Todos los exmisioneros ahora están aprobados previamente para inscribirse en PathwayConnect de BYU-Pathway Worldwide

Sentada en la primera fila de un salón lleno de misioneros reunidos para escuchar un mensaje del hermano Brian K. Ashton, quien entonces servía como segundo consejero de la Presidencia General de la Escuela Dominical y vicepresidente de operaciones de campo de BYU Pathway Worldwide, una joven hermana filipina levantó su puño y exclamó: “¡Sí!”.

Había una gran emoción en el salón, pero ella fue la única que no se pudo contener y mostró su entusiasmo en voz alta, dijo el hermano Ashton, quien recuerda la visita más reciente que hizo al CCM en Manila, Filipinas. Durante su mensaje a los misioneros, el hermano Ashton les dijo que gracias a la nueva iniciativa de BYU-Pathway Worldwide, ellos ahora estarían aprobados previamente para inscribirse en un programa que les ayudaría a trabajar para obtener un certificado educativo de licenciatura tras su misión.

Como resultado de la aprobación reciente de las reuniones virtuales (gatherings) en todo el mundo, BYU-Pathway Worldwide y La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días han anunciado una nueva iniciativa para ayudar a los misioneros que han servido a la Iglesia en todas partes del mundo.

En una carta enviada a todos los presidentes de misión y a las Autoridades Generales de la Iglesia, BYU-Pathway y el Departamento Misional de la Iglesia anunciaron que todos los misioneros jóvenes, lo que incluye a los misioneros de servicio en cualquier función y por cualquier periodo de tiempo, estarán aprobados previamente para ser admitidos al programa PathwayConnect de BYU-Pathway Worldwide. Este es un programa de un año diseñado para ayudar a los estudiantes a aprender a tener éxito en los estudios universitarios y a prepararlos para continuar hacia la obtención de un certificado y un título de licenciatura.

Unas misioneras disfrutan del devocional el 16 de febrero de 2019, que fue presidido por Ulisses Soares en Santiago, República Dominicana.
Unas misioneras disfrutan del devocional el 16 de febrero de 2019, que fue presidido por Ulisses Soares en Santiago, República Dominicana.

PathwayConnect es más que un hermoso programa creado por una de las instituciones educativas de la Iglesia, dijo Tracy Watson, uno de los gerentes del Departamento Misional de la Iglesia. Es una oportunidad para que las personas en todo el mundo procuren obtener una educación que posiblemente de otra manera no podrían obtener, explicó.

Es un recurso para la Iglesia, añadió Clark Gilbert, presidente de BYU-Pathway Worldwide. “El presidente Nelson nos dijo que Pathway es para el reino, y las Presidencias de Área nos han pedido que usemos BYU- Pathway para fortalecer a las personas en sus Áreas”.

En el pasado, las reuniones semanales, un aspecto fundamental de PathwayConnect, que permiten que los estudiantes se unan para apoyarse entre sí y participen en otras experiencias de aprendizaje, habían tenido lugar en los centros de reuniones locales o en los Institutos. Sin embargo, estas reuniones ahora podrán hacerse de manera virtual mediante grupos en línea, lo que abre la posibilidad de que más personas se inscriban.

Nuevos salones virtuales para los alumnos de BYU-Pathway, en cualquier lugar, a cualquier hora.

Las reuniones virtuales han sido un recurso poderoso para expandir la disponibilidad y accesibilidad de PathwayConnect, dijo el presidente Gilbert. El haber obtenido la aprobación de la Primera Presidencia para implementar su uso mundialmente fue “algo que teníamos que hacer si íbamos a ofrecer la aprobación previa para todos los misioneros de la Iglesia sin importar dónde vivan”.

Más de 40,000 alumnos en más de cien países participan en programas de BYU-Pathway Worldwide. Y aunque el programa aún no está disponible en todos los países, BYU-Pathway está trabajando para tener la aprobación legal en las pocas áreas en las que el programa todavía no está disponible. Cómo señaló el hermano Ashton, ellos esperan que esta oportunidad educativa esté disponible para cualquier persona en el mundo tan pronto como sea posible.

Misioneros de la Iglesia en la Misión Alabama Birmingham.
Misioneros de la Iglesia en la Misión Alabama Birmingham.

Los misioneros en las distintas partes del mundo aprenden a seguir un horario, a vestir de manera profesional, a estudiar diariamente, a trabajar esforzadamente, a ser responsables y están comprometidos a vivir el Evangelio y están progresando en la senda, explicó el presidente Gilbert. “Pero muchos de ellos regresan a casa al concluir la misión, y no tienen un empleo o no tienen acceso a la educación y pierden algunos de esos hábitos que se han esforzado tanto por desarrollar por varios años”.

Continuó, “El hecho de que cada misionero de la Iglesia tenga esta aprobación previa va a significar que… pueden regresar a casa y mantener esa trayectoria, ya que van a estar centrándose en desarrollar una habilidad laboral; van a estar en un ambiente basado en la espiritualidad; van a estar asistiendo a Instituto. Estarán rodeados de otros miembros fieles y se encontrarán en una senda para continuar progresando y preparándose para responsabilidades en el servicio en la Iglesia, el matrimonio, la crianza de los hijos y el proveer para una familia”.

Esta aprobación no significa que se espera que todo exmisionero se inscriba en BYU-Pathway, dijo el presidente Gilbert. “Pero, para aquellos que no tienen acceso a la educación, que es la mayor parte de la Iglesia, ahora habrá una educación asequible a la que pueden tener acceso desde donde se encuentren y en la que pueden comenzar de manera casi inmediata al regresar a casa después de servir su misión”.

El hermano Ashton agregó, “Muchas personas ya tienen planes, y si ya tienen un buen plan para su vida, deberían hacer lo que sienten que es correcto para ellos. Sin embargo, para aquellos que necesiten una opción educativa de menor costo, quienes necesiten flexibilidad, quienes no tengan otra opción o necesiten ganar confianza, esto es perfecto”.

¿Cómo es la aprobación para los misioneros?

Mientras que siempre se ha alentado a los presidentes de misión a que aconsejen a los misioneros y los ayuden a preparar y analizar un plan para su futuro una vez que concluyan su servicio misional, el hermano Ashton explicó que los presidentes de misión deben proporcionar un énfasis adicional para que los misioneros sigan adelante y deben alentarlos a que aprendan inglés y hagan planes para su futuro.

“Con frecuencia permitimos que los misioneros regresen a casa y no les damos algo que hacer en la Iglesia, y a menudo les cuesta mantenerse a flote”, explicó el hermano Ashton. De acuerdo con su experiencia previa como presidente de misión, el hermano Ashton dijo que algunos misioneros no saben qué van a hacer cuando regresen a casa, y la gran mayoría de ese grupo no tienen idea de cómo podrán estudiar y obtener un título.

Los alumnos de PathwayConnect en todas partes del mundo ahora pueden asistir a sus reuniones semanales requeridas mediante salones en línea en la plataforma Zoom.
Los alumnos de PathwayConnect en todas partes del mundo ahora pueden asistir a sus reuniones semanales requeridas mediante salones en línea en la plataforma Zoom.

El hermano Ashton dijo que esta situación ha hecho que los últimos seis meses de la misión sean muy difíciles, ya que el trabajo de muchos misioneros se ve afectado como resultado de su ansiedad.

“Sin embargo, esta oportunidad les brinda algo hacia lo que pueden mirar que es espiritual y que se centra en su propósito en la vida”, dijo el hermano Ashton. Y considerando los muchos desafíos que las personas enfrentan en partes del mundo en las que por haber salido a la misión les es difícil regresar y asistir a las instituciones de educación superior o a las universidades, BYU-Pathway ofrece una alternativa de muy bajo costo en comparación con la matriculación universitaria convencional.

“Cuando los misioneros han estado en el campo por 90 días, reciben un mensaje del portal misional que dice que al concluir su misión estarán aprobados de manera previa para ser admitidos al programa PathwayConnect de BYU-Pathway Worldwide”, continuó el hermano Ashton, quien explicó el nuevo proceso de aprobación previa. “Entonces se les alentará a lo largo de su misión a que aprendan inglés, si es que aún no lo saben, ya que todos los programas están en inglés”.

“Entonces, 90 días antes de ir a casa reciben un correo electrónico con una carta adjunta que dice que han sido aprobados para el programa PathwayConnect de BYU-Pathway Worldwide”, dijo.

El conectar a los alumnos de varias regiones mediante las reuniones virtuales que ahora ofrece BYU-Pathway Worldwide permite que los alumnos de casi cualquier lugar en el mundo participen en los programas de aprendizaje en línea.
El conectar a los alumnos de varias regiones mediante las reuniones virtuales que ahora ofrece BYU-Pathway Worldwide permite que los alumnos de casi cualquier lugar en el mundo participen en los programas de aprendizaje en línea. Credit: Courtesy BYU-Pathway Worldwide

Se espera que los presidentes de misión den a los misioneros tiempo fuera de sus días de preparación regulares para permitir que completen el proceso de admisión para matricularse en los programas de BYU-Pathway, o en otros programas educativos a los que tengan planes de asistir, dijo Watson.

Es un sistema diseñado para llegar a tantos misioneros como sea posible y para hacerles saber que tienen disponible una opción accesible y asequible para continuar con su educación y oportunidades profesionales. Pero eso no significa que los misioneros que no reciban una carta no están aprobados, aclaró el hermano Ashton.

Algunos misioneros que regresan a casa antes de lo previsto puede que no reciban una carta, y esto se debe únicamente a que el Departamento Misional no recibe la notificación de su relevo con 90 días de anticipación.

¿Cuál es su consejo para aquellos que regresan a casa antes de lo previsto y no reciben una carta? “No se preocupen por la logística”, dijo. “Ya tienen una aprobación previa, simplemente puede que no reciban una carta”.

Esto brinda a todos alrededor del mundo la oportunidad de tener un plan después de su misión para seguir formándose y lograr tener una profesión, sin importar dónde se encuentren u otras circunstancias, dijo el hermano Ashton. Y mientras que se espera que los presidentes de misión alienten a sus misioneros a que aprendan inglés y hagan planes para el futuro, los presidentes de estaca, obispos y padres deben dar seguimiento cuando los misioneros regresen a casa, dijo el hermano Ashton.

“En un mundo ideal, cada misionero regresará a casa con la solicitud hecha y habiendo sido aceptado (al programa de BYU-Pathway o a otro programa)”, dijo. Pero si no es así, y no tienen planes educativos, los presidentes de estaca, obispos y padres deben dar seguimiento a este asunto”.