6 cosas que los jóvenes pueden obtener al asistir a las conferencias PFJ

En su primer año completo en los Estados Unidos y Canadá, las conferencias Para la Fortaleza de la Juventud [PFJ] todavía no son muy conocidas para muchos jóvenes, sus padres y sus líderes.

Muchos jóvenes fuera de los EE. UU. y Canadá han tenido la oportunidad durante muchos años de participar en conferencias PFJ.

En una reciente entrevista de podcast de Church News (en inglés), el presidente general de los Hombres Jóvenes,  Steven J. Lund, y la hermana Rebecca L. Craven (en inglés), segunda consejera de la presidencia general de las Mujeres Jóvenes, compartieron seis cosas que los jóvenes pueden obtener de su tiempo en PFJ.

1.Sentir y reconocer la influencia del Espíritu Santo

El presidente Lund dijo que las conferencias PFJ “es un lugar donde los jóvenes pueden salir del mundo durante cinco días y estar bajo la influencia del Espíritu”.

Estar en un ambiente lleno de la influencia del Espíritu Santo ayuda a los jóvenes a “comprometerse y tomar decisiones y descubrir un poco de quiénes son y cuál es su lugar en el Reino de Dios y como resultado, se van en un plano mucho más alto, más capaces de lidiar con las realidades del mundo real”, dijo él.

La hermana Craven dijo que este ambiente ayuda a los jóvenes porque entender cómo el Espíritu le habla a alguien es una de las preguntas más frecuentes que hacen los jóvenes. Ella dijo que los jóvenes de hoy reconocen la necesidad de identificar la voz del Señor inspirándolos a tomar decisiones correctas y encontrar respuestas a sus preguntas. Estar en las conferencias PFJ sumerge a los jóvenes de una manera en la que pueden sentir constantemente el Espíritu y estar rodeados de otros que también lo sienten.

Escuche el episodio 88 del podcast de Church News con el presidente Lund y la hermana Craven (en inglés)

“Ellos se encuentran en un espacio en el que están rodeados por el Espíritu, y entonces tendrán oportunidades de internalizar eso y ver por sí mismos lo que significa vivir los convenios que hicieron en el bautismo y aprovechar ese don del Espíritu Santo”, dijo ella.

2. Establecer amistades

Los hombres y mujeres jóvenes de la Iglesia crecen en circunstancias únicas. Sus familias, barrios, cuórums, clases, escuelas y equipos son todos diferentes entre sí. Esa es una de las razones por las que, la hermana Craven dijo que, es importante que estén juntos durante una semana como miembros de la Iglesia.

“Cuando están juntos, cuando están reunidos y se están integrando a otros jóvenes que han hecho convenios similares a los que ellos han hecho, el Espíritu se puede sentir en una gran variedad de formas y actividades”, dijo ella.

Dos mujeres jóvenes posan para una foto mientras asisten a una conferencia de PFJ.
Dos mujeres jóvenes posan para una foto mientras asisten a una conferencia de PFJ. Crédito: Intellectual Reserve, Inc.

3. Divertirse

El presidente Lund dijo que recientemente un joven le dijo que nunca había visto la Iglesia y la diversión coexistiendo. Dijo que este es uno de los propósitos de que los jóvenes participen en las conferencias PFJ.

Uno de los objetivos “es tener actividades que sean tan interactivas y atractivas, que todos estén felices de estar allí, mientras que al mismo tiempo hablan sobre cosas importantes y se integran en torno a temas importantes que realmente transforman sus vidas”, él dijo.

4. Encontrar mentores

Los misioneros que regresaron recientemente y otros jóvenes adultos son asignados como consejeros de pequeños grupos de jóvenes en cada conferencia PFJ. Estos consejeros, habiendo estado recientemente en los programas de Hombres Jóvenes y Mujeres Jóvenes, a veces pueden relacionarse con los jóvenes y compartir testimonios con ellos de maneras distintas a las de los padres u otras personas en sus vidas, dijo la hermana Craven.

“La corta diferencia de edad entre un joven de 16 o 17 años y tal vez un joven adulto de 20 o 21 años realmente ayuda a los jóvenes a conectarse con ellos. Existe este factor genial”.

El presidente Lund subrayó el hecho de que estos jóvenes adultos consejeros son evaluados en múltiples niveles antes de ser seleccionados para sus funciones.

“Estos jóvenes adultos solteros que son mentores de estos jovencitos son la definición de modelo a seguir. Los hemos elegido cuidadosamente”, dijo él. “Hemos orado por estos jóvenes para colocarlos en el lugar correcto y ustedes caminan y los ven y simplemente ellos irradian bondad”.

Mujeres jóvenes estudian las Escrituras en una conferencia de PFJ.
Mujeres jóvenes estudian las Escrituras en una conferencia de PFJ. Crédito: Intellectual Reserve, Inc.

5. Crear impulso espiritual

Para algunos de los que asisten a la conferencia PFJ, llegar es la parte difícil. Para otros, volver a casa puede ser igual de difícil. El presidente Lund y la hermana Craven compartieron maneras en que los padres y líderes pueden ayudar a los jóvenes una vez que regresan de su tiempo en la conferencia PFJ.

“Primero espero que los padres les pregunten cuál fue su experiencia y no simplemente que los devuelvan a sus quehaceres y todo lo demás que tienen que hacer”, dijo ella. “Creo que hay una tendencia a que los jóvenes regresen a casa, o estos jóvenes regresen a casa, y simplemente no se reconozca la experiencia que tuvieron que les cambió la vida”.

Ella también alentó a los líderes a involucrar a los jóvenes antes de que se vayan a la conferencia PFJ mediante la organización de actividades previas que sirvan de modelo para los líderes de barrio y estaca el año en que sus unidades son elegibles para asistir a PFJ. Asimismo, ella dijo que también hay actividades posteriores a PFJ que pueden organizar para ayudar a los jóvenes a tomar lo que aprendieron e implementarlo en sus cuórums, clases y familias.

El presidente Lund describe a los jóvenes que regresan de la conferencia PFJ como “alguien diferente” en el sentido de que están mejor preparados para un nuevo crecimiento espiritual.

“Las familias que envían a sus jóvenes a estas actividades realmente no pueden entender o apreciar lo que ha pasado allí y cuando llegan a casa, no siempre reconocerán que alguien diferente ha llegado”, dijo él. “Estos jóvenes van a volver a casa listos para continuar progresando y avanzando juntos”.

Los jóvenes estudian las Escrituras en una conferencia de PFJ en 2015.
Los jóvenes estudian las Escrituras en una conferencia de PFJ en 2015. Crédito: Intellectual Reserve, Inc.

6. Identifícarse como hijo de Dios

Los juegos, el estudio de las Escrituras, los bailes, los devocionales y las actividades de servicio brindan experiencias a los jóvenes, pero comprender su verdadera naturaleza como hijos del Padre Celestial es lo más importante con lo que las mujeres y los hombres jóvenes pueden regresar a casa, dijo el presidente Lund.

“Lo más importante que esperamos que obtengan de esto es una mejor conciencia de su lugar en el Reino de Dios, de que hay un Dios en el Cielo que los ama y este es un lugar donde pueden llegar a saber eso”.

Ese conocimiento es un trampolín para promover decisiones y acciones justas para los jóvenes, explicó la hermana Craven.

“Cuando empiezan a internalizar realmente quiénes son, también tratan a otras personas, como hijos e hijas de un Padre Celestial, de Padres Celestiales y eso rompe todo tipo de barreras, ya que se ven como hermanos y hermanas, y se dan cuenta de que tienen esta gran responsabilidad de ayudar a reunir a todos”.

El presidente Lund dijo que la conferencia de PFJ puede ser un lugar donde los jóvenes comiencen a ver que las palabras que repiten cuando dicen o leen sus respectivos lemas no son meros poemas o afirmaciones. Son doctrinalmente verdaderas.

“Tenemos un lema del cuórum del Sacerdocio Aarónico de hombres jóvenes y hay un lema de mujeres jóvenes y en la conferencia de PFJ, enseñan sobre ese lema, y ​​estos jóvenes aprenden que este no es solamente un poema que recitamos cuando nos reunimos”, dijo él.

“Esto es verdad, que esto es una verdad fundamental. ‘Soy un Hijo amado de Dios’. ‘Soy una hija amada de los Padres Celestiales’. Eso no es un aria. Esa es la verdad — la verdad sólida y firme, y pueden aprenderla en este lugar al someterse a la influencia del Espíritu durante este período de tiempo”.

Hombres jóvenes dirigiéndose a clases en una conferencia Para la Fortaleza de la Juventud en la Universidad Brigham Young el 12 de agosto de 2021.
Hombres jóvenes dirigiéndose a clases en una conferencia Para la Fortaleza de la Juventud en la Universidad Brigham Young el 12 de agosto de 2021. Crédito: Jon Ryan Jensen, Church News