La Iglesia publica una declaración sobre la importancia de la conservación del agua

Dado que gran parte del oeste de los Estados Unidos está experimentando una grave sequía, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días emitió una declaración el 22 de junio sobre la importancia de la conservación del agua.

La declaración detalla lo que la Iglesia está haciendo para conservar el agua dentro y alrededor de sus instalaciones y recuerda a los Santos de los Últimos Días su responsabilidad de cuidar su medio ambiente e invita a todos a reducir el uso de agua siempre que sea posible.

El comunicado completo se encuentra a continuación:

“Los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, alrededor del mundo, viven en una variedad de circunstancias ambientales. En un área puede haber una sequía grave; mientras que en otra las condiciones húmedas pueden causar inundaciones considerables. En todas las regiones y circunstancias, enseñamos que tenemos la responsabilidad de cuidar y usar con gratitud lo que Dios ha dado. Para cuidar unos de otros, debemos evitar desperdiciar recursos y usar sabiamente la generosidad de la tierra.

“Gran parte del oeste de los Estados Unidos está experimentando una grave sequía. En esta área, la Iglesia de Jesucristo está trabajando para reducir el uso de agua en todos sus edificios e instalaciones, incluyendo los jardines exteriores. La Iglesia ha instalado sistemas de irrigación de bajo consumo de agua y sistemas de plomería de bajo flujo en edificios construidos desde principios de la década del 2000 y continúa modernizando los sistemas más antiguos. Los esfuerzos de conservación del agua incluyen la expansión de controladores inteligentes, hidrómetros, sensores de lluvia, riego por goteo y uso de agua secundaria o recuperada. Además, hemos ajustado los horarios de riego para cumplir con las pautas del gobierno local y continuamos monitoreando las condiciones de todas las propiedades de la Iglesia.

“Se está reduciendo el riego de jardines en templos, centros de reuniones y otros edificios. En algunos casos se permitirá que el paisaje se deje seco y se vuelva inactivo. Los sitios históricos de la iglesia en las regiones afectadas por la sequía han logrado reducir el consumo de agua en un tercio. Además, se está planificando cambios en el paisaje que reducirán, permanentemente, el uso del agua. Estos cambios incluyen más plantas nativas, céspedes de baja utilidad y prácticas de manejo del agua.

“Todos tomamos parte en la preservación de los recursos críticos necesarios para sustentar la vida, especialmente el agua, e invitamos a otros a unirse a nosotros para reducir el uso del agua, siempre que sea posible. Con gusto nos unimos a amigos de otras religiones en oración a nuestro Padre Celestial por lluvia y alivio ante la devastadora sequía”.