguntas:

  1. “Como misioneros, ¿cómo puede su comprensión de la doctrina de Cristo aumentar y profundizar su conversión a Él?
  2. “Al comenzar sus misiones, ¿qué experiencias están teniendo al implementar cada uno de los elementos de la doctrina de Cristo en su propia vida?
  3. “¿Cómo puede la comprensión y el implementar la doctrina de Cristo aumentar su deseo y su capacidad de ayudar a otros a venir a Él?”

Comprender la doctrina de Cristo

El élder Soares recordó a los misioneros la invitación del presidente Russell M. Nelson de la conferencia general de octubre de 2021: a dar oído a la verdad pura, la doctrina pura de Cristo y la revelación pura.

“La doctrina pura de Cristo es poderosa”, enseñó el presidente Nelson. “cambia la vida de todo aquel que la entiende y procura implementarla en su vida. La doctrina de Cristo nos ayuda a encontrar la senda de los convenios y a permanecer en ella. Mantenernos en ese camino estrecho, pero bien definido nos hará merecedores, en última instancia, de recibir todo lo que Dios tiene”.

El élder Soares dijo que la doctrina de Cristo es el medio por el cual podemos obtener todas las bendiciones que están disponibles para nosotros mediante la expiación de Jesucristo. Él leyó 3 Nefi 11:32-33 con los misioneros:

“Y esta es mi doctrina, y es la doctrina que el Padre me ha dado… el Padre manda a todos los hombres, en todo lugar, que se arrepientan y crean en mí. Y cualquiera que crea en mí, y sea bautizado, este será salvo; y son ellos los que heredarán el reino de Dios”.

Se invitó a la hermana Kayla Payne del CCM de Provo, quien servirá en la Misión Ecuador Quito, a leer en voz alta 3 Nefi 27:13-22, donde Jesucristo describió a Sus 12 discípulos nefitas los pasos de la fe, el arrepentimiento, el bautismo, la recepción del Espíritu Santo y el perseverar hasta el fin.

El élder Ulisses Soares, del Cuórum de los Doce Apóstoles, habla a los misioneros de todo el mundo en una transmisión en vivo el martes, 11 de enero de 2022.
El élder Ulisses Soares, del Cuórum de los Doce Apóstoles, habla a los misioneros de todo el mundo en una transmisión en vivo el martes, 11 de enero de 2022. Crédito: Captura de pantalla de la transmisión de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Implementar la doctrina de Cristo

El élder Soares explicó que experimentar la doctrina de Cristo no es un evento único. Aunque las personas experimentan cada uno de los elementos inicialmente — como la fe, el arrepentimiento, el bautismo y la recepción del Espíritu Santo — ellas deben perseverar hasta el fin ejerciendo continuamente la fe para arrepentirse, recibiendo todas las ordenanzas, guardando los convenios y viviendo dignamente del poder santificador del Espíritu Santo durante toda su vida.

“Ejercer la fe para arrepentirse debe ser un hábito diario”, dijo el élder Soares. “Cuando Jesús nos pide a ustedes y a mí que nos ‘arrepintamos’, nos está pidiendo que cambiemos la forma en que amamos, pensamos, servimos, enseñamos, pasamos nuestro tiempo y tratamos a los demás, incluyendo los miembros, líderes, compañeros o los demás misioneros”.

El élder Soares explicó cómo el presidente Nelson ha enseñado que el arrepentimiento no es un castigo, sino una oportunidad de ser perdonados, limpiados y santificados por medio de Cristo.

Luego, la ordenanza de la Santa Cena permite a los miembros bautizados renovar sus convenios bautismales e invita a la compañía constante del Espíritu Santo, dijo el élder Soares.

“Vuelvo a enfatizar que experimentar la doctrina de Cristo brinda el poder de la divinidad”, dijo él.

Declarar la doctrina de Cristo hasta los confines de la tierra

El élder Soares testificó que la doctrina de Cristo es tanto el “qué” como el “por qué” de la obra misional. El capítulo 1 de “Predicad Mi Evangelio” registra el propósito de un misionero, y se basa en la doctrina de Cristo.

Dice así: “Invitar a las personas a venir a Cristo al ayudarlas a que reciban el Evangelio restaurado mediante la fe en Jesucristo y Su expiación, el arrepentimiento, el bautismo, la recepción del don del Espíritu Santo y el perseverar hasta el fin”.

El élder Soares dio ejemplos de misioneros de todo el mundo que escucharon la guía del Espíritu Santo cuando compartieron el evangelio con los demás y los invitaron a bautizarse.

Él les dijo a los que escuchaban, “A medida que su comprensión de la doctrina de Cristo se profundice y la implementen en su vida, su deseo de ayudar a otros a venir a Él aumentará y tendrán poder al invitar a las personas a implementar Su doctrina en sus vidas”.

Un misionero que ejerza la fe, se arrepienta y participe dignamente de la Santa Cena será más capaz de testificar de estas verdades, explicó.

“Los invito a considerar en oración cómo pueden comenzar esta misma noche a declarar Su doctrina, deliberen en consejo con su compañero, maestros y líderes del sacerdocio. Ellos los pueden ayudar”, dijo él.

Un llamamiento maravilloso

El élder Soares les dijo a los misioneros que la Primera Presidencia y el Cuórum de los Doce Apóstoles oran por ellos juntos e individualmente.

“Ustedes están en nuestras oraciones todos los días”, dijo el élder Soares.

El élder Soares les dijo a los misioneros que, aunque no podía verlos a todos, podía sentir que el Espíritu le testificaba que cada uno de ellos había sido llamado por el Señor para servir como Sus representantes.

El Élder Ulisses Soares y la hermana Rosana Soares.
El Élder Ulisses Soares y la hermana Rosana Soares. Crédito: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

“Gracias por aceptar este maravilloso llamamiento de representar al Señor en este momento de su vida. Apenas pueden imaginar ahora lo que esta decisión traerá a su vida y a la vida de tantos en todo el mundo donde están sirviendo”, dijo él.

La hermana Rosana Soares también se dirigió a los misioneros. Ella les contó que escuchó al presidente M. Russell Ballard, presidente en funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles, decir que la obra misional no es un sacrificio, sino un privilegio.

“Es verdad”, dijo la hermana Soares. “¡Qué privilegio ser portadores de las buenas nuevas del evangelio! Espero que puedan comprender la grandeza de su llamamiento y puedan sentir el Espíritu del Señor cada día”.

Ella compartió un ejemplo de una misionera que encontró gozo en sus circunstancias y habló de otro misionero que dijo que lo mejor en su misión estaba a su lado — refiriéndose al Espíritu Santo y su compañero. Ella señaló lo importante que es celebrar las diferencias y tener gozo.

“Ciertamente, la soledad, el miedo y la frustración vendrán a visitarnos de vez en cuando, pero no debemos permitir que se queden, porque no es saludable para nuestras almas”, dijo la hermana Soares.

Una bendición apostólica

El élder Soares concluyó dejando una bendición apostólica sobre los misioneros. Los bendijo con una fe cada vez mayor, una capacidad de comprensión y la habilidad de cumplir sus propósitos como misioneros al aplicar la doctrina de Cristo en su vida. También los bendijo con los dones, talentos y habilidades que necesitaban durante su servicio.

“Por encima de todo el amor y la admiración que les tengo, confío en ustedes y en su capacidad para enfrentar los desafíos de esta época”, dijo el élder Soares. “Fueron enviados durante este tiempo cuando el Señor está preparando al mundo para la segunda venida. Él sabía que podían hacer frente a los desafíos de este tiempo. Por eso los envió”.