Lo que una pareja de misioneros mayores quiere que otros sepan acerca de servir a pesar de los desafíos

Cuando John y Sandy England comenzaron a recibir la impresión de que debían servir una misión de tiempo completo, dudaron — Sandy es ciega y les preocupaban los desafíos que esto podría traer. Sin embargo, la pareja de Utah, que actualmente pertenece a la Estaca Bingham Creek West Jordan Utah, sabía que tenían que depositar su confianza en el Señor. Ambos estaban jubilados y habían permanecido en su casa mientras eran misioneros de servicio en la Misión Salt Lake Inner City desde finales de 2006 hasta comienzos de 2008. Pero no podían deshacerse de la idea de dejar su hogar para ir a otra misión. 

Los England llevaban ya un año pensando en esa idea cuando el obispo lo llamó y les habló más sobre el asunto. Cuando fueron a su casa de invierno en el norte de California, el mensaje que escucharon el primer domingo que pasaron allí, fue sobre servir una misión. Así que los England siguieron esforzándose para lograr su meta.

Conseguir las autorizaciones necesarias para llevar con ellos la perra guía de Sandy tomó tiempo. Tuvieron que resolver problemas con la casa, preocupaciones por los miembros de la familia y otras obligaciones.

Los residentes de West Jordan, Utah, John y Sandy England posan en una foto para la misión en 2013. La pareja sirvió en la Misión Farmington Nuevo México.
Los residentes de West Jordan, Utah, John y Sandy England posan en una foto para la misión en 2013. La pareja sirvió en la Misión Farmington Nuevo México. Crédito: Cortesía de la familia England

John England habló sobre esa época: “Nos dimos cuenta de que, cuando [uno] empieza a pensar en servir una misión, surgen todos esos obstáculos. Lo que [hay] que hacer es, perseverar y saber que el Señor interviene cuando Él [lo considera necesario]”.

Finalmente, fueron llamados a la Misión Farmington Nuevo México. Un domingo en la reunión sacramental antes de su partida, Sandy England dio su testimonio sobre su próxima misión y compartió algunos de sus sentimientos. Ella dijo que el élder David S. Baxter, un Setenta Autoridad General también estaba en la reunión ese día.

“En mi testimonio mencioné lo asustada que estaba y que no sabía qué podía ofrecer; pero es un llamamiento y voy a ir”, recuerda Sandy. “Después, el élder Baxter se acercó, tomó mis manos y [me] dijo, ‘Hermana, alguien la está esperando’”.

Los England llegaron a su misión en octubre de 2013 y asistieron a la Rama Tohlakai en la Estaca Gallup Nuevo México. “Cuando llegamos a Tohlakai, el primer día que fuimos a la iglesia, la persona que me estaba esperando estaba allí. Él era ciego. Esa no es una coincidencia”, dijo Sandy.

Ese joven se convirtió en uno de sus queridos amigos, y a quien pudieron guiar durante las ordenanzas del templo. Hasta hoy siguen en comunicación con él.

“[El hecho de] ser ciego, sentirse asustado e inepto, no desaparece, aunque vayas ahí. Sin embargo, aprendes que, si confías en el Señor, Él te fortalecerá”, dijo Sandy.

Sandy dijo que pronto se dio cuenta que otras parejas de misioneros tenían limitaciones físicas, preocupaciones sobre lo que podía estar sucediendo en sus casas y otras inquietudes. Pero sabían que debían servir en ese momento.

“[Nos] convertimos en una familia con estas personas”, dijo. “[Nos] apoyamos unos a otros y [nos] fortalecimos mutuamente. Los dos o tres primeros meses, sientes que quieres volver a casa, pero hay algo que te empuja a seguir y seguir”.

Servir de muchas formas

La Misión Farmington Nuevo México incluye a la Nación Navajo en la zona de Four Corners, la cual abarca partes de Nuevo México, Colorado y Utah. En seguida, Jet, la perra guía de Sandy, se convirtió en el favorito de la gente que conocían en la zona.

Una placa misional hecha para John y Sandy England está en exhibición en la casa de los England en West Jordan, Utah, el 22 de abril de 2022.
Una placa misional hecha para John y Sandy England está en exhibición en la casa de los England en West Jordan, Utah, el 22 de abril de 2022. Crédito: Mary Richards

“[Ella hizo que se] abri[eran] muchas puertas; tantas puertas que no hubiéramos podido abrir. Porque ellos aman a los perros”, dijo. “Aman a los animales, especialmente a los perros”. Jet, incluso, llevaba una placa no oficial con su nombre y con el título “Hermana Jet”. 

Los England fueron a visitar a un joven que conocían y que estaba en el hospital. La primera cosa que él dijo fue, “Hola, Jet”, en lugar de “Hola élder y hermana England”, dijo John entre risas. Cuando fueron al partido de baloncesto en el que participaba una mujer joven de la rama, ella también saludó primero a la perra guía.  

Visitaron a personas en toda la zona, conduciendo por muchos kilómetros para llegar al lugar. Trabajaron para reactivar miembros y se ofrecieron como voluntarios en un centro para personas mayores cercano. Así, la pareja se encontró sirviendo de muchas formas diferentes: “Enseñamos la clase de finanzas, la de preparación para el templo, seminario, Escuela Dominical y fui segunda consejera de la Sociedad de Socorro”, dijo Sandy.

John dijo, “No sabes cuál va a ser tu papel hasta que llegas allí y comienzas a servir. Tienes que descubrirlo”.

Mientras enseñaban seminario, los England intentaron cosas nuevas para ayudar a los alumnos más tímidos a participar en los comentarios y a responder las preguntas, apoyándoles y, a la vez, animándoles a aprender más.  

A Sandy le encantaba verlos crecer: “[Nosotros] aprendíamos tanto de ellos y del evangelio como ellos de nosotros. Era un intercambio”.

Y Sandy cambió aquellos primeros sentimientos de preocupación que tenía antes de la misión, por la certeza de que estaba exactamente en el lugar donde tenía que estar.  

“Cada vez que hablaba, [les] decía que todos somos hijos e hijas del Padre Celestial y que no hay diferencia de color [ni] de raza. [Yo] decía: ‘No puedo verte’; siempre bromeaba [diciéndoles]: ‘No puedo verte, así que en lo que a mí respecta, soy igual que tú’”.     

Sandy England, a la derecha, con una foto de su perra guía en primer plano, habla en su casa de West Jordan, Utah, el 22 de abril de 2022.
Sandy England, a la derecha, con una foto de su perra guía en primer plano, habla en su casa de West Jordan, Utah, el 22 de abril de 2022. Crédito: Mary Richards

Las bendiciones del servicio misional

Llegó un momento, durante su servicio misional, en el que Sandy tuvo que regresar a Utah para realizarse una operación de los ojos. Ella tuvo algunos problemas de salud cuando regresaron a Nuevo México, pero los England solicitaron una prórroga para poder seguir sirviendo hasta febrero de 2015.

“Simplemente lo haces”, dijo Sandy. Es asombroso ver cuán bendecido eres durante la misión. La gente piensa que estamos bromeando, pero no es así. Eres bendecido cuando vas a una misión”.  

Mientras estaban en la misión, Sandy fue aceptada en un programa para recibir un nuevo tipo de implante que, tenemos la esperanza, le ayudará a ver mejor (tiene retinosis pigmentaria). Además, su hija mayor le dijo que el resto de la familia también estaba siendo bendecida por el servicio misional de los England.

Los England hablaron sobre el aprendizaje de la paciencia y del perdón durante su misión de tiempo completo. Tienen expectativa de servir, otra vez, una misión desde su hogar, porque conocen el poder del evangelio y tienen un testimonio de que la obra misional bendice vidas.

John fue bautizado cuando era joven y asistía a la Universidad en Misuri; décadas después, en Texas, se encontró con el misionero que lo había bautizado. Dijo que tuvieron un maravilloso reencuentro, lleno de gratitud porque ambos seguían en la senda de los convenios.

Mientras los England hablaban en su casa de West Jordan, Utah, señalaron dos acolchados colocados en los sofás de la sala, uno de ellos con un motivo de mariposas. Los acolchados los hicieron personas que ellos conocieron y llegaron a amar durante su misión, entre ellas las del centro para personas mayores y las de su rama.

En varios lugares de la casa hay fotos de Jet. La fiel perra guía de Sandy falleció hace tres meses, después de haber servido lealmente con ellos en su misión y de haber ayudado a Sandy cada día durante casi 12 años.

John dijo, “Fue un día triste para todos los que la conocíamos y queríamos, pero siempre la recordaremos como una amiga maravillosa que hizo bien su trabajo”.

Al finalizar la entrevista volvieron a señalar la placa que tienen en su casa con la foto oficial como misioneros y la escritura que eligieron — Mosiah 2:17, que dice: 

“He aquí, os digo estas cosas para que aprendáis sabiduría; para que sepáis que cuando os halláis al servicio de vuestros semejantes, solo estáis al servicio de vuestro Dios”.