Misión Etiopía Adís Abeba: Capacitaciones, viajes, cambios y mucha gratitud

Cuando Robert y Darice Dudfield de Melbourne, Australia, fueron llamados a finales de 2019 para servir como presidente de misión y compañera en una asignación de habla inglesa comenzando a mediados de 2020, no tenían idea de lo que les esperaba — presidir una nueva misión, llegar tarde, pero antes que los misioneros, luchar contra el COVID-19, enviar misioneros a 4345 kilómetros de distancia para que recibieran sus investiduras para el templo y, recientemente, mudarse a un país vecino debido a los disturbios civiles.

Bienvenidos a la Misión Etiopía Adís Abeba y la vida y los tiempos actuales del presidente Robert Dudfield y la hermana Darice Dudfield, quienes ven cómo la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días tiene un gran potencial para crecer en la nación del noroeste de África y bendecir a individuos, familias y comunidades.

“Vemos la mano del Señor guiándonos continuamente”, dijo el presidente Dudfield, mientras él y la hermana Dudfield relataban sus experiencias misionales hasta la fecha en un podcast de Church News del 11 de enero (en inglés).

“Simplemente ha sido una gran bendición y un privilegio poder estar sirviendo y ser testigos de una pequeña parte de la gran y poderosa obra del Señor, que continuará avanzando, a pesar de cualquiera de las restricciones que podamos enfrentar”.

El primer grupo de misioneros de la misión Etiopía Adís Abeba, en ir al Templo de Accra Ghana, para realizar la obra del templo en su idioma nativo amárico en la primavera de 2021.
El primer grupo de misioneros de la misión Etiopía Adís Abeba, en ir al Templo de Accra Ghana, para realizar la obra del templo en su idioma nativo amárico en la primavera de 2021. Crédito: Cortesía del presidente Robert Dudfield

Comienzos de la misión

Después del seminario para nuevos líderes de misión en junio de 2020, los Dudfield no llegaron a Adís Abeba hasta agosto debido a las restricciones por el COVID-19. Ellos fueron recibidos por unos cuantos miembros locales, ya que la nueva misión no tenía misioneros. Los misioneros que iban a ser asignados desde Uganda, país vecino, habían regresados a sus hogares debido a la pandemia.

Pronto llegaron ocho misioneros quienes tenían una capacitación virtual limitada y que vestían sus mejores prendas.

“Su mejor ropa de domingo para algunos era un par de jeans rotos y una camisa — eso es todo lo que tenían, y nos entristecimos por su situación”, dijo el presidente Dudfield. Los líderes de la misión rápidamente ayudaron a los misioneros a vestirse de acuerdo con el mensaje que predicarían.

La hermana Dudfield recordó los primeros ocho misioneros — algunos eran huérfanos, algunos habían sido miembros durante un par de años, otros desde el comienzo de la pandemia. “Teníamos dos días enteros de capacitación a la semana con ellos, porque nos convertimos en los entrenadores de estos nuevos misioneros”, dijo ella, recordando a una hermana que había servido por poco tiempo antes de la pandemia, “pero todos los demás no tenían experiencia como misioneros”.

La capacitación resultó llevar mucho tiempo — los idiomas nativos de los misioneros eran el amárico y el oromo, y el inglés era un segundo, tercer o incluso cuarto idioma.

El presidente Robert Dudfield y la hermana Darice Dudfield, al frente, se unen a los primeros ocho misioneros de la nueva Misión Etiopía Adís Abeba en 2020.
El presidente Robert Dudfield y la hermana Darice Dudfield, al frente, se unen a los primeros ocho misioneros de la nueva Misión Etiopía Adís Abeba en 2020. Crédito: Cortesía del presidente Robert Dudfield

Hospitalización por COVID-19

Con los misioneros en compañerismos y asignados a ramas locales en los primeros meses, el presidente Dudfield fue diagnosticado con un caso grave de COVID-19. Mientras la hermana Dudfield permanecía asintomática y en cuarentena en la casa de la misión, el presidente de la misión pasó gran parte de octubre de 2020 hospitalizado, con los pulmones llenos de neumonía viral y bacteriana.

“La mayor parte del tiempo estuve con oxígeno — era muy difícil hablar”, dijo el presidente, recordando que las venas colapsadas resultaron en constantes catéteres en sus pies y brazos para ayudar a mover los líquidos y los antibióticos. “Darice estaba en realidad al frente de la misión y lidiando con los diferentes asuntos”.

Esos asuntos incluían ayudar a los misioneros a salir a contactar y enseñar mientras la Iglesia aún no tenía reuniones públicas y aprender a usar teléfonos inteligentes y el libro de área.

El presidente Dudfield recordó haber escuchado las campanas y los cantos de una iglesia ortodoxa cercana un domingo por la mañana en octubre, mientras miraba sus brazos amoratados y admitió sentir lástima de sí mismo. Él recordó las súplicas de José Smith desde la cárcel de Liberty y los apacibles recordatorios del Señor en Doctrina y Convenios 122.

“Reflexioné sobre eso y me sentí muy honrado — fui corregido en mi forma de pensar de que, por un pequeño momento, yo estaba pasando por una prueba y un desafío”, dijo él, calificándolo como “un punto de inflexión, una experiencia muy sagrada”.

“Me miré los brazos — estaban amoratados, débiles y sangrando. Sin embargo, esto no era nada comparado con lo que el Salvador había pasado, y me dio una apreciación más profunda de lo que el sacrificio expiatorio podría haber sido para mí personalmente”.

El presidente Robert Dudfield y la hermana Darice Dudfield, a la derecha y la segunda desde la derecha, se unen a Andrey Vasil'evich Klimash, a la izquierda, y su esposa, Elene. Klimash, un neurocirujano ruso, ayudó a que el presidente Dudfield fuera admitido en un hospital de Adís Abeba después de contraer COVID y el ex presidente de la Estaca San Petersburgo le dio al presidente de misión una bendición del sacerdocio en el hospital.
El presidente Robert Dudfield y la hermana Darice Dudfield, a la derecha y la segunda desde la derecha, se unen a Andrey Vasil’evich Klimash, a la izquierda, y su esposa, Elene. Klimash, un neurocirujano ruso, ayudó a que el presidente Dudfield fuera admitido en un hospital de Adís Abeba después de contraer COVID y el ex presidente de la Estaca San Petersburgo le dio al presidente de misión una bendición del sacerdocio en el hospital. Crédito: Cortesía del presidente Robert Dudfield

Al no poder recibir visitas, el presidente recibió una bendición del sacerdocio de un médico local — el Dr. Andrey Klimash, un neurocirujano y ex presidente de estaca en San Petersburgo, Rusia. “Todos los días él vino a ministrarme mientras estuve allí”, dijo el presidente de misión sobre la “muy tierna misericordia” de tener a Klimash que lo guiara no solo médicamente, “sino también para ayudar con la supervisión emocional y espiritual de mi proceso de curación”.

Después de más de cuatro semanas de hospitalización, el presidente Dudfield se recuperó por completo, sin efectos prolongados.

La Iglesia en Etiopía

Con una composición religiosa de dos tercios de cristianos y un tercio de musulmanes, los etíopes se benefician de una rica historia religiosa y un conocimiento y comprensión del Antiguo y Nuevo Testamento, dijo el presidente Dudfield.

Si bien la misión de Etiopía es nueva, la Iglesia se ha establecido allí desde principios de la década de 1990, y el país alberga a unos 2000 Santos de los Últimos Días.

Los Dudfield destacan la fe, los testimonios y los esfuerzos de los líderes y miembros locales y su compromiso con la obra misional, la reactivación, el progreso en la senda de los convenios y la preparación para la primera estaca en Etiopía.

Podcast de Church News: Los líderes de la Misión Etiopía Adís Abeba hablan sobre el servicio fiel y flexible al Señor en medio de las pruebas y la pandemia (en inglés)

“La meta es siempre poder ayudar al país a prepararse para el templo”, dijo el presidente Dudfield, “así que el siguiente paso es poder fortalecer a las familias a través de las ordenanzas, porque eso ayuda a fortalecer a las comunidades y a la nación”.

Los pasos son obvios, dijo él — primero, las familias, después una estaca, y luego un templo. “No tenemos ninguna duda de que, en algún momento, el profeta de Dios anunciará un templo para Etiopía. Por ahora, lo que estamos haciendo es poner los cimientos — como dicen las Escrituras, los cimientos de una gran obra”.

Viaje al templo

Parte del primer grupo de misioneros de la Misión Etiopía Adís Abeba en el Templo de Accra Ghana, después de su sesión en el templo realizada en su idioma nativo amárico en la primavera de 2021.
Parte del primer grupo de misioneros de la Misión Etiopía Adís Abeba en el Templo de Accra Ghana, después de su sesión en el templo realizada en su idioma nativo amárico en la primavera de 2021. Crédito: Cortesía del presidente Robert Dudfield

Debido a la pandemia, los misioneros asignados a servir en Etiopía no tuvieron la experiencia de ser capacitados de forma presencial en un centro de capacitación misional y tampoco pudieron recibir la investidura del templo. Los Dudfield comenzaron los preparativos para enviar un primer grupo pequeño de misioneros — y luego un segundo — al Templo de Accra Ghana, para recibir instrucción, adorar y hacer convenios en el templo.

Los Santos de los Últimos Días en Etiopía ya habían participado de las ordenanzas del templo en inglés. Se hicieron arreglos para que los maestros del Centro de Capacitación Misional de Ghana y una ex misionera, hermana de uno de los misioneros que viajaban, leyeran las instrucciones y las ordenanzas del templo en amárico.

Los misioneros que iban a Accra también pudieron recibir sus bendiciones patriarcales, ya que no hay estaca, ni patriarca, en Etiopía.

“Ellos estaban tan emocionados de poder ir a la casa del Señor”, dijo el presidente Dudfield, “para hacer convenios sagrados y, al participar de las ordenanzas, sentir el amor que el Salvador tiene por ellos”.

Reubicación en Kenia

A principios de noviembre de 2021, los disturbios civiles se extendieron por Etiopía, incluyendo percepciones erróneas de que los misioneros de tiempo completo de la Iglesia habían sido reclutados y empleados en lugar de ser voluntarios sirviendo con su propio apoyo y el de sus familias, dijo el presidente Dudfield.

El élder Thierry K. Mutombo, a la izquierda, Setenta Autoridad General quien sirve en la presidencia del Área África Central, se une al presidente Robert Dudfield de la Misión Etiopía Adís Abeba y sus misioneros para una foto a finales de 2021 en Kenia luego de la reubicación temporal de la misión allí.
El élder Thierry K. Mutombo, a la izquierda, Setenta Autoridad General quien sirve en la presidencia del Área África Central, se une al presidente Robert Dudfield de la Misión Etiopía Adís Abeba y sus misioneros para una foto a finales de 2021 en Kenia luego de la reubicación temporal de la misión allí. Crédito: Cortesía del presidente Robert Dudfield

Se tomó la decisión de reubicar a aquellos sirviendo en la Misión Etiopía Adís Abeba — misioneros y líderes de la misión — al país vecino de Kenia, con el respaldo de la Primera Presidencia y el Cuórum de los Doce Apóstoles.

El éxodo de los Dudfield y de 67 misioneros de tiempo completo resultó ser un desafío: empacar para la reubicación temporal, mantener el equipaje con el peso adecuado, hacerse — y pasar — las pruebas de COVID-19, tramitar visas, encontrar y recolectar pasaportes, viajar en masa al aeropuerto y luego hacer el chequeo del equipaje y pasar por inmigración en el mismo vuelo a Nairobi.

“Fue un milagro tras otro la manera en la que todo sucedió”, dijo el presidente Dudfield, y agregó que “estamos teniendo algunas experiencias notables aquí en Kenia, mientras continuamos operando como la Misión Etiopía Adís Abeba — simplemente ubicada en un lugar diferente por un período de tiempo”.

Esa transición, explicó la hermana Dudfield, puede ser estresante, tratando de ayudar a los misioneros a comunicarse con los contactos en Etiopía en un área del mundo donde los teléfonos inteligentes y la Internet son caros y poco comunes. “Es un desafío”, dijo ella, “pero nuestros misioneros están haciendo un trabajo extra”.

Los misioneros están reconectándose con los miembros menos activos, y los miembros locales en Etiopía están ayudando a continuar el trabajo allá — incluyendo los bautismos de conversos — incluso sin la presencia de los misioneros, dijo el presidente Dudfield.

En Nairobi, los Dudfield y sus misioneros han localizado tres grandes comunidades de miles y miles de etíopes, una oportunidad para compartir el Evangelio en amárico y oromo.

“No hubiéramos tenido esa experiencia”, dijo el presidente Dudfield, “si no hubiéramos estado aquí en Kenia — para poder llegar tanto al pueblo etíope aquí en Kenia como poder conectar con sus familias en Etiopía”.

Misioneros y líderes de la Misión Etiopía Adís Abeba se reúnen para la Navidad de 2021 en Nairobi, Kenia.
Misioneros y líderes de la Misión Etiopía Adís Abeba se reúnen para la Navidad de 2021 en Nairobi, Kenia. Crédito: Cortesía del presidente Robert Dudfield

Perspectiva

Cada vez que los Dudfield han tenido un desafío, la hermana Dudfield dijo: “hemos sentido las oraciones ofrecidas por nosotros, y hemos sentido que el Señor está de nuestro lado y que nos guía a través de todo este proceso”.

El presidente Dudfield reconoce que el propósito por el cual él y su compañera están en Etiopía es para superar los desafíos y acoger alegremente cada situación como una oportunidad de aprendizaje.

“Adoptar ese enfoque simplemente reveló milagro tras milagro, experiencia tras experiencia y lección tras lección que nos ayudó a refinarnos y a acercarnos al Salvador como representantes de Su gran obra aquí en Etiopía”.